NÚMEROS
1
1 Habló Jehová a Moisés
en el desierto de Sinaí, en el tabernáculo de reunión,
en el día primero del mes segundo, en el segundo año de
su salida de la tierra de Egipto, diciendo:
2 Tomad el censo de
toda la congregación de los hijos de Israel por sus
familias, por las casas de sus padres, con la cuenta de
los nombres, todos los varones por sus cabezas.
3 De veinte años
arriba, todos los que pueden salir a la guerra en
Israel, los contaréis tú y Aarón por sus ejércitos.
4 Y estará con vosotros
un varón de cada tribu, cada uno jefe de la casa de sus
padres. 5 Estos son los
nombres de los varones que estarán con vosotros: De la
tribu de Rubén, Elisur hijo de Sedeur.
6 De Simeón, Selumiel hijo de
Zurisadai. 7 De Judá,
Naasón hijo de Aminadab. 8 De
Isacar, Natanael hijo de Zuar. 9 De
Zabulón, Eliab hijo de Helón. 10 De
los hijos de José: de Efraín, Elisama hijo de Amiud; de
Manasés, Gamaliel hijo de Pedasur.
11 De Benjamín, Abidán hijo de Gedeoni.
12 De Dan, Ahiezer hijo
de Amisadai. 13 De Aser,
Pagiel hijo de Ocrán. 14 De
Gad, Eliasaf hijo de Deuel. 15 De
Neftalí, Ahira hijo de Enán. 16 Estos
eran los nombrados de entre la congregación, príncipes
de las tribus de sus padres, capitanes de los millares
de Israel.
17 Tomaron,
pues, Moisés y Aarón a estos varones que fueron
designados por sus nombres, 18 y
reunieron a toda la congregación en el día primero del
mes segundo, y fueron agrupados por familias, según las
casas de sus padres, conforme a la cuenta de los nombres
por cabeza, de veinte años arriba.
19 Como Jehová lo había mandado a Moisés,
los contó en el desierto de Sinaí.
20 De
los hijos de Rubén, primogénito de Israel, por su
descendencia, por sus familias, según las casas de sus
padres, conforme a la cuenta de los nombres por cabeza,
todos los varones de veinte años arriba, todos los que
podían salir a la guerra; 21 los
contados de la tribu de Rubén fueron cuarenta y seis mil
quinientos.
22 De
los hijos de Simeón, por su descendencia, por sus
familias, según las casas de sus padres, fueron contados
conforme a la cuenta de los nombres por cabeza, todos
los varones de veinte años arriba, todos los que podían
salir a la guerra; 23 los
contados de la tribu de Simeón fueron cincuenta y nueve
mil trescientos.
24 De
los hijos de Gad, por su descendencia, por sus familias,
según las casas de sus padres, conforme a la cuenta de
los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían
salir a la guerra; 25 los
contados de la tribu de Gad fueron cuarenta y cinco mil
seiscientos cincuenta.
26 De
los hijos de Judá, por su descendencia, por sus
familias, según las casas de sus padres, conforme a la
cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los
que podían salir a la guerra; 27 los
contados de la tribu de Judá fueron setenta y cuatro mil
seiscientos.
28 De
los hijos de Isacar, por su descendencia, por sus
familias, según las casas de sus padres, conforme a la
cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los
que podían salir a la guerra; 29 los
contados de la tribu de Isacar fueron cincuenta y cuatro
mil cuatrocientos.
30 De
los hijos de Zabulón, por su descendencia, por sus
familias, según las casas de sus padres, conforme a la
cuenta de sus nombres, de veinte años arriba, todos los
que podían salir a la guerra; 31 los
contados de la tribu de Zabulón fueron cincuenta y siete
mil cuatrocientos.
32 De
los hijos de José; de los hijos de Efraín, por su
descendencia, por sus familias, según las casas de sus
padres, conforme a la cuenta de los nombres, de veinte
años arriba, todos los que podían salir a la guerra;
33 los contados de la
tribu de Efraín fueron cuarenta mil quinientos.
34 Y
de los hijos de Manasés, por su descendencia, por sus
familias, según las casas de sus padres, conforme a la
cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los
que podían salir a la guerra; 35 los
contados de la tribu de Manasés fueron treinta y dos mil
doscientos.
36 De
los hijos de Benjamín, por su descendencia, por sus
familias, según las casas de sus padres, conforme a la
cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los
que podían salir a la guerra; 37 los
contados de la tribu de Benjamín fueron treinta y cinco
mil cuatrocientos.
38 De
los hijos de Dan, por su descendencia, por sus familias,
según las casas de sus padres, conforme a la cuenta de
los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían
salir a la guerra; 39 los
contados de la tribu de Dan fueron sesenta y dos mil
setecientos.
40 De
los hijos de Aser, por su descendencia, por sus
familias, según las casas de sus padres, conforme a la
cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los
que podían salir a la guerra; 41 los
contados de la tribu de Aser fueron cuarenta y un mil
quinientos.
42 De
los hijos de Neftalí, por su descendencia, por sus
familias, según las casas de sus padres, conforme a la
cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los
que podían salir a la guerra; 43 los
contados de la tribu de Neftalí fueron cincuenta y tres
mil cuatrocientos.
44 Estos
fueron los contados, los cuales contaron Moisés y Aarón,
con los príncipes de Israel, doce varones, uno por cada
casa de sus padres. 45 Y
todos los contados de los hijos de Israel por las casas
de sus padres, de veinte años arriba, todos los que
podían salir a la guerra en Israel,
46 fueron todos los contados seiscientos
tres mil quinientos cincuenta.
47 Pero los levitas,
según la tribu de sus padres, no fueron contados entre
ellos; 48 porque habló
Jehová a Moisés, diciendo: 49 Solamente
no contarás la tribu de Leví, ni tomarás la cuenta de
ellos entre los hijos de Israel, 50 sino
que pondrás a los levitas en el tabernáculo del
testimonio, y sobre todos sus utensilios, y sobre todas
las cosas que le pertenecen; ellos llevarán el
tabernáculo y todos sus enseres, y ellos servirán en él,
y acamparán alrededor del tabernáculo.
51 Y cuando el tabernáculo haya de
trasladarse, los levitas lo desarmarán, y cuando el
tabernáculo haya de detenerse, los levitas lo armarán; y
el extraño que se acercare morirá.
52 Los hijos de Israel acamparán cada uno
en su campamento, y cada uno junto a su bandera, por sus
ejércitos; 53 pero los
levitas acamparán alrededor del tabernáculo del
testimonio, para que no haya ira sobre la congregación
de los hijos de Israel; y los levitas tendrán la guarda
del tabernáculo del testimonio. 54 E
hicieron los hijos de Israel conforme a todas las cosas
que mandó Jehová a Moisés; así lo hicieron.
2
1 Habló Jehová a Moisés
y a Aarón, diciendo: 2 Los
hijos de Israel acamparán cada uno junto a su bandera,
bajo las enseñas de las casas de sus padres; alrededor
del tabernáculo de reunión acamparán.
3 Estos acamparán al oriente, al este:
la bandera del campamento de Judá, por sus ejércitos; y
el jefe de los hijos de Judá, Naasón hijo de Aminadab.
4 Su cuerpo de
ejército, con sus contados, setenta y cuatro mil
seiscientos. 5 Junto a
él acamparán los de la tribu de Isacar; y el jefe de los
hijos de Isacar, Natanael hijo de Zuar.
6 Su cuerpo de ejército, con sus
contados, cincuenta y cuatro mil cuatrocientos.
7 Y la tribu de
Zabulón; y el jefe de los hijos de Zabulón, Eliab hijo
de Helón. 8 Su cuerpo
de ejército, con sus contados, cincuenta y siete mil
cuatrocientos. 9 Todos
los contados en el campamento de Judá, ciento ochenta y
seis mil cuatrocientos, por sus ejércitos, marcharán
delante.
10 La
bandera del campamento de Rubén estará al sur, por sus
ejércitos; y el jefe de los hijos de Rubén, Elisur hijo
de Sedeur. 11 Su cuerpo
de ejército, con sus contados, cuarenta y seis mil
quinientos. 12 Acamparán
junto a él los de la tribu de Simeón; y el jefe de los
hijos de Simeón, Selumiel hijo de Zurisadai.
13 Su cuerpo de
ejército, con sus contados, cincuenta y nueve mil
trescientos. 14 Y la
tribu de Gad; y el jefe de los hijos de Gad, Eliasaf
hijo de Reuel. 15 Su
cuerpo de ejército, con sus contados, cuarenta y cinco
mil seiscientos cincuenta. 16 Todos
los contados en el campamento de Rubén, ciento cincuenta
y un mil cuatrocientos cincuenta, por sus ejércitos,
marcharán los segundos.
17 Luego
irá el tabernáculo de reunión, con el campamento de los
levitas, en medio de los campamentos en el orden en que
acampan; así marchará cada uno junto a su bandera.
18 La
bandera del campamento de Efraín por sus ejércitos, al
occidente; y el jefe de los hijos de Efraín, Elisama
hijo de Amiud. 19 Su
cuerpo de ejército, con sus contados, cuarenta mil
quinientos. 20 Junto a
él estará la tribu de Manasés; y el jefe de los hijos de
Manasés, Gamaliel hijo de Pedasur.
21 Su cuerpo de ejército, con sus contados,
treinta y dos mil doscientos. 22 Y
la tribu de Benjamín; y el jefe de los hijos de
Benjamín, Abidán hijo de Gedeoni. 23 Y
su cuerpo de ejército, con sus contados, treinta y cinco
mil cuatrocientos. 24 Todos
los contados en el campamento de Efraín, ciento ocho mil
cien, por sus ejércitos, irán los terceros.
25 La
bandera del campamento de Dan estará al norte, por sus
ejércitos; y el jefe de los hijos de Dan, Ahiezer hijo
de Amisadai. 26 Su
cuerpo de ejército, con sus contados, sesenta y dos mil
setecientos. 27 Junto a
él acamparán los de la tribu de Aser; y el jefe de los
hijos de Aser, Pagiel hijo de Ocrán.
28 Su cuerpo de ejército, con sus
contados, cuarenta y un mil quinientos.
29 Y la tribu de Neftalí; y el jefe de
los hijos de Neftalí, Ahira hijo de Enán.
30 Su cuerpo de ejército, con sus
contados, cincuenta y tres mil cuatrocientos.
31 Todos los contados
en el campamento de Dan, ciento cincuenta y siete mil
seiscientos, irán los últimos tras sus banderas.
32 Estos
son los contados de los hijos de Israel, según las casas
de sus padres; todos los contados por campamentos, por
sus ejércitos, seiscientos tres mil quinientos
cincuenta. 33 Mas los
levitas no fueron contados entre los hijos de Israel,
como Jehová lo mandó a Moisés.
34 E
hicieron los hijos de Israel conforme a todas las cosas
que Jehová mandó a Moisés; así acamparon por sus
banderas, y así marcharon cada uno por sus familias,
según las casas de sus padres.
3
1 Estos son los
descendientes de Aarón y de Moisés, en el día en que
Jehová habló a Moisés en el monte de Sinaí.
2 Y estos son los
nombres de los hijos de Aarón: Nadab el primogénito,
Abiú, Eleazar e Itamar. 3 Estos
son los nombres de los hijos de Aarón, sacerdotes
ungidos, a los cuales consagró para ejercer el
sacerdocio. 4 Pero
Nadab y Abiú murieron delante de Jehová cuando
ofrecieron fuego extraño delante de Jehová en el
desierto de Sinaí; y no tuvieron hijos; y Eleazar e
Itamar ejercieron el sacerdocio delante de Aarón su
padre.
5 Y
Jehová habló a Moisés, diciendo: 6 Haz
que se acerque la tribu de Leví, y hazla estar delante
del sacerdote Aarón, para que le sirvan,
7 y desempeñen el encargo de él, y el
encargo de toda la congregación delante del tabernáculo
de reunión para servir en el ministerio del tabernáculo;
8 y guarden todos los
utensilios del tabernáculo de reunión, y todo lo
encargado a ellos por los hijos de Israel, y ministren
en el servicio del tabernáculo. 9 Y
darás los levitas a Aarón y a sus hijos; le son
enteramente dados de entre los hijos de Israel.
10 Y constituirás a
Aarón y a sus hijos para que ejerzan su sacerdocio; y el
extraño que se acercare, morirá.
11 Habló
además Jehová a Moisés, diciendo: 12 He
aquí, yo he tomado a los levitas de entre los hijos de
Israel en lugar de todos los primogénitos, los primeros
nacidos entre los hijos de Israel; serán, pues, míos los
levitas. 13 Porque mío
es todo primogénito; desde el día en que yo hice morir a
todos los primogénitos en la tierra de Egipto,
santifiqué para mí a todos los primogénitos en Israel,
así de hombres como de animales; míos serán. Yo Jehová.
14 Y
Jehová habló a Moisés en el desierto de Sinaí, diciendo:
15 Cuenta los hijos de
Leví según las casas de sus padres, por sus familias;
contarás todos los varones de un mes arriba.
16 Y Moisés los contó
conforme a la palabra de Jehová, como le fue mandado.
17 Los hijos de Leví
fueron estos por sus nombres: Gersón, Coat y Merari.
18 Y los nombres de los
hijos de Gersón por sus familias son estos: Libni y
Simei. 19 Los hijos de
Coat por sus familias son: Amram, Izhar, Hebrón y Uziel.
20 Y los hijos de
Merari por sus familias: Mahli y Musi. Estas son las
familias de Leví, según las casas de sus padres.
21 De
Gersón era la familia de Libni y la de Simei; estas son
las familias de Gersón. 22 Los
contados de ellos conforme a la cuenta de todos los
varones de un mes arriba, los contados de ellos fueron
siete mil quinientos. 23 Las
familias de Gersón acamparán a espaldas del tabernáculo,
al occidente; 24 y el
jefe del linaje de los gersonitas, Eliasaf hijo de Lael.
25 A cargo de los hijos
de Gersón, en el tabernáculo de reunión, estarán el
tabernáculo, la tienda y su cubierta, la cortina de la
puerta del tabernáculo de reunión,
26 las cortinas del atrio, y la cortina de
la puerta del atrio, que está junto al tabernáculo y
junto al altar alrededor; asimismo sus cuerdas para todo
su servicio.
27 De
Coat eran la familia de los amramitas, la familia de los
izharitas, la familia de los hebronitas y la familia de
los uzielitas; estas son las familias coatitas.
28 El número de todos
los varones de un mes arriba era ocho mil seiscientos,
que tenían la guarda del santuario.
29 Las familias de los hijos de Coat
acamparán al lado del tabernáculo, al sur;
30 y el jefe del linaje
de las familias de Coat, Elizafán hijo de Uziel.
31 A cargo de ellos
estarán el arca, la mesa, el candelero, los altares, los
utensilios del santuario con que ministran, y el velo
con todo su servicio. 32 Y
el principal de los jefes de los levitas será Eleazar
hijo del sacerdote Aarón, jefe de los que tienen la
guarda del santuario.
33 De
Merari era la familia de los mahlitas y la familia de
los musitas; estas son las familias de Merari.
34 Los contados de
ellos conforme al número de todos los varones de un mes
arriba fueron seis mil doscientos.
35 Y el jefe de la casa del linaje de
Merari, Zuriel hijo de Abihail; acamparán al lado del
tabernáculo, al norte. 36 A
cargo de los hijos de Merari estará la custodia de las
tablas del tabernáculo, sus barras, sus columnas, sus
basas y todos sus enseres, con todo su servicio;
37 y las columnas
alrededor del atrio, sus basas, sus estacas y sus
cuerdas.
38 Los
que acamparán delante del tabernáculo al oriente,
delante del tabernáculo de reunión al este, serán Moisés
y Aarón y sus hijos, teniendo la guarda del santuario en
lugar de los hijos de Israel; y el extraño que se
acercare, morirá. 39 Todos
los contados de los levitas, que Moisés y Aarón conforme
a la palabra de Jehová contaron por sus familias, todos
los varones de un mes arriba, fueron veintidós mil.
40 Y Jehová dijo a
Moisés: Cuenta todos los primogénitos varones de los
hijos de Israel de un mes arriba, y cuéntalos por sus
nombres. 41 Y tomarás a
los levitas para mí en lugar de todos los primogénitos
de los hijos de Israel, y los animales de los levitas en
lugar de todos los primogénitos de los animales de los
hijos de Israel. Yo Jehová. 42 Contó
Moisés, como Jehová le mandó, todos los primogénitos de
los hijos de Israel. 43 Y
todos los primogénitos varones, conforme al número de
sus nombres, de un mes arriba, fueron veintidós mil
doscientos setenta y tres.
44 Luego
habló Jehová a Moisés, diciendo: 45 Toma
los levitas en lugar de todos los primogénitos de los
hijos de Israel, y los animales de los levitas en lugar
de sus animales; y los levitas serán míos. Yo Jehová.
46 Y para el rescate de
los doscientos setenta y tres de los primogénitos de los
hijos de Israel, que exceden a los levitas,
47 tomarás cinco siclos
por cabeza; conforme al siclo del santuario los tomarás.
El siclo tiene veinte geras. 48 Y
darás a Aarón y a sus hijos el dinero del rescate de los
que exceden. 49 Tomó,
pues, Moisés el dinero del rescate de los que excedían
el número de los redimidos por los levitas,
50 y recibió de los
primogénitos de los hijos de Israel, en dinero, mil
trescientos sesenta y cinco siclos, conforme al siclo
del santuario. 51 Y
Moisés dio el dinero de los rescates a Aarón y a sus
hijos, conforme a la palabra de Jehová, según lo que
Jehová había mandado a Moisés.
4
1 Habló Jehová a Moisés
y a Aarón, diciendo: 2 Toma
la cuenta de los hijos de Coat de entre los hijos de
Leví, por sus familias, según las casas de sus padres,
3 de edad de treinta
años arriba hasta cincuenta años, todos los que entran
en compañía para servir en el tabernáculo de reunión.
4 El oficio de los
hijos de Coat en el tabernáculo de reunión, en el lugar
santísimo, será este: 5 Cuando
haya de mudarse el campamento, vendrán Aarón y sus hijos
y desarmarán el velo de la tienda, y cubrirán con él el
arca del testimonio; 6 y
pondrán sobre ella la cubierta de pieles de tejones, y
extenderán encima un paño todo de azul, y le pondrán sus
varas. 7 Sobre la mesa
de la proposición extenderán un paño azul, y pondrán
sobre ella las escudillas, las cucharas, las copas y los
tazones para libar; y el pan continuo estará sobre ella.
8 Y extenderán sobre
ella un paño carmesí, y lo cubrirán con la cubierta de
pieles de tejones; y le pondrán sus varas.
9 Tomarán un paño azul
y cubrirán el candelero del alumbrado, sus lamparillas,
sus despabiladeras, sus platillos, y todos sus
utensilios del aceite con que se sirve;
10 y lo pondrán con todos sus
utensilios en una cubierta de pieles de tejones, y lo
colocarán sobre unas parihuelas. 11 Sobre
el altar de oro extenderán un paño azul, y lo cubrirán
con la cubierta de pieles de tejones, y le pondrán sus
varas. 12 Y tomarán
todos los utensilios del servicio de que hacen uso en el
santuario, y los pondrán en un paño azul, y los cubrirán
con una cubierta de pieles de tejones, y los colocarán
sobre unas parihuelas. 13 Quitarán
la ceniza del altar, y extenderán sobre él un paño de
púrpura; 14 y pondrán
sobre él todos sus instrumentos de que se sirve: las
paletas, los garfios, los braseros y los tazones, todos
los utensilios del altar; y extenderán sobre él la
cubierta de pieles de tejones, y le pondrán además las
varas; 15 Y cuando
acaben Aarón y sus hijos de cubrir el santuario y todos
los utensilios del santuario, cuando haya de mudarse el
campamento, vendrán después de ello los hijos de Coat
para llevarlos; pero no tocarán cosa santa, no sea que
mueran. Estas serán las cargas de los hijos de Coat en
el tabernáculo de reunión.
16 Pero
a cargo de Eleazar hijo del sacerdote Aarón estará el
aceite del alumbrado, el incienso aromático, la ofrenda
continua y el aceite de la unción; el cargo de todo el
tabernáculo y de todo lo que está en él, del santuario y
de sus utensilios.
17 Habló
también Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo:
18 No haréis que
perezca la tribu de las familias de Coat de entre los
levitas. 19 Para que
cuando se acerquen al lugar santísimo vivan, y no
mueran, haréis con ellos esto: Aarón y sus hijos vendrán
y los pondrán a cada uno en su oficio y en su cargo.
20 No entrarán para ver
cuando cubran las cosas santas, porque morirán.
21 Además
habló Jehová a Moisés, diciendo: 22 Toma
también el número de los hijos de Gersón según las casas
de sus padres, por sus familias. 23 De
edad de treinta años arriba hasta cincuenta años los
contarás; todos los que entran en compañía para servir
en el tabernáculo de reunión. 24 Este
será el oficio de las familias de Gersón, para ministrar
y para llevar: 25 Llevarán
las cortinas del tabernáculo, el tabernáculo de reunión,
su cubierta, la cubierta de pieles de tejones que está
encima de él, la cortina de la puerta del tabernáculo de
reunión, 26 las
cortinas del atrio, la cortina de la puerta del atrio,
que está cerca del tabernáculo y cerca del altar
alrededor, sus cuerdas, y todos los instrumentos de su
servicio y todo lo que será hecho para ellos; así
servirán. 27 Según la
orden de Aarón y de sus hijos será todo el ministerio de
los hijos de Gersón en todos sus cargos, y en todo su
servicio; y les encomendaréis en guarda todos sus
cargos. 28 Este es el
servicio de las familias de los hijos de Gersón en el
tabernáculo de reunión; y el cargo de ellos estará bajo
la dirección de Itamar hijo del sacerdote Aarón.
29 Contarás
los hijos de Merari por sus familias, según las casas de
sus padres. 30 Desde el
de edad de treinta años arriba hasta el de cincuenta
años los contarás; todos los que entran en compañía para
servir en el tabernáculo de reunión.
31 Este será el deber de su cargo para
todo su servicio en el tabernáculo de reunión: las
tablas del tabernáculo, sus barras, sus columnas y sus
basas, 32 las columnas
del atrio alrededor y sus basas, sus estacas y sus
cuerdas, con todos sus instrumentos y todo su servicio;
y consignarás por sus nombres todos los utensilios que
ellos tienen que transportar. 33 Este
será el servicio de las familias de los hijos de Merari
para todo su ministerio en el tabernáculo de reunión,
bajo la dirección de Itamar hijo del sacerdote Aarón.
34 Moisés,
pues, y Aarón, y los jefes de la congregación, contaron
a los hijos de Coat por sus familias y según las casas
de sus padres, 35 desde
el de edad de treinta años arriba hasta el de edad de
cincuenta años; todos los que entran en compañía para
ministrar en el tabernáculo de reunión.
36 Y fueron los contados de ellos por
sus familias, dos mil setecientos cincuenta.
37 Estos fueron los
contados de las familias de Coat, todos los que
ministran en el tabernáculo de reunión, los cuales
contaron Moisés y Aarón, como lo mandó Jehová por medio
de Moisés.
38 Y
los contados de los hijos de Gersón por sus familias,
según las casas de sus padres, 39 desde
el de edad de treinta años arriba hasta el de edad de
cincuenta años, todos los que entran en compañía para
ministrar en el tabernáculo de reunión;
40 los contados de ellos por sus
familias, según las casas de sus padres, fueron dos mil
seiscientos treinta. 41 Estos
son los contados de las familias de los hijos de Gersón,
todos los que ministran en el tabernáculo de reunión,
los cuales contaron Moisés y Aarón por mandato de
Jehová.
42 Y
los contados de las familias de los hijos de Merari, por
sus familias, según las casas de sus padres,
43 desde el de edad de
treinta años arriba hasta el de edad de cincuenta años,
todos los que entran en compañía para ministrar en el
tabernáculo de reunión; 44 los
contados de ellos, por sus familias, fueron tres mil
doscientos. 45 Estos
fueron los contados de las familias de los hijos de
Merari, los cuales contaron Moisés y Aarón, según lo
mandó Jehová por medio de Moisés.
46 Todos
los contados de los levitas que Moisés y Aarón y los
jefes de Israel contaron por sus familias, y según las
casas de sus padres, 47 desde
el de edad de treinta años arriba hasta el de edad de
cincuenta años, todos los que entraban para ministrar en
el servicio y tener cargo de obra en el tabernáculo de
reunión, 48 los
contados de ellos fueron ocho mil quinientos ochenta.
49 Como lo mandó Jehová
por medio de Moisés fueron contados, cada uno según su
oficio y según su cargo; los cuales contó él, como le
fue mandado.
5
1 Jehová habló a Moisés,
diciendo: 2 Manda a los
hijos de Israel que echen del campamento a todo leproso,
y a todos los que padecen flujo de semen, y a todo
contaminado con muerto. 3 Así
a hombres como a mujeres echaréis; fuera del campamento
los echaréis, para que no contaminen el campamento de
aquellos entre los cuales yo habito.
4 Y lo hicieron así los hijos de
Israel, y los echaron fuera del campamento; como Jehová
dijo a Moisés, así lo hicieron los hijos de Israel.
5 Además habló Jehová a
Moisés, diciendo: 6 Di
a los hijos de Israel: El hombre o la mujer que
cometiere alguno de todos los pecados con que los
hombres prevarican contra Jehová y delinquen,
7 aquella persona
confesará el pecado que cometió, y compensará
enteramente el daño, y añadirá sobre ello la quinta
parte, y lo dará a aquel contra quien pecó.
8 Y si aquel hombre no
tuviere pariente al cual sea resarcido el daño, se dará
la indemnización del agravio a Jehová entregándola al
sacerdote, además del carnero de las expiaciones, con el
cual hará expiación por él. 9 Toda
ofrenda de todas las cosas santas que los hijos de
Israel presentaren al sacerdote, suya será.
10 Y lo santificado de
cualquiera será suyo; asimismo lo que cualquiera diere
al sacerdote, suyo será.
11 También Jehová habló
a Moisés, diciendo: 12 Habla
a los hijos de Israel y diles: Si la mujer de alguno se
descarriare, y le fuere infiel, 13 y
alguno cohabitare con ella, y su marido no lo hubiese
visto por haberse ella amancillado ocultamente, ni
hubiere testigo contra ella, ni ella hubiere sido
sorprendida en el acto; 14 si
viniere sobre él espíritu de celos, y tuviere celos de
su mujer, habiéndose ella amancillado; o viniere sobre
él espíritu de celos, y tuviere celos de su mujer, no
habiéndose ella amancillado; 15 entonces
el marido traerá su mujer al sacerdote, y con ella
traerá su ofrenda, la décima parte de un efa de harina
de cebada; no echará sobre ella aceite, ni pondrá sobre
ella incienso, porque es ofrenda de celos, ofrenda
recordativa, que trae a la memoria el pecado.
16 Y
el sacerdote hará que ella se acerque y se ponga delante
de Jehová. 17 Luego
tomará el sacerdote del agua santa en un vaso de barro;
tomará también el sacerdote del polvo que hubiere en el
suelo del tabernáculo, y lo echará en el agua.
18 Y hará el sacerdote
estar en pie a la mujer delante de Jehová, y descubrirá
la cabeza de la mujer, y pondrá sobre sus manos la
ofrenda recordativa, que es la ofrenda de celos; y el
sacerdote tendrá en la mano las aguas amargas que
acarrean maldición. 19 Y
el sacerdote la conjurará y le dirá: Si ninguno ha
dormido contigo, y si no te has apartado de tu marido a
inmundicia, libre seas de estas aguas amargas que traen
maldición; 20 mas si te
has descarriado de tu marido y te has amancillado, y ha
cohabitado contigo alguno fuera de tu marido
21 (el sacerdote
conjurará a la mujer con juramento de maldición, y dirá
a la mujer): Jehová te haga maldición y execración en
medio de tu pueblo, haciendo Jehová que tu muslo caiga y
que tu vientre se hinche; 22 y
estas aguas que dan maldición entren en tus entrañas, y
hagan hinchar tu vientre y caer tu muslo. Y la mujer
dirá: Amén, amén.
23 El
sacerdote escribirá estas maldiciones en un libro, y las
borrará con las aguas amargas; 24 y
dará a beber a la mujer las aguas amargas que traen
maldición; y las aguas que obran maldición entrarán en
ella para amargar. 25 Después
el sacerdote tomará de la mano de la mujer la ofrenda de
los celos, y la mecerá delante de Jehová, y la ofrecerá
delante del altar. 26 Y
tomará el sacerdote un puñado de la ofrenda en memoria
de ella, y lo quemará sobre el altar, y después dará a
beber las aguas a la mujer. 27 Le
dará, pues, a beber las aguas; y si fuere inmunda y
hubiere sido infiel a su marido, las aguas que obran
maldición entrarán en ella para amargar, y su vientre se
hinchará y caerá su muslo; y la mujer será maldición en
medio de su pueblo. 28 Mas
si la mujer no fuere inmunda, sino que estuviere limpia,
ella será libre, y será fecunda.
29 Esta
es la ley de los celos, cuando la mujer cometiere
infidelidad contra su marido, y se amancillare;
30 o del marido sobre
el cual pasare espíritu de celos, y tuviere celos de su
mujer; la presentará entonces delante de Jehová, y el
sacerdote ejecutará en ella toda esta ley.
31 El hombre será libre
de iniquidad, y la mujer llevará su pecado.
6
1 Habló Jehová a Moisés,
diciendo: 2 Habla a los
hijos de Israel y diles: El hombre o la mujer que se
apartare haciendo voto de nazareo, para dedicarse a
Jehová, 3 se abstendrá
de vino y de sidra; no beberá vinagre de vino, ni
vinagre de sidra, ni beberá ningún licor de uvas, ni
tampoco comerá uvas frescas ni secas.
4 Todo el tiempo de su nazareato, de
todo lo que se hace de la vid, desde los granillos hasta
el hollejo, no comerá.
5 Todo
el tiempo del voto de su nazareato no pasará navaja
sobre su cabeza; hasta que sean cumplidos los días de su
apartamiento a Jehová, será santo; dejará crecer su
cabello.
6 Todo
el tiempo que se aparte para Jehová, no se acercará a
persona muerta. 7 Ni
aun por su padre ni por su madre, ni por su hermano ni
por su hermana, podrá contaminarse cuando mueran; porque
la consagración de su Dios tiene sobre su cabeza.
8 Todo el tiempo de su
nazareato, será santo para Jehová.
9 Si
alguno muriere súbitamente junto a él, su cabeza
consagrada será contaminada; por tanto, el día de su
purificación raerá su cabeza; al séptimo día la raerá.
10 Y el día octavo
traerá dos tórtolas o dos palominos al sacerdote, a la
puerta del tabernáculo de reunión.
11 Y el sacerdote ofrecerá el uno en
expiación, y el otro en holocausto; y hará expiación de
lo que pecó a causa del muerto, y santificará su cabeza
en aquel día. 12 Y
consagrará para Jehová los días de su nazareato, y
traerá un cordero de un año en expiación por la culpa; y
los días primeros serán anulados, por cuanto fue
contaminado su nazareato.
13 Esta
es, pues, la ley del nazareo el día que se cumpliere el
tiempo de su nazareato: Vendrá a la puerta del
tabernáculo de reunión, 14 y
ofrecerá su ofrenda a Jehová, un cordero de un año sin
tacha en holocausto, y una cordera de un año sin defecto
en expiación, y un carnero sin defecto por ofrenda de
paz. 15 Además un
canastillo de tortas sin levadura, de flor de harina
amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untadas
con aceite, y su ofrenda y sus libaciones.
16 Y el sacerdote lo
ofrecerá delante de Jehová, y hará su expiación y su
holocausto; 17 y
ofrecerá el carnero en ofrenda de paz a Jehová, con el
canastillo de los panes sin levadura; ofrecerá asimismo
el sacerdote su ofrenda y sus libaciones.
18 Entonces el nazareo raerá a la
puerta del tabernáculo de reunión su cabeza consagrada,
y tomará los cabellos de su cabeza consagrada y los
pondrá sobre el fuego que está debajo de la ofrenda de
paz. 19 Después tomará
el sacerdote la espaldilla cocida del carnero, una torta
sin levadura del canastillo, y una hojaldre sin
levadura, y las pondrá sobre las manos del nazareo,
después que fuere raída su cabeza consagrada;
20 y el sacerdote
mecerá aquello como ofrenda mecida delante de Jehová, lo
cual será cosa santa del sacerdote, además del pecho
mecido y de la espaldilla separada; después el nazareo
podrá beber vino.
21 Esta
es la ley del nazareo que hiciere voto de su ofrenda a
Jehová por su nazareato, además de lo que sus recursos
le permitieren; según el voto que hiciere, así hará,
conforme a la ley de su nazareato.
22 Jehová habló a
Moisés, diciendo: 23 Habla
a Aarón y a sus hijos y diles: Así bendeciréis a los
hijos de Israel, diciéndoles:
-
24 Jehová
te bendiga, y te guarde;
-
25 Jehová
haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti
misericordia;
-
26 Jehová
alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz.
27 Y pondrán mi nombre
sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré.
7
1 Aconteció que cuando
Moisés hubo acabado de levantar el tabernáculo, y lo
hubo ungido y santificado, con todos sus utensilios, y
asimismo ungido y santificado el altar y todos sus
utensilios, 2 entonces
los príncipes de Israel, los jefes de las casas de sus
padres, los cuales eran los príncipes de las tribus, que
estaban sobre los contados, ofrecieron;
3 y trajeron sus ofrendas delante de
Jehová, seis carros cubiertos y doce bueyes; por cada
dos príncipes un carro, y cada uno un buey, y los
ofrecieron delante del tabernáculo.
4 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
5 Tómalos de ellos, y
serán para el servicio del tabernáculo de reunión; y los
darás a los levitas, a cada uno conforme a su
ministerio. 6 Entonces
Moisés recibió los carros y los bueyes, y los dio a los
levitas. 7 Dos carros y
cuatro bueyes dio a los hijos de Gersón, conforme a su
ministerio, 8 y a los
hijos de Merari dio cuatro carros y ocho bueyes,
conforme a su ministerio bajo la mano de Itamar hijo del
sacerdote Aarón. 9 Pero
a los hijos de Coat no les dio, porque llevaban sobre sí
en los hombros el servicio del santuario.
10 Y los príncipes trajeron ofrendas
para la dedicación del altar el día en que fue ungido,
ofreciendo los príncipes su ofrenda delante del altar.
11 Y Jehová dijo a
Moisés: Ofrecerán su ofrenda, un príncipe un día, y otro
príncipe otro día, para la dedicación del altar.
12 Y
el que ofreció su ofrenda el primer día fue Naasón hijo
de Aminadab, de la tribu de Judá. 13 Su
ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos
de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo
del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada
con aceite para ofrenda; 14 una
cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso;
15 un becerro, un
carnero, un cordero de un año para holocausto;
16 un macho cabrío para
expiación; 17 y para
ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos
cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Naasón hijo de Aminadab.
18 El
segundo día ofreció Natanael hijo de Zuar, príncipe de
Isacar. 19 Ofreció como
su ofrenda un plato de plata de ciento treinta siclos de
peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo
del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada
con aceite para ofrenda; 20 una
cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso;
21 un becerro, un
carnero, un cordero de un año para holocausto;
22 un macho cabrío para
expiación; 23 y para
ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos
cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Natanael hijo de Zuar.
24 El
tercer día, Eliab hijo de Helón, príncipe de los hijos
de Zabulón. 25 Y su
ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos
de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo
del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada
con aceite para ofrenda; 26 una
cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso;
27 un becerro, un
carnero, un cordero de un año para holocausto;
28 un macho cabrío para
expiación; 29 y para
ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos
cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Eliab hijo de Helón.
30 El
cuarto día, Elisur hijo de Sedeur, príncipe de los hijos
de Rubén. 31 Y su
ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos
de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo
del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada
con aceite para ofrenda; 32 una
cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso;
33 un becerro, un
carnero, un cordero de un año para holocausto;
34 un macho cabrío para
expiación; 35 y para
ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos
cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Elisur hijo de Sedeur.
36 El
quinto día, Selumiel hijo de Zurisadai, príncipe de los
hijos de Simeón. 37 Y
su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta
siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos,
al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina
amasada con aceite para ofrenda; 38 una
cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso;
39 un becerro, un
carnero, un cordero de un año para holocausto;
40 un macho cabrío para
expiación; 41 y para
ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos
cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Selumiel hijo de Zurisadai.
42 El
sexto día, Eliasaf hijo de Deuel, príncipe de los hijos
de Gad. 43 Y su ofrenda
fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del
santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con
aceite para ofrenda; 44 una
cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso;
45 un becerro, un
carnero, un cordero de un año para holocausto;
46 un macho cabrío para
expiación; 47 y para
ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos
cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Eliasaf hijo de Deuel.
48 El
séptimo día, el príncipe de los hijos de Efraín, Elisama
hijo de Amiud. 49 Y su
ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos
de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo
del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada
con aceite para ofrenda; 50 una
cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso;
51 un becerro, un
carnero, un cordero de un año para holocausto;
52 un macho cabrío para
expiación; 53 y para
ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos
cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Elisama hijo de Amiud.
54 El
octavo día, el príncipe de los hijos de Manasés,
Gamaliel hijo de Pedasur. 55 Y
su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta
siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos,
al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina
amasada con aceite para ofrenda; 56 una
cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso;
57 un becerro, un
carnero, un cordero de un año para holocausto;
58 un macho cabrío para
expiación; 59 y para
ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos
cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Gamaliel hijo de Pedasur.
60 El
noveno día, el príncipe de los hijos de Benjamín, Abidán
hijo de Gedeoni. 61 Y
su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta
siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos,
al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina
amasada con aceite para ofrenda; 62 una
cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso;
63 un becerro, un
carnero, un cordero de un año para holocausto;
64 un macho cabrío para
expiación; 65 y para
ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos
cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Abidán hijo de Gedeoni.
66 El
décimo día, el príncipe de los hijos de Dan, Ahiezer
hijo de Amisadai. 67 Y
su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta
siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos,
al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina
amasada con aceite para ofrenda; 68 una
cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso;
69 un becerro, un
carnero, un cordero de un año para holocausto;
70 un macho cabrío para
expiación; 71 y para
ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos
cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Ahiezer hijo de Amisadai.
72 El
undécimo día, el príncipe de los hijos de Aser, Pagiel
hijo de Ocrán. 73 Y su
ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos
de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo
del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada
con aceite para ofrenda; 74 una
cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso;
75 un becerro, un
carnero, un cordero de un año para holocausto;
76 un macho cabrío para
expiación; 77 y para
ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos
cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Pagiel hijo de Ocrán.
78 El
duodécimo día, el príncipe de los hijos de Neftalí,
Ahira hijo de Enán. 79 Su
ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos
de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo
del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada
con aceite para ofrenda; 80 una
cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso;
81 un becerro, un
carnero, un cordero de un año para holocausto;
82 un macho cabrío para
expiación; 83 y para
ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos
cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda
de Ahira hijo de Enán.
84 Esta
fue la ofrenda que los príncipes de Israel ofrecieron
para la dedicación del altar, el día en que fue ungido:
doce platos de plata, doce jarros de plata, doce
cucharas de oro. 85 Cada
plato de ciento treinta siclos, y cada jarro de setenta;
toda la plata de la vajilla, dos mil cuatrocientos
siclos, al siclo del santuario. 86 Las
doce cucharas de oro llenas de incienso, de diez siclos
cada cuchara, al siclo del santuario; todo el oro de las
cucharas, ciento veinte siclos. 87 Todos
los bueyes para holocausto, doce becerros; doce los
carneros, doce los corderos de un año, con su ofrenda, y
doce los machos cabríos para expiación.
88 Y todos los bueyes de la ofrenda de
paz, veinticuatro novillos, sesenta los carneros,
sesenta los machos cabríos, y sesenta los corderos de un
año. Esta fue la ofrenda para la dedicación del altar,
después que fue ungido.
89 Y
cuando entraba Moisés en el tabernáculo de reunión, para
hablar con Dios, oía la voz que le hablaba de encima del
propiciatorio que estaba sobre el arca del testimonio,
de entre los dos querubines; y hablaba con él.
8
1 Habló Jehová a Moisés,
diciendo: 2 Habla a
Aarón y dile: Cuando enciendas las lámparas, las siete
lámparas alumbrarán hacia adelante del candelero.
3 Y Aarón lo hizo así;
encendió hacia la parte anterior del candelero sus
lámparas, como Jehová lo mandó a Moisés.
4 Y esta era la hechura del candelero,
de oro labrado a martillo; desde su pie hasta sus flores
era labrado a martillo; conforme al modelo que Jehová
mostró a Moisés, así hizo el candelero.
5 También Jehová habló a
Moisés, diciendo: 6 Toma
a los levitas de entre los hijos de Israel, y haz
expiación por ellos. 7 Así
harás para expiación por ellos: Rocía sobre ellos el
agua de la expiación, y haz pasar la navaja sobre todo
su cuerpo, y lavarán sus vestidos, y serán purificados.
8 Luego tomarán un
novillo, con su ofrenda de flor de harina amasada con
aceite; y tomarás otro novillo para expiación.
9 Y harás que los
levitas se acerquen delante del tabernáculo de reunión,
y reunirás a toda la congregación de los hijos de
Israel. 10 Y cuando
hayas acercado a los levitas delante de Jehová, pondrán
los hijos de Israel sus manos sobre los levitas;
11 y ofrecerá Aarón los
levitas delante de Jehová en ofrenda de los hijos de
Israel, y servirán en el ministerio de Jehová.
12 Y los levitas
pondrán sus manos sobre las cabezas de los novillos; y
ofrecerás el uno por expiación, y el otro en holocausto
a Jehová, para hacer expiación por los levitas.
13 Y presentarás a los
levitas delante de Aarón, y delante de sus hijos, y los
ofrecerás en ofrenda a Jehová.
14 Así
apartarás a los levitas de entre los hijos de Israel, y
serán míos los levitas. 15 Después
de eso vendrán los levitas a ministrar en el tabernáculo
de reunión; serán purificados, y los ofrecerás en
ofrenda. 16 Porque
enteramente me son dedicados a mí los levitas de entre
los hijos de Israel, en lugar de todo primer nacido; los
he tomado para mí en lugar de los primogénitos de todos
los hijos de Israel. 17 Porque
mío es todo primogénito de entre los hijos de Israel,
así de hombres como de animales; desde el día que yo
herí a todo primogénito en la tierra de Egipto, los
santifiqué para mí. 18 Y
he tomado a los levitas en lugar de todos los
primogénitos de los hijos de Israel.
19 Y yo he dado en don los levitas a
Aarón y a sus hijos de entre los hijos de Israel, para
que ejerzan el ministerio de los hijos de Israel en el
tabernáculo de reunión, y reconcilien a los hijos de
Israel; para que no haya plaga en los hijos de Israel,
al acercarse los hijos de Israel al santuario.
20 Y
Moisés y Aarón y toda la congregación de los hijos de
Israel hicieron con los levitas conforme a todas las
cosas que mandó Jehová a Moisés acerca de los levitas;
así hicieron con ellos los hijos de Israel.
21 Y los levitas se
purificaron, y lavaron sus vestidos; y Aarón los ofreció
en ofrenda delante de Jehová, e hizo Aarón expiación por
ellos para purificarlos. 22 Así
vinieron después los levitas para ejercer su ministerio
en el tabernáculo de reunión delante de Aarón y delante
de sus hijos; de la manera que mandó Jehová a Moisés
acerca de los levitas, así hicieron con ellos.
23 Luego
habló Jehová a Moisés, diciendo: 24 Los
levitas de veinticinco años arriba entrarán a ejercer su
ministerio en el servicio del tabernáculo de reunión.
25 Pero desde los
cincuenta años cesarán de ejercer su ministerio, y nunca
más lo ejercerán. 26 Servirán
con sus hermanos en el tabernáculo de reunión, para
hacer la guardia, pero no servirán en el ministerio. Así
harás con los levitas en cuanto a su ministerio.
9
1 Habló Jehová a Moisés
en el desierto de Sinaí, en el segundo año de su salida
de la tierra de Egipto, en el mes primero, diciendo:
2 Los hijos de Israel
celebrarán la pascua a su tiempo. 3 El
decimocuarto día de este mes, entre las dos tardes, la
celebraréis a su tiempo; conforme a todos sus ritos y
conforme a todas sus leyes la celebraréis.
4 Y habló Moisés a los
hijos de Israel para que celebrasen la pascua.
5 Celebraron la pascua
en el mes primero, a los catorce días del mes, entre las
dos tardes, en el desierto de Sinaí; conforme a todas
las cosas que mandó Jehová a Moisés, así hicieron los
hijos de Israel. 6 Pero
hubo algunos que estaban inmundos a causa de muerto, y
no pudieron celebrar la pascua aquel día; y vinieron
delante de Moisés y delante de Aarón aquel día,
7 y le dijeron aquellos
hombres: Nosotros estamos inmundos por causa de muerto;
¿por qué seremos impedidos de ofrecer ofrenda a Jehová a
su tiempo entre los hijos de Israel?
8 Y Moisés les respondió: Esperad, y
oiré lo que ordena Jehová acerca de vosotros.
9 Y
Jehová habló a Moisés, diciendo: 10 Habla
a los hijos de Israel, diciendo: Cualquiera de vosotros
o de vuestros descendientes, que estuviere inmundo por
causa de muerto o estuviere de viaje lejos, celebrará la
pascua a Jehová. 11 En
el mes segundo, a los catorce días del mes, entre las
dos tardes, la celebrarán; con panes sin levadura y
hierbas amargas la comerán. 12 No
dejarán del animal sacrificado para la mañana, ni
quebrarán hueso de él; conforme a todos los ritos de la
pascua la celebrarán. 13 Mas
el que estuviere limpio, y no estuviere de viaje, si
dejare de celebrar la pascua, la tal persona será
cortada de entre su pueblo; por cuanto no ofreció a su
tiempo la ofrenda de Jehová, el tal hombre llevará su
pecado. 14 Y si morare
con vosotros extranjero, y celebrare la pascua a Jehová,
conforme al rito de la pascua y conforme a sus leyes la
celebrará; un mismo rito tendréis, tanto el extranjero
como el natural de la tierra.
15 El día que el
tabernáculo fue erigido, la nube cubrió el tabernáculo
sobre la tienda del testimonio; y a la tarde había sobre
el tabernáculo como una apariencia de fuego, hasta la
mañana. 16 Así era
continuamente: la nube lo cubría de día, y de noche la
apariencia de fuego. 17 Cuando
se alzaba la nube del tabernáculo, los hijos de Israel
partían; y en el lugar donde la nube paraba, allí
acampaban los hijos de Israel. 18 Al
mandato de Jehová los hijos de Israel partían, y al
mandato de Jehová acampaban; todos los días que la nube
estaba sobre el tabernáculo, permanecían acampados.
19 Cuando la nube se
detenía sobre el tabernáculo muchos días, entonces los
hijos de Israel guardaban la ordenanza de Jehová, y no
partían. 20 Y cuando la
nube estaba sobre el tabernáculo pocos días, al mandato
de Jehová acampaban, y al mandato de Jehová partían.
21 Y cuando la nube se
detenía desde la tarde hasta la mañana, o cuando a la
mañana la nube se levantaba, ellos partían; o si había
estado un día, y a la noche la nube se levantaba,
entonces partían. 22 O
si dos días, o un mes, o un año, mientras la nube se
detenía sobre el tabernáculo permaneciendo sobre él, los
hijos de Israel seguían acampados, y no se movían; mas
cuando ella se alzaba, ellos partían.
23 Al mandato de Jehová acampaban, y
al mandato de Jehová partían, guardando la ordenanza de
Jehová como Jehová lo había dicho por medio de Moisés.
10
1 Jehová habló a Moisés,
diciendo: 2 Hazte dos
trompetas de plata; de obra de martillo las harás, las
cuales te servirán para convocar la congregación, y para
hacer mover los campamentos. 3 Y
cuando las tocaren, toda la congregación se reunirá ante
ti a la puerta del tabernáculo de reunión.
4 Mas cuando tocaren
sólo una, entonces se congregarán ante ti los príncipes,
los jefes de los millares de Israel.
5 Y cuando tocareis alarma, entonces
moverán los campamentos de los que están acampados al
oriente. 6 Y cuando
tocareis alarma la segunda vez, entonces moverán los
campamentos de los que están acampados al sur; alarma
tocarán para sus partidas. 7 Pero
para reunir la congregación tocaréis, mas no con sonido
de alarma. 8 Y los
hijos de Aarón, los sacerdotes, tocarán las trompetas; y
las tendréis por estatuto perpetuo por vuestras
generaciones. 9 Y
cuando saliereis a la guerra en vuestra tierra contra el
enemigo que os molestare, tocaréis alarma con las
trompetas; y seréis recordados por Jehová vuestro Dios,
y seréis salvos de vuestros enemigos.
10 Y en el día de vuestra alegría, y
en vuestras solemnidades, y en los principios de
vuestros meses, tocaréis las trompetas sobre vuestros
holocaustos, y sobre los sacrificios de paz, y os serán
por memoria delante de vuestro Dios. Yo Jehová vuestro
Dios.
11 En el año segundo, en
el mes segundo, a los veinte días del mes, la nube se
alzó del tabernáculo del testimonio.
12 Y partieron los hijos de Israel del
desierto de Sinaí según el orden de marcha; y se detuvo
la nube en el desierto de Parán. 13 Partieron
la primera vez al mandato de Jehová por medio de Moisés.
14 La bandera del
campamento de los hijos de Judá comenzó a marchar
primero, por sus ejércitos; y Naasón hijo de Aminadab
estaba sobre su cuerpo de ejército.
15 Sobre el cuerpo de ejército de la tribu
de los hijos de Isacar, Natanael hijo de Zuar.
16 Y sobre el cuerpo de
ejército de la tribu de los hijos de Zabulón, Eliab hijo
de Helón.
17 Después
que estaba ya desarmado el tabernáculo, se movieron los
hijos de Gersón y los hijos de Merari, que lo llevaban.
18 Luego comenzó a
marchar la bandera del campamento de Rubén por sus
ejércitos; y Elisur hijo de Sedeur estaba sobre su
cuerpo de ejército. 19 Sobre
el cuerpo de ejército de la tribu de los hijos de
Simeón, Selumiel hijo de Zurisadai.
20 Y sobre el cuerpo de ejército de la
tribu de los hijos de Gad, Eliasaf hijo de Deuel.
21 Luego
comenzaron a marchar los coatitas llevando el santuario;
y entretanto que ellos llegaban, los otros
acondicionaron el tabernáculo. 22 Después
comenzó a marchar la bandera del campamento de los hijos
de Efraín por sus ejércitos; y Elisama hijo de Amiud
estaba sobre su cuerpo de ejército.
23 Sobre el cuerpo de ejército de la tribu
de los hijos de Manasés, Gamaliel hijo de Pedasur.
24 Y sobre el cuerpo de
ejército de la tribu de los hijos de Benjamín, Abidán
hijo de Gedeoni.
25 Luego
comenzó a marchar la bandera del campamento de los hijos
de Dan por sus ejércitos, a retaguardia de todos los
campamentos; y Ahiezer hijo de Amisadai estaba sobre su
cuerpo de ejército. 26 Sobre
el cuerpo de ejército de la tribu de los hijos de Aser,
Pagiel hijo de Ocrán. 27 Y
sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los hijos de
Neftalí, Ahira hijo de Enán. 28 Este
era el orden de marcha de los hijos de Israel por sus
ejércitos cuando partían.
29 Entonces
dijo Moisés a Hobab, hijo de Ragüel madianita, su
suegro: Nosotros partimos para el lugar del cual Jehová
ha dicho: Yo os lo daré. Ven con nosotros, y te haremos
bien; porque Jehová ha prometido el bien a Israel.
30 Y él le respondió:
Yo no iré, sino que me marcharé a mi tierra y a mi
parentela. 31 Y él le
dijo: Te ruego que no nos dejes; porque tú conoces los
lugares donde hemos de acampar en el desierto, y nos
serás en lugar de ojos. 32 Y
si vienes con nosotros, cuando tengamos el bien que
Jehová nos ha de hacer, nosotros te haremos bien.
33 Así
partieron del monte de Jehová camino de tres días; y el
arca del pacto de Jehová fue delante de ellos camino de
tres días, buscándoles lugar de descanso.
34 Y la nube de Jehová iba sobre ellos
de día, desde que salieron del campamento.
35 Cuando
el arca se movía, Moisés decía: Levántate, oh Jehová, y
sean dispersados tus enemigos, y huyan de tu presencia
los que te aborrecen. 36 Y
cuando ella se detenía, decía: Vuelve, oh Jehová, a los
millares de millares de Israel.
11
1 Aconteció que el
pueblo se quejó a oídos de Jehová; y lo oyó Jehová, y
ardió su ira, y se encendió en ellos fuego de Jehová, y
consumió uno de los extremos del campamento.
2 Entonces el pueblo
clamó a Moisés, y Moisés oró a Jehová, y el fuego se
extinguió. 3 Y llamó a
aquel lugar Tabera, porque el fuego de Jehová se
encendió en ellos.
4 Y
la gente extranjera que se mezcló con ellos tuvo un vivo
deseo, y los hijos de Israel también volvieron a llorar
y dijeron: ¡Quién nos diera a comer carne!
5 Nos acordamos del
pescado que comíamos en Egipto de balde, de los pepinos,
los melones, los puerros, las cebollas y los ajos;
6 y ahora nuestra alma
se seca; pues nada sino este maná ven nuestros ojos.
7 Y
era el maná como semilla de culantro, y su color como
color de bedelio. 8 El
pueblo se esparcía y lo recogía, y lo molía en molinos o
lo majaba en morteros, y lo cocía en caldera o hacía de
él tortas; su sabor era como sabor de aceite nuevo.
9 Y cuando descendía el
rocío sobre el campamento de noche, el maná descendía
sobre él.
10 Y
oyó Moisés al pueblo, que lloraba por sus familias, cada
uno a la puerta de su tienda; y la ira de Jehová se
encendió en gran manera; también le pareció mal a
Moisés. 11 Y dijo
Moisés a Jehová: ¿Por qué has hecho mal a tu siervo? ¿y
por qué no he hallado gracia en tus ojos, que has puesto
la carga de todo este pueblo sobre mí?
12 ¿Concebí yo a todo este pueblo? ¿Lo
engendré yo, para que me digas: Llévalo en tu seno, como
lleva la que cría al que mama, a la tierra de la cual
juraste a sus padres? 13 ¿De
dónde conseguiré yo carne para dar a todo este pueblo?
Porque lloran a mí, diciendo: Danos carne que comamos.
14 No puedo yo solo
soportar a todo este pueblo, que me es pesado en
demasía. 15 Y si así lo
haces tú conmigo, yo te ruego que me des muerte, si he
hallado gracia en tus ojos; y que yo no vea mi mal.
16 Entonces
Jehová dijo a Moisés: Reúneme setenta varones de los
ancianos de Israel, que tú sabes que son ancianos del
pueblo y sus principales; y tráelos a la puerta del
tabernáculo de reunión, y esperen allí contigo.
17 Y yo descenderé y
hablaré allí contigo, y tomaré del espíritu que está en
ti, y pondré en ellos; y llevarán contigo la carga del
pueblo, y no la llevarás tú solo. 18 Pero
al pueblo dirás: Santificaos para mañana, y comeréis
carne; porque habéis llorado en oídos de Jehová,
diciendo: ¡Quién nos diera a comer carne! ¡Ciertamente
mejor nos iba en Egipto! Jehová, pues, os dará carne, y
comeréis. 19 No
comeréis un día, ni dos días, ni cinco días, ni diez
días, ni veinte días, 20 sino
hasta un mes entero, hasta que os salga por las narices,
y la aborrezcáis, por cuanto menospreciasteis a Jehová
que está en medio de vosotros, y llorasteis delante de
él, diciendo: ¿Para qué salimos acá de Egipto?
21 Entonces dijo
Moisés: Seiscientos mil de a pie es el pueblo en medio
del cual yo estoy; ¡y tú dices: Les daré carne, y
comerán un mes entero! 22 ¿Se
degollarán para ellos ovejas y bueyes que les basten? ¿o
se juntarán para ellos todos los peces del mar para que
tengan abasto? 23 Entonces
Jehová respondió a Moisés: ¿Acaso se ha acortado la mano
de Jehová? Ahora verás si se cumple mi palabra, o no.
24 Y
salió Moisés y dijo al pueblo las palabras de Jehová; y
reunió a los setenta varones de los ancianos del pueblo,
y los hizo estar alrededor del tabernáculo.
25 Entonces Jehová
descendió en la nube, y le habló; y tomó del espíritu
que estaba en él, y lo puso en los setenta varones
ancianos; y cuando posó sobre ellos el espíritu,
profetizaron, y no cesaron.
26 Y
habían quedado en el campamento dos varones, llamados el
uno Eldad y el otro Medad, sobre los cuales también
reposó el espíritu; estaban éstos entre los inscritos,
pero no habían venido al tabernáculo; y profetizaron en
el campamento. 27 Y
corrió un joven y dio aviso a Moisés, y dijo: Eldad y
Medad profetizan en el campamento.
28 Entonces respondió Josué hijo de Nun,
ayudante de Moisés, uno de sus jóvenes, y dijo: Señor
mío Moisés, impídelos. 29 Y
Moisés le respondió: ¿Tienes tú celos por mí? Ojalá todo
el pueblo de Jehová fuese profeta, y que Jehová pusiera
su espíritu sobre ellos. 30 Y
Moisés volvió al campamento, él y los ancianos de
Israel.
31 Y
vino un viento de Jehová, y trajo codornices del mar, y
las dejó sobre el campamento, un día de camino a un
lado, y un día de camino al otro, alrededor del
campamento, y casi dos codos sobre la faz de la tierra.
32 Entonces el pueblo
estuvo levantado todo aquel día y toda la noche, y todo
el día siguiente, y recogieron codornices; el que menos,
recogió diez montones; y las tendieron para sí a lo
largo alrededor del campamento. 33 Aún
estaba la carne entre los dientes de ellos, antes que
fuese masticada, cuando la ira de Jehová se encendió en
el pueblo, e hirió Jehová al pueblo con una plaga muy
grande. 34 Y llamó el
nombre de aquel lugar Kibrot-hataava, por cuanto allí
sepultaron al pueblo codicioso. 35 De
Kibrot-hataava partió el pueblo a Hazerot, y se quedó en
Hazerot.
12
1 María y Aarón hablaron
contra Moisés a causa de la mujer cusita que había
tomado; porque él había tomado mujer cusita.
2 Y dijeron: ¿Solamente
por Moisés ha hablado Jehová? ¿No ha hablado también por
nosotros? Y lo oyó Jehová. 3 Y
aquel varón Moisés era muy manso, más que todos los
hombres que había sobre la tierra. 4 Luego
dijo Jehová a Moisés, a Aarón y a María: Salid vosotros
tres al tabernáculo de reunión. Y salieron ellos tres.
5 Entonces Jehová
descendió en la columna de la nube, y se puso a la
puerta del tabernáculo, y llamó a Aarón y a María; y
salieron ambos. 6 Y él
les dijo: Oíd ahora mis palabras. Cuando haya entre
vosotros profeta de Jehová, le apareceré en visión, en
sueños hablaré con él. 7 No
así a mi siervo Moisés, que es fiel en toda mi casa.
8 Cara a cara hablaré
con él, y claramente, y no por figuras; y verá la
apariencia de Jehová. ¿Por qué, pues, no tuvisteis temor
de hablar contra mi siervo Moisés?
9 Entonces
la ira de Jehová se encendió contra ellos; y se fue.
10 Y la nube se apartó
del tabernáculo, y he aquí que María estaba leprosa como
la nieve; y miró Aarón a María, y he aquí que estaba
leprosa. 11 Y dijo
Aarón a Moisés: ¡Ah! señor mío, no pongas ahora sobre
nosotros este pecado; porque locamente hemos actuado, y
hemos pecado. 12 No
quede ella ahora como el que nace muerto, que al salir
del vientre de su madre, tiene ya medio consumida su
carne. 13 Entonces
Moisés clamó a Jehová, diciendo: Te ruego, oh Dios, que
la sanes ahora. 14 Respondió
Jehová a Moisés: Pues si su padre hubiera escupido en su
rostro, ¿no se avergonzaría por siete días? Sea echada
fuera del campamento por siete días, y después volverá a
la congregación. 15 Así
María fue echada del campamento siete días; y el pueblo
no pasó adelante hasta que se reunió María con ellos.
16 Después el pueblo
partió de Hazerot, y acamparon en el desierto de Parán.
13
1 Y Jehová habló a
Moisés, diciendo: 2 Envía
tú hombres que reconozcan la tierra de Canaán, la cual
yo doy a los hijos de Israel; de cada tribu de sus
padres enviaréis un varón, cada uno príncipe entre
ellos. 3 Y Moisés los
envió desde el desierto de Parán, conforme a la palabra
de Jehová; y todos aquellos varones eran príncipes de
los hijos de Israel. 4 Estos
son sus nombres: De la tribu de Rubén, Samúa hijo de
Zacur. 5 De la tribu de
Simeón, Safat hijo de Horí. 6 De
la tribu de Judá, Caleb hijo de Jefone.
7 De la tribu de Isacar, Igal hijo de
José. 8 De la tribu de
Efraín, Oseas hijo de Nun. 9 De
la tribu de Benjamín, Palti hijo de Rafú.
10 De la tribu de Zabulón, Gadiel hijo
de Sodi. 11 De la tribu
de José: de la tribu de Manasés, Gadi hijo de Susi.
12 De la tribu de Dan,
Amiel hijo de Gemali. 13 De
la tribu de Aser, Setur hijo de Micael.
14 De la tribu de Neftalí, Nahbi hijo
de Vapsi. 15 De la
tribu de Gad, Geuel hijo de Maqui.
16 Estos son los nombres de los varones que
Moisés envió a reconocer la tierra; y a Oseas hijo de
Nun le puso Moisés el nombre de Josué.
17 Los
envió, pues, Moisés a reconocer la tierra de Canaán,
diciéndoles: Subid de aquí al Neguev, y subid al monte,
18 y observad la tierra
cómo es, y el pueblo que la habita, si es fuerte o
débil, si poco o numeroso; 19 cómo
es la tierra habitada, si es buena o mala; y cómo son
las ciudades habitadas, si son campamentos o plazas
fortificadas; 20 y cómo
es el terreno, si es fértil o estéril, si en él hay
árboles o no; y esforzaos, y tomad del fruto del país. Y
era el tiempo de las primeras uvas.
21 Y
ellos subieron, y reconocieron la tierra desde el
desierto de Zin hasta Rehob, entrando en Hamat.
22 Y subieron al Neguev
y vinieron hasta Hebrón; y allí estaban Ahimán, Sesai y
Talmai, hijos de Anac. Hebrón fue edificada siete años
antes de Zoán en Egipto. 23 Y
llegaron hasta el arroyo de Escol, y de allí cortaron un
sarmiento con un racimo de uvas, el cual trajeron dos en
un palo, y de las granadas y de los higos.
24 Y se llamó aquel
lugar el Valle de Escol, por el racimo que cortaron de
allí los hijos de Israel.
25 Y
volvieron de reconocer la tierra al fin de cuarenta
días. 26 Y anduvieron y
vinieron a Moisés y a Aarón, y a toda la congregación de
los hijos de Israel, en el desierto de Parán, en Cades,
y dieron la información a ellos y a toda la
congregación, y les mostraron el fruto de la tierra.
27 Y les contaron,
diciendo: Nosotros llegamos a la tierra a la cual nos
enviaste, la que ciertamente fluye leche y miel; y este
es el fruto de ella. 28 Mas
el pueblo que habita aquella tierra es fuerte, y las
ciudades muy grandes y fortificadas; y también vimos
allí a los hijos de Anac. 29 Amalec
habita el Neguev, y el heteo, el jebuseo y el amorreo
habitan en el monte, y el cananeo habita junto al mar, y
a la ribera del Jordán.
30 Entonces
Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo:
Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más
podremos nosotros que ellos. 31 Mas
los varones que subieron con él, dijeron: No podremos
subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que
nosotros. 32 Y hablaron
mal entre los hijos de Israel, de la tierra que habían
reconocido, diciendo: La tierra por donde pasamos para
reconocerla, es tierra que traga a sus moradores; y todo
el pueblo que vimos en medio de ella son hombres de
grande estatura. 33 También
vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los
gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como
langostas; y así les parecíamos a ellos.
14
1 Entonces toda la
congregación gritó, y dio voces; y el pueblo lloró
aquella noche. 2 Y se
quejaron contra Moisés y contra Aarón todos los hijos de
Israel; y les dijo toda la multitud: ¡Ojalá muriéramos
en la tierra de Egipto; o en este desierto ojalá
muriéramos! 3 ¿Y por
qué nos trae Jehová a esta tierra para caer a espada, y
que nuestras mujeres y nuestros niños sean por presa?
¿No nos sería mejor volvernos a Egipto?
4 Y
decían el uno al otro: Designemos un capitán, y
volvámonos a Egipto. 5 Entonces
Moisés y Aarón se postraron sobre sus rostros delante de
toda la multitud de la congregación de los hijos de
Israel. 6 Y Josué hijo
de Nun y Caleb hijo de Jefone, que eran de los que
habían reconocido la tierra, rompieron sus vestidos,
7 y hablaron a toda la
congregación de los hijos de Israel, diciendo: La tierra
por donde pasamos para reconocerla, es tierra en gran
manera buena. 8 Si
Jehová se agradare de nosotros, él nos llevará a esta
tierra, y nos la entregará; tierra que fluye leche y
miel. 9 Por tanto, no
seáis rebeldes contra Jehová, ni temáis al pueblo de
esta tierra; porque nosotros los comeremos como pan; su
amparo se ha apartado de ellos, y con nosotros está
Jehová; no los temáis. 10 Entonces
toda la multitud habló de apedrearlos.
Pero la gloria de Jehová se mostró en
el tabernáculo de reunión a todos los hijos de Israel,
11 y Jehová dijo a
Moisés: ¿Hasta cuándo me ha de irritar este pueblo?
¿Hasta cuándo no me creerán, con todas las señales que
he hecho en medio de ellos? 12 Yo
los heriré de mortandad y los destruiré, y a ti te
pondré sobre gente más grande y más fuerte que ellos.
13 Pero
Moisés respondió a Jehová: Lo oirán luego los egipcios,
porque de en medio de ellos sacaste a este pueblo con tu
poder; 14 y lo dirán a
los habitantes de esta tierra, los cuales han oído que
tú, oh Jehová, estabas en medio de este pueblo, que cara
a cara aparecías tú, oh Jehová, y que tu nube estaba
sobre ellos, y que de día ibas delante de ellos en
columna de nube, y de noche en columna de fuego;
15 y que has hecho
morir a este pueblo como a un solo hombre; y las gentes
que hubieren oído tu fama hablarán, diciendo:
16 Por cuanto no pudo
Jehová meter este pueblo en la tierra de la cual les
había jurado, los mató en el desierto.
17 Ahora, pues, yo te ruego que sea
magnificado el poder del Señor, como lo hablaste,
diciendo: 18 Jehová,
tardo para la ira y grande en misericordia, que perdona
la iniquidad y la rebelión, aunque de ningún modo tendrá
por inocente al culpable; que visita la maldad de los
padres sobre los hijos hasta los terceros y hasta los
cuartos. 19 Perdona
ahora la iniquidad de este pueblo según la grandeza de
tu misericordia, y como has perdonado a este pueblo
desde Egipto hasta aquí.
20 Entonces Jehová dijo:
Yo lo he perdonado conforme a tu dicho.
21 Mas tan ciertamente como vivo yo, y
mi gloria llena toda la tierra, 22 todos
los que vieron mi gloria y mis señales que he hecho en
Egipto y en el desierto, y me han tentado ya diez veces,
y no han oído mi voz, 23 no
verán la tierra de la cual juré a sus padres; no,
ninguno de los que me han irritado la verá.
24 Pero a mi siervo
Caleb, por cuanto hubo en él otro espíritu, y decidió ir
en pos de mí, yo le meteré en la tierra donde entró, y
su descendencia la tendrá en posesión.
25 Ahora bien, el amalecita y el
cananeo habitan en el valle; volveos mañana y salid al
desierto, camino del Mar Rojo.
26 Y
Jehová habló a Moisés y a Aarón, diciendo:
27 ¿Hasta cuándo oiré
esta depravada multitud que murmura contra mí, las
querellas de los hijos de Israel, que de mí se quejan?
28 Diles: Vivo yo, dice
Jehová, que según habéis hablado a mis oídos, así haré
yo con vosotros. 29 En
este desierto caerán vuestros cuerpos; todo el número de
los que fueron contados de entre vosotros, de veinte
años arriba, los cuales han murmurado contra mí.
30 Vosotros a la verdad
no entraréis en la tierra, por la cual alcé mi mano y
juré que os haría habitar en ella; exceptuando a Caleb
hijo de Jefone, y a Josué hijo de Nun.
31 Pero a vuestros niños, de los
cuales dijisteis que serían por presa, yo los
introduciré, y ellos conocerán la tierra que vosotros
despreciasteis. 32 En
cuanto a vosotros, vuestros cuerpos caerán en este
desierto. 33 Y vuestros
hijos andarán pastoreando en el desierto cuarenta años,
y ellos llevarán vuestras rebeldías, hasta que vuestros
cuerpos sean consumidos en el desierto.
34 Conforme al número de los días, de
los cuarenta días en que reconocisteis la tierra,
llevaréis vuestras iniquidades cuarenta años, un año por
cada día; y conoceréis mi castigo.
35 Yo Jehová he hablado; así haré a toda
esta multitud perversa que se ha juntado contra mí; en
este desierto serán consumidos, y ahí morirán.
36 Y los varones que
Moisés envió a reconocer la tierra, y que al volver
habían hecho murmurar contra él a toda la congregación,
desacreditando aquel país, 37 aquellos
varones que habían hablado mal de la tierra, murieron de
plaga delante de Jehová. 38 Pero
Josué hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone quedaron con
vida, de entre aquellos hombres que habían ido a
reconocer la tierra.
39 Y Moisés dijo estas
cosas a todos los hijos de Israel, y el pueblo se enlutó
mucho. 40 Y se
levantaron por la mañana y subieron a la cumbre del
monte, diciendo: Henos aquí para subir al lugar del cual
ha hablado Jehová; porque hemos pecado.
41 Y dijo Moisés: ¿Por qué quebrantáis
el mandamiento de Jehová? Esto tampoco os saldrá bien.
42 No subáis, porque
Jehová no está en medio de vosotros, no seáis heridos
delante de vuestros enemigos. 43 Porque
el amalecita y el cananeo están allí delante de
vosotros, y caeréis a espada; pues por cuanto os habéis
negado a seguir a Jehová, por eso no estará Jehová con
vosotros. 44 Sin
embargo, se obstinaron en subir a la cima del monte;
pero el arca del pacto de Jehová, y Moisés, no se
apartaron de en medio del campamento.
45 Y descendieron el amalecita y el
cananeo que habitaban en aquel monte, y los hirieron y
los derrotaron, persiguiéndolos hasta Horma.
15
1 Jehová habló a Moisés,
diciendo: 2 Habla a los
hijos de Israel, y diles: Cuando hayáis entrado en la
tierra de vuestra habitación que yo os doy,
3 y hagáis ofrenda
encendida a Jehová, holocausto, o sacrificio, por
especial voto, o de vuestra voluntad, o para ofrecer en
vuestras fiestas solemnes olor grato a Jehová, de vacas
o de ovejas; 4 entonces
el que presente su ofrenda a Jehová traerá como ofrenda
la décima parte de un efa de flor de harina, amasada con
la cuarta parte de un hin de aceite.
5 De vino para la libación ofrecerás
la cuarta parte de un hin, además del holocausto o del
sacrificio, por cada cordero. 6 Por
cada carnero harás ofrenda de dos décimas de flor de
harina, amasada con la tercera parte de un hin de
aceite; 7 y de vino
para la libación ofrecerás la tercera parte de un hin,
en olor grato a Jehová. 8 Cuando
ofrecieres novillo en holocausto o sacrificio, por
especial voto, o de paz a Jehová, 9 ofrecerás
con el novillo una ofrenda de tres décimas de flor de
harina, amasada con la mitad de un hin de aceite;
10 y de vino para la
libación ofrecerás la mitad de un hin, en ofrenda
encendida de olor grato a Jehová.
11 Así
se hará con cada buey, o carnero, o cordero de las
ovejas, o cabrito. 12 Conforme
al número así haréis con cada uno, según el número de
ellos. 13 Todo natural
hará estas cosas así, para ofrecer ofrenda encendida de
olor grato a Jehová. 14 Y
cuando habitare con vosotros extranjero, o cualquiera
que estuviere entre vosotros por vuestras generaciones,
si hiciere ofrenda encendida de olor grato a Jehová,
como vosotros hiciereis, así hará él.
15 Un mismo estatuto tendréis vosotros
de la congregación y el extranjero que con vosotros
mora; será estatuto perpetuo por vuestras generaciones;
como vosotros, así será el extranjero delante de Jehová.
16 Una misma ley y un
mismo decreto tendréis, vosotros y el extranjero que con
vosotros mora.
17 También
habló Jehová a Moisés, diciendo: 18 Habla
a los hijos de Israel, y diles: Cuando hayáis entrado en
la tierra a la cual yo os llevo, 19 cuando
comencéis a comer del pan de la tierra, ofreceréis
ofrenda a Jehová. 20 De
lo primero que amaséis, ofreceréis una torta en ofrenda;
como la ofrenda de la era, así la ofreceréis.
21 De las primicias de
vuestra masa daréis a Jehová ofrenda por vuestras
generaciones. 22 Y
cuando errareis, y no hiciereis todos estos mandamientos
que Jehová ha dicho a Moisés, 23 todas
las cosas que Jehová os ha mandado por medio de Moisés,
desde el día que Jehová lo mandó, y en adelante por
vuestras edades, 24 si
el pecado fue hecho por yerro con ignorancia de la
congregación, toda la congregación ofrecerá un novillo
por holocausto en olor grato a Jehová, con su ofrenda y
su libación conforme a la ley, y un macho cabrío en
expiación. 25 Y el
sacerdote hará expiación por toda la congregación de los
hijos de Israel; y les será perdonado, porque yerro es;
y ellos traerán sus ofrendas, ofrenda encendida a
Jehová, y sus expiaciones delante de Jehová por sus
yerros. 26 Y será
perdonado a toda la congregación de los hijos de Israel,
y al extranjero que mora entre ellos, por cuanto es
yerro de todo el pueblo.
27 Si
una persona pecare por yerro, ofrecerá una cabra de un
año para expiación. 28 Y
el sacerdote hará expiación por la persona que haya
pecado por yerro; cuando pecare por yerro delante de
Jehová, la reconciliará, y le será perdonado.
29 El nacido entre los
hijos de Israel, y el extranjero que habitare entre
ellos, una misma ley tendréis para el que hiciere algo
por yerro. 30 Mas la
persona que hiciere algo con soberbia, así el natural
como el extranjero, ultraja a Jehová; esa persona será
cortada de en medio de su pueblo. 31 Por
cuanto tuvo en poco la palabra de Jehová, y menospreció
su mandamiento, enteramente será cortada esa persona; su
iniquidad caerá sobre ella.
32 Estando los hijos de
Israel en el desierto, hallaron a un hombre que recogía
leña en día de reposo. 33 Y
los que le hallaron recogiendo leña, lo trajeron a
Moisés y a Aarón, y a toda la congregación;
34 y lo pusieron en la
cárcel, porque no estaba declarado qué se le había de
hacer. 35 Y Jehová dijo
a Moisés: Irremisiblemente muera aquel hombre; apedréelo
toda la congregación fuera del campamento.
36 Entonces lo sacó la
congregación fuera del campamento, y lo apedrearon, y
murió, como Jehová mandó a Moisés.
37 Y Jehová habló a
Moisés, diciendo: 38 Habla
a los hijos de Israel, y diles que se hagan franjas en
los bordes de sus vestidos, por sus generaciones; y
pongan en cada franja de los bordes un cordón de azul.
39 Y os servirá de
franja, para que cuando lo veáis os acordéis de todos
los mandamientos de Jehová, para ponerlos por obra; y no
miréis en pos de vuestro corazón y de vuestros ojos, en
pos de los cuales os prostituyáis.
40 Para que os acordéis, y hagáis todos mis
mandamientos, y seáis santos a vuestro Dios.
41 Yo Jehová vuestro
Dios, que os saqué de la tierra de Egipto, para ser
vuestro Dios. Yo Jehová vuestro Dios.
16
1 Coré hijo de Izhar,
hijo de Coat, hijo de Leví, y Datán y Abiram hijos de
Eliab, y On hijo de Pelet, de los hijos de Rubén,
tomaron gente, 2 y se
levantaron contra Moisés con doscientos cincuenta
varones de los hijos de Israel, príncipes de la
congregación, de los del consejo, varones de renombre.
3 Y se juntaron contra
Moisés y Aarón y les dijeron: ¡Basta ya de vosotros!
Porque toda la congregación, todos ellos son santos, y
en medio de ellos está Jehová; ¿por qué, pues, os
levantáis vosotros sobre la congregación de Jehová?
4 Cuando oyó esto
Moisés, se postró sobre su rostro; 5 y
habló a Coré y a todo su séquito, diciendo: Mañana
mostrará Jehová quién es suyo, y quién es santo, y hará
que se acerque a él; al que él escogiere, él lo acercará
a sí. 6 Haced esto:
tomaos incensarios, Coré y todo su séquito,
7 y poned fuego en
ellos, y poned en ellos incienso delante de Jehová
mañana; y el varón a quien Jehová escogiere, aquel será
el santo; esto os baste, hijos de Leví.
8 Dijo más Moisés a Coré: Oíd ahora,
hijos de Leví: 9 ¿Os es
poco que el Dios de Israel os haya apartado de la
congregación de Israel, acercándoos a él para que
ministréis en el servicio del tabernáculo de Jehová, y
estéis delante de la congregación para ministrarles,
10 y que te hizo
acercar a ti, y a todos tus hermanos los hijos de Leví
contigo? ¿Procuráis también el sacerdocio?
11 Por tanto, tú y todo
tu séquito sois los que os juntáis contra Jehová; pues
Aarón, ¿qué es, para que contra él murmuréis?
12 Y
envió Moisés a llamar a Datán y Abiram, hijos de Eliab;
mas ellos respondieron: No iremos allá.
13 ¿Es poco que nos hayas hecho venir
de una tierra que destila leche y miel, para hacernos
morir en el desierto, sino que también te enseñorees de
nosotros imperiosamente? 14 Ni
tampoco nos has metido tú en tierra que fluya leche y
miel, ni nos has dado heredades de tierras y viñas.
¿Sacarás los ojos de estos hombres? No subiremos.
15 Entonces
Moisés se enojó en gran manera, y dijo a Jehová: No
mires a su ofrenda; ni aun un asno he tomado de ellos,
ni a ninguno de ellos he hecho mal.
16 Después dijo Moisés a Coré: Tú y todo tu
séquito, poneos mañana delante de Jehová; tú, y ellos, y
Aarón; 17 y tomad cada
uno su incensario y poned incienso en ellos, y acercaos
delante de Jehová cada uno con su incensario, doscientos
cincuenta incensarios; tú también, y Aarón, cada uno con
su incensario. 18 Y
tomó cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego,
y echaron en ellos incienso, y se pusieron a la puerta
del tabernáculo de reunión con Moisés y Aarón.
19 Ya Coré había hecho
juntar contra ellos toda la congregación a la puerta del
tabernáculo de reunión; entonces la gloria de Jehová
apareció a toda la congregación. 20 Y
Jehová habló a Moisés y a Aarón, diciendo:
21 Apartaos de entre
esta congregación, y los consumiré en un momento.
22 Y ellos se postraron
sobre sus rostros, y dijeron: Dios, Dios de los
espíritus de toda carne, ¿no es un solo hombre el que
pecó? ¿Por qué airarte contra toda la congregación?
23 Entonces Jehová
habló a Moisés, diciendo: 24 Habla
a la congregación y diles: Apartaos de en derredor de la
tienda de Coré, Datán y Abiram.
25 Entonces
Moisés se levantó y fue a Datán y a Abiram, y los
ancianos de Israel fueron en pos de él.
26 Y él habló a la congregación,
diciendo: Apartaos ahora de las tiendas de estos hombres
impíos, y no toquéis ninguna cosa suya, para que no
perezcáis en todos sus pecados. 27 Y
se apartaron de las tiendas de Coré, de Datán y de
Abiram en derredor; y Datán y Abiram salieron y se
pusieron a las puertas de sus tiendas, con sus mujeres,
sus hijos y sus pequeñuelos. 28 Y
dijo Moisés: En esto conoceréis que Jehová me ha enviado
para que hiciese todas estas cosas, y que no las hice de
mi propia voluntad. 29 Si
como mueren todos los hombres murieren éstos, o si ellos
al ser visitados siguen la suerte de todos los hombres,
Jehová no me envió. 30 Mas
si Jehová hiciere algo nuevo, y la tierra abriere su
boca y los tragare con todas sus cosas, y descendieren
vivos al Seol, entonces conoceréis que estos hombres
irritaron a Jehová.
31 Y
aconteció que cuando cesó él de hablar todas estas
palabras, se abrió la tierra que estaba debajo de ellos.
32 Abrió la tierra su
boca, y los tragó a ellos, a sus casas, a todos los
hombres de Coré, y a todos sus bienes.
33 Y ellos, con todo lo que tenían,
descendieron vivos al Seol, y los cubrió la tierra, y
perecieron de en medio de la congregación.
34 Y todo Israel, los
que estaban en derredor de ellos, huyeron al grito de
ellos; porque decían: No nos trague también la tierra.
35 También salió fuego
de delante de Jehová, y consumió a los doscientos
cincuenta hombres que ofrecían el incienso.
36 Entonces
Jehová habló a Moisés, diciendo: 37 Di
a Eleazar hijo del sacerdote Aarón, que tome los
incensarios de en medio del incendio, y derrame más allá
el fuego; porque son santificados 38 los
incensarios de estos que pecaron contra sus almas; y
harán de ellos planchas batidas para cubrir el altar;
por cuanto ofrecieron con ellos delante de Jehová, son
santificados, y serán como señal a los hijos de Israel.
39 Y el sacerdote
Eleazar tomó los incensarios de bronce con que los
quemados habían ofrecido; y los batieron para cubrir el
altar, 40 en recuerdo
para los hijos de Israel, de que ningún extraño que no
sea de la descendencia de Aarón se acerque para ofrecer
incienso delante de Jehová, para que no sea como Coré y
como su séquito; según se lo dijo Jehová por medio de
Moisés.
41 El
día siguiente, toda la congregación de los hijos de
Israel murmuró contra Moisés y Aarón, diciendo: Vosotros
habéis dado muerte al pueblo de Jehová.
42 Y aconteció que cuando se juntó la
congregación contra Moisés y Aarón, miraron hacia el
tabernáculo de reunión, y he aquí la nube lo había
cubierto, y apareció la gloria de Jehová.
43 Y vinieron Moisés y Aarón delante
del tabernáculo de reunión. 44 Y
Jehová habló a Moisés, diciendo: 45 Apartaos
de en medio de esta congregación, y los consumiré en un
momento. Y ellos se postraron sobre sus rostros.
46 Y dijo Moisés a
Aarón: Toma el incensario, y pon en él fuego del altar,
y sobre él pon incienso, y ve pronto a la congregación,
y haz expiación por ellos, porque el furor ha salido de
la presencia de Jehová; la mortandad ha comenzado.
47 Entonces tomó Aarón
el incensario, como Moisés dijo, y corrió en medio de la
congregación; y he aquí que la mortandad había comenzado
en el pueblo; y él puso incienso, e hizo expiación por
el pueblo, 48 y se puso
entre los muertos y los vivos; y cesó la mortandad.
49 Y los que murieron
en aquella mortandad fueron catorce mil setecientos, sin
los muertos por la rebelión de Coré.
50 Después volvió Aarón a Moisés a la
puerta del tabernáculo de reunión, cuando la mortandad
había cesado.
17
1 Luego habló Jehová a
Moisés, diciendo: 2 Habla
a los hijos de Israel, y toma de ellos una vara por cada
casa de los padres, de todos los príncipes de ellos,
doce varas conforme a las casas de sus padres; y
escribirás el nombre de cada uno sobre su vara.
3 Y escribirás el
nombre de Aarón sobre la vara de Leví; porque cada jefe
de familia de sus padres tendrá una vara.
4 Y las pondrás en el tabernáculo de
reunión delante del testimonio, donde yo me manifestaré
a vosotros. 5 Y
florecerá la vara del varón que yo escoja, y haré cesar
de delante de mí las quejas de los hijos de Israel con
que murmuran contra vosotros. 6 Y
Moisés habló a los hijos de Israel, y todos los
príncipes de ellos le dieron varas; cada príncipe por
las casas de sus padres una vara, en total doce varas; y
la vara de Aarón estaba entre las varas de ellos.
7 Y Moisés puso las
varas delante de Jehová en el tabernáculo del
testimonio.
8 Y
aconteció que el día siguiente vino Moisés al
tabernáculo del testimonio; y he aquí que la vara de
Aarón de la casa de Leví había reverdecido, y echado
flores, y arrojado renuevos, y producido almendras.
9 Entonces sacó Moisés
todas las varas de delante de Jehová a todos los hijos
de Israel; y ellos lo vieron, y tomaron cada uno su
vara. 10 Y Jehová dijo
a Moisés: Vuelve la vara de Aarón delante del
testimonio, para que se guarde por señal a los hijos
rebeldes; y harás cesar sus quejas de delante de mí,
para que no mueran. 11 E
hizo Moisés como le mandó Jehová, así lo hizo.
12 Entonces
los hijos de Israel hablaron a Moisés, diciendo: He aquí
nosotros somos muertos, perdidos somos, todos nosotros
somos perdidos. 13 Cualquiera
que se acercare, el que viniere al tabernáculo de
Jehová, morirá. ¿Acabaremos por perecer todos?
18
1 Jehová dijo a Aarón:
Tú y tus hijos, y la casa de tu padre contigo, llevaréis
el pecado del santuario; y tú y tus hijos contigo
llevaréis el pecado de vuestro sacerdocio.
2 Y a tus hermanos
también, la tribu de Leví, la tribu de tu padre, haz que
se acerquen a ti y se junten contigo, y te servirán; y
tú y tus hijos contigo serviréis delante del tabernáculo
del testimonio. 3 Y
guardarán lo que tú ordenes, y el cargo de todo el
tabernáculo; mas no se acercarán a los utensilios santos
ni al altar, para que no mueran ellos y vosotros.
4 Se juntarán, pues,
contigo, y tendrán el cargo del tabernáculo de reunión
en todo el servicio del tabernáculo; ningún extraño se
ha de acercar a vosotros. 5 Y
tendréis el cuidado del santuario, y el cuidado del
altar, para que no venga más la ira sobre los hijos de
Israel. 6 Porque he
aquí, yo he tomado a vuestros hermanos los levitas de
entre los hijos de Israel, dados a vosotros en don de
Jehová, para que sirvan en el ministerio del tabernáculo
de reunión. 7 Mas tú y
tus hijos contigo guardaréis vuestro sacerdocio en todo
lo relacionado con el altar, y del velo adentro, y
ministraréis. Yo os he dado en don el servicio de
vuestro sacerdocio; y el extraño que se acercare,
morirá.
8 Dijo
más Jehová a Aarón: He aquí yo te he dado también el
cuidado de mis ofrendas; todas las cosas consagradas de
los hijos de Israel te he dado por razón de la unción, y
a tus hijos, por estatuto perpetuo.
9 Esto será tuyo de la ofrenda de las cosas
santas, reservadas del fuego; toda ofrenda de ellos,
todo presente suyo, y toda expiación por el pecado de
ellos, y toda expiación por la culpa de ellos, que me
han de presentar, será cosa muy santa para ti y para tus
hijos. 10 En el
santuario la comerás; todo varón comerá de ella; cosa
santa será para ti. 11 Esto
también será tuyo: la ofrenda elevada de sus dones, y
todas las ofrendas mecidas de los hijos de Israel, he
dado a ti y a tus hijos y a tus hijas contigo, por
estatuto perpetuo; todo limpio en tu casa comerá de
ellas. 12 De aceite, de
mosto y de trigo, todo lo más escogido, las primicias de
ello, que presentarán a Jehová, para ti las he dado.
13 Las primicias de
todas las cosas de la tierra de ellos, las cuales
traerán a Jehová, serán tuyas; todo limpio en tu casa
comerá de ellas. 14 Todo
lo consagrado por voto en Israel será tuyo.
15 Todo lo que abre
matriz, de toda carne que ofrecerán a Jehová, así de
hombres como de animales, será tuyo; pero harás que se
redima el primogénito del hombre; también harás redimir
el primogénito de animal inmundo. 16 De
un mes harás efectuar el rescate de ellos, conforme a tu
estimación, por el precio de cinco siclos, conforme al
siclo del santuario, que es de veinte geras.
17 Mas el primogénito
de vaca, el primogénito de oveja y el primogénito de
cabra, no redimirás; santificados son; la sangre de
ellos rociarás sobre el altar, y quemarás la grosura de
ellos, ofrenda encendida en olor grato a Jehová.
18 Y la carne de ellos
será tuya; como el pecho de la ofrenda mecida y como la
espaldilla derecha, será tuya. 19 Todas
las ofrendas elevadas de las cosas santas, que los hijos
de Israel ofrecieren a Jehová, las he dado para ti, y
para tus hijos y para tus hijas contigo, por estatuto
perpetuo; pacto de sal perpetuo es delante de Jehová
para ti y para tu descendencia contigo.
20 Y Jehová dijo a Aarón: De la tierra
de ellos no tendrás heredad, ni entre ellos tendrás
parte. Yo soy tu parte y tu heredad en medio de los
hijos de Israel.
21 Y
he aquí yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos
en Israel por heredad, por su ministerio, por cuanto
ellos sirven en el ministerio del tabernáculo de
reunión. 22 Y no se
acercarán más los hijos de Israel al tabernáculo de
reunión, para que no lleven pecado por el cual mueran.
23 Mas los levitas
harán el servicio del tabernáculo de reunión, y ellos
llevarán su iniquidad; estatuto perpetuo para vuestros
descendientes; y no poseerán heredad entre los hijos de
Israel. 24 Porque a los
levitas he dado por heredad los diezmos de los hijos de
Israel, que ofrecerán a Jehová en ofrenda; por lo cual
les he dicho: Entre los hijos de Israel no poseerán
heredad.
25 Y
habló Jehová a Moisés, diciendo: 26 Así
hablarás a los levitas, y les dirás: Cuando toméis de
los hijos de Israel los diezmos que os he dado de ellos
por vuestra heredad, vosotros presentaréis de ellos en
ofrenda mecida a Jehová el diezmo de los diezmos.
27 Y se os contará
vuestra ofrenda como grano de la era, y como producto
del lagar. 28 Así
ofreceréis también vosotros ofrenda a Jehová de todos
vuestros diezmos que recibáis de los hijos de Israel; y
daréis de ellos la ofrenda de Jehová al sacerdote Aarón.
29 De todos vuestros
dones ofreceréis toda ofrenda a Jehová; de todo lo mejor
de ellos ofreceréis la porción que ha de ser consagrada.
30 Y les dirás: Cuando
ofreciereis lo mejor de ellos, será contado a los
levitas como producto de la era, y como producto del
lagar. 31 Y lo comeréis
en cualquier lugar, vosotros y vuestras familias; pues
es vuestra remuneración por vuestro ministerio en el
tabernáculo de reunión. 32 Y
no llevaréis pecado por ello, cuando hubiereis ofrecido
la mejor parte de él; y no contaminaréis las cosas
santas de los hijos de Israel, y no moriréis.
19
1 Jehová habló a Moisés
y a Aarón, diciendo: 2 Esta
es la ordenanza de la ley que Jehová ha prescrito,
diciendo: Di a los hijos de Israel que te traigan una
vaca alazana, perfecta, en la cual no haya falta, sobre
la cual no se haya puesto yugo; 3 y
la daréis a Eleazar el sacerdote, y él la sacará fuera
del campamento, y la hará degollar en su presencia.
4 Y Eleazar el
sacerdote tomará de la sangre con su dedo, y rociará
hacia la parte delantera del tabernáculo de reunión con
la sangre de ella siete veces; 5 y
hará quemar la vaca ante sus ojos; su cuero y su carne y
su sangre, con su estiércol, hará quemar.
6 Luego tomará el sacerdote madera de
cedro, e hisopo, y escarlata, y lo echará en medio del
fuego en que arde la vaca. 7 El
sacerdote lavará luego sus vestidos, lavará también su
cuerpo con agua, y después entrará en el campamento; y
será inmundo el sacerdote hasta la noche.
8 Asimismo el que la quemó lavará sus
vestidos en agua, también lavará en agua su cuerpo, y
será inmundo hasta la noche. 9 Y
un hombre limpio recogerá las cenizas de la vaca y las
pondrá fuera del campamento en lugar limpio, y las
guardará la congregación de los hijos de Israel para el
agua de purificación; es una expiación.
10 Y el que recogió las cenizas de la
vaca lavará sus vestidos, y será inmundo hasta la noche;
y será estatuto perpetuo para los hijos de Israel, y
para el extranjero que mora entre ellos.
11 El
que tocare cadáver de cualquier persona será inmundo
siete días. 12 Al
tercer día se purificará con aquella agua, y al séptimo
día será limpio; y si al tercer día no se purificare, no
será limpio al séptimo día. 13 Todo
aquel que tocare cadáver de cualquier persona, y no se
purificare, el tabernáculo de Jehová contaminó, y
aquella persona será cortada de Israel; por cuanto el
agua de la purificación no fue rociada sobre él, inmundo
será, y su inmundicia será sobre él.
14 Esta
es la ley para cuando alguno muera en la tienda:
cualquiera que entre en la tienda, y todo el que esté en
ella, será inmundo siete días. 15 Y
toda vasija abierta, cuya tapa no esté bien ajustada,
será inmunda; 16 y
cualquiera que tocare algún muerto a espada sobre la faz
del campo, o algún cadáver, o hueso humano, o sepulcro,
siete días será inmundo. 17 Y
para el inmundo tomarán de la ceniza de la vaca quemada
de la expiación, y echarán sobre ella agua corriente en
un recipiente; 18 y un
hombre limpio tomará hisopo, y lo mojará en el agua, y
rociará sobre la tienda, sobre todos los muebles, sobre
las personas que allí estuvieren, y sobre aquel que
hubiere tocado el hueso, o el asesinado, o el muerto, o
el sepulcro. 19 Y el
limpio rociará sobre el inmundo al tercero y al séptimo
día; y cuando lo haya purificado al día séptimo, él
lavará luego sus vestidos, y a sí mismo se lavará con
agua, y será limpio a la noche.
20 Y
el que fuere inmundo, y no se purificare, la tal persona
será cortada de entre la congregación, por cuanto
contaminó el tabernáculo de Jehová; no fue rociada sobre
él el agua de la purificación; es inmundo.
21 Les será estatuto
perpetuo; también el que rociare el agua de la
purificación lavará sus vestidos; y el que tocare el
agua de la purificación será inmundo hasta la noche.
22 Y todo lo que el
inmundo tocare, será inmundo; y la persona que lo tocare
será inmunda hasta la noche.
20
1 Llegaron los hijos de
Israel, toda la congregación, al desierto de Zin, en el
mes primero, y acampó el pueblo en Cades; y allí murió
María, y allí fue sepultada.
2 Y
porque no había agua para la congregación, se juntaron
contra Moisés y Aarón. 3 Y
habló el pueblo contra Moisés, diciendo: ¡Ojalá
hubiéramos muerto cuando perecieron nuestros hermanos
delante de Jehová! 4 ¿Por
qué hiciste venir la congregación de Jehová a este
desierto, para que muramos aquí nosotros y nuestras
bestias? 5 ¿Y por qué
nos has hecho subir de Egipto, para traernos a este mal
lugar? No es lugar de sementera, de higueras, de viñas
ni de granadas; ni aun de agua para beber.
6 Y se fueron Moisés y
Aarón de delante de la congregación a la puerta del
tabernáculo de reunión, y se postraron sobre sus
rostros; y la gloria de Jehová apareció sobre ellos.
7 Y habló Jehová a
Moisés, diciendo: 8 Toma
la vara, y reúne la congregación, tú y Aarón tu hermano,
y hablad a la peña a vista de ellos; y ella dará su
agua, y les sacarás aguas de la peña, y darás de beber a
la congregación y a sus bestias. 9 Entonces
Moisés tomó la vara de delante de Jehová, como él le
mandó.
10 Y
reunieron Moisés y Aarón a la congregación delante de la
peña, y les dijo: ¡Oíd ahora, rebeldes! ¿Os hemos de
hacer salir aguas de esta peña? 11 Entonces
alzó Moisés su mano y golpeó la peña con su vara dos
veces; y salieron muchas aguas, y bebió la congregación,
y sus bestias. 12 Y
Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Por cuanto no creísteis
en mí, para santificarme delante de los hijos de Israel,
por tanto, no meteréis esta congregación en la tierra
que les he dado. 13 Estas
son las aguas de la rencilla, por las cuales
contendieron los hijos de Israel con Jehová, y él se
santificó en ellos.
14 Envió Moisés
embajadores al rey de Edom desde Cades, diciendo: Así
dice Israel tu hermano: Tú has sabido todo el trabajo
que nos ha venido; 15 cómo
nuestros padres descendieron a Egipto, y estuvimos en
Egipto largo tiempo, y los egipcios nos maltrataron, y a
nuestros padres; 16 y
clamamos a Jehová, el cual oyó nuestra voz, y envió un
ángel, y nos sacó de Egipto; y he aquí estamos en Cades,
ciudad cercana a tus fronteras. 17 Te
rogamos que pasemos por tu tierra. No pasaremos por
labranza, ni por viña, ni beberemos agua de pozos; por
el camino real iremos, sin apartarnos a diestra ni a
siniestra, hasta que hayamos pasado tu territorio.
18 Edom le respondió:
No pasarás por mi país; de otra manera, saldré contra ti
armado. 19 Y los hijos
de Israel dijeron: Por el camino principal iremos; y si
bebiéremos tus aguas yo y mis ganados, daré el precio de
ellas; déjame solamente pasar a pie, nada más.
20 Pero él respondió:
No pasarás. Y salió Edom contra él con mucho pueblo, y
mano fuerte. 21 No
quiso, pues, Edom dejar pasar a Israel por su
territorio, y se desvió Israel de él.
22 Y partiendo de Cades
los hijos de Israel, toda aquella congregación, vinieron
al monte de Hor. 23 Y
Jehová habló a Moisés y a Aarón en el monte de Hor, en
la frontera de la tierra de Edom, diciendo:
24 Aarón será reunido a
su pueblo, pues no entrará en la tierra que yo di a los
hijos de Israel, por cuanto fuisteis rebeldes a mi
mandamiento en las aguas de la rencilla.
25 Toma a Aarón y a Eleazar su hijo, y
hazlos subir al monte de Hor, 26 y
desnuda a Aarón de sus vestiduras, y viste con ellas a
Eleazar su hijo; porque Aarón será reunido a su pueblo,
y allí morirá. 27 Y
Moisés hizo como Jehová le mandó; y subieron al monte de
Hor a la vista de toda la congregación.
28 Y Moisés desnudó a Aarón de sus
vestiduras, y se las vistió a Eleazar su hijo; y Aarón
murio allí en la cumbre del monte, y Moisés y Eleazar
descendieron del monte. 29 Y
viendo toda la congregación que Aarón había muerto, le
hicieron duelo por treinta días todas la familias de
Israel.
21
1 Cuando el cananeo, el
rey de Arad, que habitaba en el Neguev, oyó que venía
Israel por el camino de Atarim, peleó contra Israel, y
tomó de él prisioneros. 2 Entonces
Israel hizo voto a Jehová, y dijo: Si en efecto
entregares este pueblo en mi mano, yo destruiré sus
ciudades. 3 Y Jehová
escuchó la voz de Israel, y entregó al cananeo, y los
destruyó a ellos y a sus ciudades; y llamó el nombre de
aquel lugar Horma.
4 Después partieron del
monte de Hor, camino del Mar Rojo, para rodear la tierra
de Edom; y se desanimó el pueblo por el camino.
5 Y habló el pueblo
contra Dios y contra Moisés: ¿Por qué nos hiciste subir
de Egipto para que muramos en este desierto? Pues no hay
pan ni agua, y nuestra alma tiene fastidio de este pan
tan liviano. 6 Y Jehová
envió entre el pueblo serpientes ardientes, que mordían
al pueblo; y murió mucho pueblo de Israel.
7 Entonces el pueblo
vino a Moisés y dijo: Hemos pecado por haber hablado
contra Jehová, y contra ti; ruega a Jehová que quite de
nosotros estas serpientes. Y Moisés oró por el pueblo.
8 Y Jehová dijo a
Moisés: Hazte una serpiente ardiente, y ponla sobre una
asta; y cualquiera que fuere mordido y mirare a ella,
vivirá. 9 Y Moisés hizo
una serpiente de bronce, y la puso sobre una asta; y
cuando alguna serpiente mordía a alguno, miraba a la
serpiente de bronce, y vivía.
10 Después partieron los
hijos de Israel y acamparon en Obot.
11 Y partiendo de Obot, acamparon en
Ije-abarim, en el desierto que está enfrente de Moab, al
nacimiento del sol. 12 Partieron
de allí, y acamparon en el valle de Zered.
13 De allí partieron, y
acamparon al otro lado de Arnón, que está en el
desierto, y que sale del territorio del amorreo; porque
Arnón es límite de Moab, entre Moab y el amorreo.
14 Por tanto se dice en
el libro de las batallas de Jehová:
-
Lo que hizo en el Mar Rojo,
-
Y en los arroyos de Arnón;
-
15 Y
a la corriente de los arroyos
-
Que va a parar en Ar,
-
Y descansa en el límite de Moab.
16 De
allí vinieron a Beer: este es el pozo del cual Jehová
dijo a Moisés: Reúne al pueblo, y les daré agua.
17 Entonces, cantó
Israel este cántico:
-
Sube, oh pozo; a él cantad;
-
18 Pozo,
el cual cavaron los señores.
-
Lo cavaron los príncipes del
pueblo,
-
Y el legislador, con sus báculos.
Del desierto vinieron a Matana,
19 y de Matana a
Nahaliel, y de Nahaliel a Bamot; 20 y
de Bamot al valle que está en los campos de Moab, y a la
cumbre de Pisga, que mira hacia el desierto.
21 Entonces envió Israel
embajadores a Sehón rey de los amorreos, diciendo:
22 Pasaré por tu
tierra; no nos iremos por los sembrados, ni por las
viñas; no beberemos las aguas de los pozos; por el
camino real iremos, hasta que pasemos tu territorio.
23 Mas Sehón no dejó
pasar a Israel por su territorio, sino que juntó Sehón
todo su pueblo y salió contra Israel en el desierto, y
vino a Jahaza y peleó contra Israel.
24 Y lo hirió Israel a filo de espada,
y tomó su tierra desde Arnón hasta Jaboc, hasta los
hijos de Amón; porque la frontera de los hijos de Amón
era fuerte. 25 Y tomó
Israel todas estas ciudades, y habitó Israel en todas
las ciudades del amorreo, en Hesbón y en todas sus
aldeas. 26 Porque
Hesbón era la ciudad de Sehón rey de los amorreos, el
cual había tenido guerra antes con el rey de Moab, y
tomado de su poder toda su tierra hasta Arnón.
27 Por tanto dicen los
proverbistas:
-
Venid a Hesbón,
-
Edifíquese y repárese la ciudad
de Sehón.
-
28 Porque
fuego salió de Hesbón,
-
Y llama de la ciudad de Sehón,
-
Y consumió a Ar de Moab,
-
A los señores de las alturas de
Arnón.
-
29 ¡Ay
de ti, Moab!
-
Pereciste, pueblo de Quemos.
-
Fueron puestos sus hijos en
huida,
-
Y sus hijas en cautividad,
-
Por Sehón rey de los amorreos.
-
30 Mas
devastamos el reino de ellos;
-
Pereció Hesbón hasta Dibón,
-
Y destruimos hasta Nofa y Medeba.
31 Así habitó Israel en
la tierra del amorreo. 32 También
envió Moisés a reconocer a Jazer; y tomaron sus aldeas,
y echaron al amorreo que estaba allí.
33 Y volvieron, y subieron camino de
Basán; y salió contra ellos Og rey de Basán, él y todo
su pueblo, para pelear en Edrei. 34 Entonces
Jehová dijo a Moisés: No le tengas miedo, porque en tu
mano lo he entregado, a él y a todo su pueblo, y a su
tierra; y harás de él como hiciste de Sehón rey de los
amorreos, que habitaba en Hesbón. 35 E
hirieron a él y a sus hijos, y a toda su gente, sin que
le quedara uno, y se apoderaron de su tierra.
22
1 Partieron los hijos de
Israel, y acamparon en los campos de Moab junto al
Jordán, frente a Jericó. 2 Y
vio Balac hijo de Zipor todo lo que Israel había hecho
al amorreo. 3 Y Moab
tuvo gran temor a causa del pueblo, porque era mucho; y
se angustió Moab a causa de los hijos de Israel.
4 Y dijo Moab a los
ancianos de Madián: Ahora lamerá esta gente todos
nuestros contornos, como lame el buey la grama del
campo. Y Balac hijo de Zipor era entonces rey de Moab.
5 Por tanto, envió
mensajeros a Balaam hijo de Beor, en Petor, que está
junto al río en la tierra de los hijos de su pueblo,
para que lo llamasen, diciendo: Un pueblo ha salido de
Egipto, y he aquí cubre la faz de la tierra, y habita
delante de mí. 6 Ven
pues, ahora, te ruego, maldíceme este pueblo, porque es
más fuerte que yo; quizá yo pueda herirlo y echarlo de
la tierra; pues yo sé que el que tú bendigas será
bendito, y el que tú maldigas será maldito.
7 Fueron
los ancianos de Moab y los ancianos de Madián con las
dádivas de adivinación en su mano, y llegaron a Balaam y
le dijeron las palabras de Balac. 8 El
les dijo: Reposad aquí esta noche, y yo os daré
respuesta según Jehová me hablare. Así los príncipes de
Moab se quedaron con Balaam. 9 Y
vino Dios a Balaam, y le dijo: ¿Qué varones son estos
que están contigo? 10 Y
Balaam respondió a Dios: Balac hijo de Zipor, rey de
Moab, ha enviado a decirme: 11 He
aquí, este pueblo que ha salido de Egipto cubre la faz
de la tierra; ven pues, ahora, y maldícemelo; quizá
podré pelear contra él y echarlo. 12 Entonces
dijo Dios a Balaam: No vayas con ellos, ni maldigas al
pueblo, porque bendito es. 13 Así
Balaam se levantó por la mañana y dijo a los príncipes
de Balac: Volveos a vuestra tierra, porque Jehová no me
quiere dejar ir con vosotros. 14 Y
los príncipes de Moab se levantaron, y vinieron a Balac
y dijeron: Balaam no quiso venir con nosotros.
15 Volvió
Balac a enviar otra vez más príncipes, y más honorables
que los otros; 16 los
cuales vinieron a Balaam, y le dijeron: Así dice Balac,
hijo de Zipor: Te ruego que no dejes de venir a mí;
17 porque sin duda te
honraré mucho, y haré todo lo que me digas; ven, pues,
ahora, maldíceme a este pueblo. 18 Y
Balaam respondió y dijo a los siervos de Balac: Aunque
Balac me diese su casa llena de plata y oro, no puedo
traspasar la palabra de Jehová mi Dios para hacer cosa
chica ni grande. 19 Os
ruego, por tanto, ahora, que reposéis aquí esta noche,
para que yo sepa qué me vuelve a decir Jehová.
20 Y vino Dios a Balaam
de noche, y le dijo: Si vinieron para llamarte estos
hombres, levántate y vete con ellos; pero harás lo que
yo te diga.
21 Así Balaam se levantó
por la mañana, y enalbardó su asna y fue con los
príncipes de Moab. 22 Y
la ira de Dios se encendió porque él iba; y el ángel de
Jehová se puso en el camino por adversario suyo. Iba,
pues, él montado sobre su asna, y con él dos criados
suyos. 23 Y el asna vio
al ángel de Jehová, que estaba en el camino con su
espada desnuda en su mano; y se apartó el asna del
camino, e iba por el campo. Entonces azotó Balaam al
asna para hacerla volver al camino.
24 Pero el ángel de Jehová se puso en una
senda de viñas que tenía pared a un lado y pared al
otro. 25 Y viendo el
asna al ángel de Jehová, se pegó a la pared, y apretó
contra la pared el pie de Balaam; y él volvió a
azotarla. 26 Y el ángel
de Jehová pasó más allá, y se puso en una angostura
donde no había camino para apartarse ni a derecha ni a
izquierda. 27 Y viendo
el asna al ángel de Jehová, se echó debajo de Balaam; y
Balaam se enojó y azotó al asna con un palo.
28 Entonces Jehová
abrió la boca al asna, la cual dijo a Balaam: ¿Qué te he
hecho, que me has azotado estas tres veces?
29 Y Balaam respondió
al asna: Porque te has burlado de mí. ¡Ojalá tuviera
espada en mi mano, que ahora te mataría!
30 Y el asna dijo a Balaam: ¿No soy yo
tu asna? Sobre mí has cabalgado desde que tú me tienes
hasta este día; ¿he acostumbrado hacerlo así contigo? Y
él respondió: No.
31 Entonces
Jehová abrió los ojos de Balaam, y vio al ángel de
Jehová que estaba en el camino, y tenía su espada
desnuda en su mano. Y Balaam hizo reverencia, y se
inclinó sobre su rostro. 32 Y
el ángel de Jehová le dijo: ¿Por qué has azotado tu asna
estas tres veces? He aquí yo he salido para resistirte,
porque tu camino es perverso delante de mí.
33 El asna me ha visto,
y se ha apartado luego de delante de mí estas tres
veces; y si de mí no se hubiera apartado, yo también
ahora te mataría a ti, y a ella dejaría viva.
34 Entonces Balaam dijo
al ángel de Jehová: He pecado, porque no sabía que tú te
ponías delante de mí en el camino; mas ahora, si te
parece mal, yo me volveré. 35 Y
el ángel de Jehová dijo a Balaam: Ve con esos hombres;
pero la palabra que yo te diga, esa hablarás. Así Balaam
fue con los príncipes de Balac.
36 Oyendo
Balac que Balaam venía, salió a recibirlo a la ciudad de
Moab, que está junto al límite de Arnón, que está al
extremo de su territorio. 37 Y
Balac dijo a Balaam: ¿No envié yo a llamarte? ¿Por qué
no has venido a mí? ¿No puedo yo honrarte?
38 Balaam respondió a
Balac: He aquí yo he venido a ti; mas ¿podré ahora
hablar alguna cosa? La palabra que Dios pusiere en mi
boca, esa hablaré. 39 Y
fue Balaam con Balac, y vinieron a Quiriat-huzot.
40 Y Balac hizo matar
bueyes y ovejas, y envió a Balaam, y a los príncipes que
estaban con él.
41 El día siguiente,
Balac tomó a Balaam y lo hizo subir a Bamot-baal, y
desde allí vio a los más cercanos del pueblo.
23
1 Y Balaam dijo a Balac:
Edifícame aquí siete altares, y prepárame aquí siete
becerros y siete carneros. 2 Balac
hizo como le dijo Balaam; y ofrecieron Balac y Balaam un
becerro y un carnero en cada altar.
3 Y Balaam dijo a Balac: Ponte junto a tu
holocausto, y yo iré; quizá Jehová me vendrá al
encuentro, y cualquiera cosa que me mostrare, te
avisaré. Y se fue a un monte descubierto.
4 Y vino Dios al encuentro de Balaam,
y éste le dijo: Siete altares he ordenado, y en cada
altar he ofrecido un becerro y un carnero.
5 Y Jehová puso palabra
en la boca de Balaam, y le dijo: Vuelve a Balac, y dile
así. 6 Y volvió a él, y
he aquí estaba él junto a su holocausto, él y todos los
príncipes de Moab. 7 Y
él tomó su parábola, y dijo:
-
De Aram me trajo Balac,
-
Rey de Moab, de los montes del
oriente;
-
Ven, maldíceme a Jacob,
-
Y ven, execra a Israel.
-
8 ¿Por
qué maldeciré yo al que Dios no maldijo?
-
¿Y por qué he de execrar al que
Jehová no ha execrado?
-
9 Porque
de la cumbre de las peñas lo veré,
-
Y desde los collados lo miraré;
-
He aquí un pueblo que habitará
confiado,
-
Y no será contado entre las
naciones.
-
10 ¿Quién
contará el polvo de Jacob,
-
O el número de la cuarta parte de
Israel?
-
Muera yo la muerte de los rectos,
-
Y mi postrimería sea como la
suya.
11 Entonces
Balac dijo a Balaam: ¿Qué me has hecho? Te he traído
para que maldigas a mis enemigos, y he aquí has
proferido bendiciones. 12 El
respondió y dijo: ¿No cuidaré de decir lo que Jehová
ponga en mi boca?
13 Y
dijo Balac: Te ruego que vengas conmigo a otro lugar
desde el cual los veas; solamente los más cercanos
verás, y no los verás todos; y desde allí me los
maldecirás. 14 Y lo
llevó al campo de Zofim, a la cumbre de Pisga, y edificó
siete altares, y ofreció un becerro y un carnero en cada
altar. 15 Entonces él
dijo a Balac: Ponte aquí junto a tu holocausto, y yo iré
a encontrar a Dios allí. 16 Y
Jehová salió al encuentro de Balaam, y puso palabra en
su boca, y le dijo: Vuelve a Balac, y dile así.
17 Y vino a él, y he
aquí que él estaba junto a su holocausto, y con él los
príncipes de Moab; y le dijo Balac: ¿Qué ha dicho
Jehová? 18 Entonces él
tomó su parábola, y dijo:
-
Balac, levántate y oye;
-
Escucha mis palabras, hijo de
Zipor:
-
19 Dios
no es hombre, para que mienta,
-
Ni hijo de hombre para que se
arrepienta.
-
El dijo, ¿y no hará?
-
Habló, ¿y no lo ejecutará?
-
20 He
aquí, he recibido orden de bendecir;
-
El dio bendición, y no podré
revocarla.
-
21 No
ha notado iniquidad en Jacob,
-
Ni ha visto perversidad en
Israel.
-
Jehová su Dios está con él,
-
Y júbilo de rey en él.
-
22 Dios
los ha sacado de Egipto;
-
Tiene fuerzas como de búfalo.
-
23 Porque
contra Jacob no hay agüero,
-
Ni adivinación contra Israel.
-
Como ahora, será dicho de Jacob y
de Israel:
-
¡Lo que ha hecho Dios!
-
24 He
aquí el pueblo que como león se levantará,
-
Y como león se erguirá;
-
No se echará hasta que devore la
presa,
-
Y beba la sangre de los muertos.
25 Entonces
Balac dijo a Balaam: Ya que no lo maldices, tampoco lo
bendigas. 26 Balaam
respondió y dijo a Balac: ¿No te he dicho que todo lo
que Jehová me diga, eso tengo que hacer?
27 Y dijo Balac a Balaam: Te ruego que
vengas, te llevaré a otro lugar; por ventura parecerá
bien a Dios que desde allí me lo maldigas.
28 Y Balac llevó a
Balaam a la cumbre de Peor, que mira hacia el desierto.
29 Entonces Balaam dijo
a Balac: Edifícame aquí siete altares, y prepárame aquí
siete becerros y siete carneros. 30 Y
Balac hizo como Balaam le dijo; y ofreció un becerro y
un carnero en cada altar.
24
1 Cuando vio Balaam que
parecía bien a Jehová que él bendijese a Israel, no fue,
como la primera y segunda vez, en busca de agüero, sino
que puso su rostro hacia el desierto;
2 y alzando sus ojos, vio a Israel
alojado por sus tribus; y el Espíritu de Dios vino sobre
él. 3 Entonces tomó su
parábola, y dijo:
-
Dijo Balaam hijo de Beor,
-
Y dijo el varón de ojos abiertos;
-
4 Dijo
el que oyó los dichos de Dios,
-
El que vio la visión del
Omnipotente;
-
Caído, pero abiertos los ojos:
-
5 ¡Cuán
hermosas son tus tiendas, oh Jacob,
-
Tus habitaciones, oh Israel!
-
6 Como
arroyos están extendidas,
-
Como huertos junto al río,
-
Como áloes plantados por Jehová,
-
Como cedros junto a las aguas.
-
7 De
sus manos destilarán aguas,
-
Y su descendencia será en muchas
aguas;
-
Enaltecerá su rey más que Agag,
-
Y su reino será engrandecido.
-
8 Dios
lo sacó de Egipto;
-
Tiene fuerzas como de búfalo.
-
Devorará a las naciones enemigas,
-
Desmenuzará sus huesos,
-
Y las traspasará con sus saetas.
-
9 Se
encorvará para echarse como león,
-
Y como leona; ¿quién lo
despertará?
-
Benditos los que te bendijeren,
-
Y malditos los que te maldijeren.
10 Entonces se encendió
la ira de Balac contra Balaam, y batiendo sus manos le
dijo: Para maldecir a mis enemigos te he llamado, y he
aquí los has bendecido ya tres veces.
11 Ahora huye a tu lugar; yo dije que
te honraría, mas he aquí que Jehová te ha privado de
honra. 12 Y Balaam le
respondió: ¿No lo declaré yo también a tus mensajeros
que me enviaste, diciendo: 13 Si
Balac me diese su casa llena de plata y oro, yo no podré
traspasar el dicho de Jehová para hacer cosa buena ni
mala de mi arbitrio, mas lo que hable Jehová, eso diré
yo? 14 He aquí, yo me
voy ahora a mi pueblo; por tanto, ven, te indicaré lo
que este pueblo ha de hacer a tu pueblo en los postreros
días. 15 Y tomó su
parábola, y dijo:
-
Dijo Balaam hijo de Beor,
-
Dijo el varón de ojos abiertos;
-
16 Dijo
el que oyó los dichos de Jehová,
-
Y el que sabe la ciencia del
Altísimo,
-
El que vio la visión del
Omnipotente;
-
Caído, pero abiertos los ojos:
-
17 Lo
veré, mas no ahora;
-
Lo miraré, mas no de cerca;
-
Saldrá ESTRELLA de Jacob,
-
Y se levantará cetro de Israel,
-
Y herirá las sienes de Moab,
-
Y destruirá a todos los hijos de
Set.
-
18 Será
tomada Edom,
-
Será también tomada Seir por sus
enemigos,
-
E Israel se portará varonilmente.
-
19 De
Jacob saldrá el dominador,
-
Y destruirá lo que quedare de la
ciudad.
20 Y
viendo a Amalec, tomó su parábola y dijo:
-
Amalec, cabeza de naciones;
-
Mas al fin perecerá para siempre.
21 Y
viendo al ceneo, tomó su parábola y dijo:
-
Fuerte es tu habitación;
-
Pon en la peña tu nido;
-
22 Porque
el ceneo será echado,
-
Cuando Asiria te llevará cautivo.
-
23 Tomó
su parábola otra vez, y dijo:
-
¡Ay! ¿quién vivirá cuando hiciere
Dios estas cosas?
-
24 Vendrán
naves de la costa de Quitim,
-
Y afligirán a Asiria, afligirán
también a Heber;
-
Mas él también perecerá para
siempre.
25 Entonces
se levantó Balaam y se fue, y volvió a su lugar; y
también Balac se fue por su camino.
25
1 Moraba Israel en
Sitim; y el pueblo empezó a fornicar con las hijas de
Moab, 2 las cuales
invitaban al pueblo a los sacrificios de sus dioses; y
el pueblo comió, y se inclinó a sus dioses.
3 Así acudió el pueblo
a Baal-peor; y el furor de Jehová se encendió contra
Israel. 4 Y Jehová dijo
a Moisés: Toma a todos los príncipes del pueblo, y
ahórcalos ante Jehová delante del sol, y el ardor de la
ira de Jehová se apartará de Israel.
5 Entonces Moisés dijo a los jueces de
Israel: Matad cada uno a aquellos de los vuestros que se
han juntado con Baal-peor.
6 Y
he aquí un varón de los hijos de Israel vino y trajo una
madianita a sus hermanos, a ojos de Moisés y de toda la
congregación de los hijos de Israel, mientras lloraban
ellos a la puerta del tabernáculo de reunión.
7 Y lo vio Finees hijo
de Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, y se levantó de en
medio de la congregación, y tomó una lanza en su mano;
8 y fue tras el varón
de Israel a la tienda, y los alanceó a ambos, al varón
de Israel, y a la mujer por su vientre. Y cesó la
mortandad de los hijos de Israel. 9 Y
murieron de aquella mortandad veinticuatro mil.
10 Entonces
Jehová habló a Moisés, diciendo: 11 Finees
hijo de Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, ha hecho
apartar mi furor de los hijos de Israel, llevado de celo
entre ellos; por lo cual yo no he consumido en mi celo a
los hijos de Israel. 12 Por
tanto diles: He aquí yo establezco mi pacto de paz con
él; 13 y tendrá él, y
su descendencia después de él, el pacto del sacerdocio
perpetuo, por cuanto tuvo celo por su Dios e hizo
expiación por los hijos de Israel.
14 Y
el nombre del varón que fue muerto con la madianita era
Zimri hijo de Salu, jefe de una familia de la tribu de
Simeón. 15 Y el nombre
de la mujer madianita muerta era Cozbi hija de Zur,
príncipe de pueblos, padre de familia en Madián.
16 Y
Jehová habló a Moisés, diciendo: 17 Hostigad
a los madianitas, y heridlos, 18 por
cuanto ellos os afligieron a vosotros con sus ardides
con que os han engañado en lo tocante a Baal-peor, y en
lo tocante a Cozbi hija del príncipe de Madián, su
hermana, la cual fue muerta el día de la mortandad por
causa de Baal-peor.
26
1 Aconteció después de
la mortandad, que Jehová habló a Moisés y a Eleazar hijo
del sacerdote Aarón, diciendo: 2 Tomad
el censo de toda la congregación de los hijos de Israel,
de veinte años arriba, por las casas de sus padres,
todos los que pueden salir a la guerra en Israel.
3 Y Moisés y el
sacerdote Eleazar hablaron con ellos en los campos de
Moab, junto al Jordán frente a Jericó, diciendo:
4 Contaréis el pueblo
de veinte años arriba, como mandó Jehová a Moisés y a
los hijos de Israel que habían salido de tierra de
Egipto.
5 Rubén,
primogénito de Israel; los hijos de Rubén: de Enoc, la
familia de los enoquitas; de Falú, la familia de los
faluitas; 6 de Hezrón,
la familia de los hezronitas; de Carmi, la familia de
los carmitas. 7 Estas
son las familias de los rubenitas; y fueron contados de
ellas cuarenta y tres mil setecientos treinta.
8 Los hijos de Falú:
Eliab. 9 Y los hijos de
Eliab: Nemuel, Datán y Abiram. Estos Datán y Abiram
fueron los del consejo de la congregación, que se
rebelaron contra Moisés y Aarón con el grupo de Coré,
cuando se rebelaron contra Jehová;
10 y la tierra abrió su boca y los tragó a
ellos y a Coré, cuando aquel grupo murió, cuando
consumió el fuego a doscientos cincuenta varones, para
servir de escarmiento. 11 Mas
los hijos de Coré no murieron.
12 Los
hijos de Simeón por sus familias: de Nemuel, la familia
de los nemuelitas; de Jamín, la familia de los
jaminitas; de Jaquín, la familia de los jaquinitas;
13 de Zera, la familia
de los zeraítas; de Saúl, la familia de los saulitas.
14 Estas son las
familias de los simeonitas, veintidós mil doscientos.
15 Los
hijos de Gad por sus familias: de Zefón, la familia de
los zefonitas; de Hagui, la familia de los haguitas; de
Suni, la familia de los sunitas; 16 de
Ozni, la familia de los oznitas; de Eri, la familia de
los eritas; 17 de Arod,
la familia de los aroditas; de Areli, la familia de los
arelitas. 18 Estas son
las familias de Gad; y fueron contados de ellas cuarenta
mil quinientos.
19 Los
hijos de Judá: Er y Onán; y Er y Onán murieron en la
tierra de Canaán. 20 Y
fueron los hijos de Judá por sus familias: de Sela, la
familia de los selaítas; de Fares, la familia de los
faresitas; de Zera, la familia de los zeraítas.
21 Y fueron los hijos
de Fares: de Hezrón, la familia de los hezronitas; de
Hamul, la familia de los hamulitas.
22 Estas son las familias de Judá, y fueron
contados de ellas setenta y seis mil quinientos.
23 Los
hijos de Isacar por sus familias; de Tola, la familia de
los tolaítas; de Fúa, la familia de los funitas;
24 de Jasub, la familia
de los jasubitas; de Simrón, la familia de los
simronitas. 25 Estas
son las familias de Isacar, y fueron contados de ellas
sesenta y cuatro mil trescientos.
26 Los
hijos de Zabulón por sus familias: de Sered, la familia
de los sereditas; de Elón, la familia de los elonitas;
de Jahleel, la familia de los jahleelitas.
27 Estas son las
familias de los zabulonitas, y fueron contados de ellas
sesenta mil quinientos.
28 Los
hijos de José por sus familias: Manasés y Efraín.
29 Los hijos de
Manasés: de Maquir, la familia de los maquiritas; y
Maquir engendró a Galaad; de Galaad, la familia de los
galaaditas. 30 Estos
son los hijos de Galaad: de Jezer, la familia de los
jezeritas; de Helec, la familia de los helequitas;
31 de Asriel, la
familia de los asrielitas; de Siquem, la familia de los
siquemitas; 32 de
Semida, la familia de los semidaítas; de Hefer, la
familia de los heferitas. 33 Y
Zelofehad hijo de Hefer no tuvo hijos sino hijas; y los
nombres de las hijas de Zelofehad fueron Maala, Noa,
Hogla, Milca y Tirsa. 34 Estas
son las familias de Manasés; y fueron contados de ellas
cincuenta y dos mil setecientos.
35 Estos
son los hijos de Efraín por sus familias: de Sutela, la
familia de los sutelaítas; de Bequer, la familia de los
bequeritas; de Tahán, la familia de los tahanitas.
36 Y estos son los
hijos de Sutela: de Erán, la familia de los eranitas.
37 Estas son las
familias de los hijos de Efraín; y fueron contados de
ellas treinta y dos mil quinientos. Estos son los hijos
de José por sus familias.
38 Los
hijos de Benjamín por sus familias: de Bela, la familia
de los belaítas; de Asbel, la familia de los asbelitas;
de Ahiram, la familia de los ahiramitas;
39 de Sufam, la familia de los
sufamitas; de Hufam, la familia de los hufamitas.
40 Y los hijos de Bela
fueron Ard y Naamán: de Ard, la familia de los arditas;
de Naamán, la familia de los naamitas.
41 Estos son los hijos de Benjamín por
sus familias; y fueron contados de ellos cuarenta y
cinco mil seiscientos.
42 Estos
son los hijos de Dan por sus familias: de Súham, la
familia de los suhamitas. Estas son las familias de Dan
por sus familias. 43 De
las familias de los suhamitas fueron contados sesenta y
cuatro mil cuatrocientos.
44 Los
hijos de Aser por sus familias: de Imna, la familia de
los imnitas; de Isúi, la familia de los isuitas; de
Bería, la familia de los beriaítas.
45 Los hijos de Bería: de Heber, la familia
de los heberitas; de Malquiel, la familia de los
malquielitas. 46 Y el
nombre de la hija de Aser fue Sera.
47 Estas son las familias de los hijos de
Aser; y fueron contados de ellas cincuenta y tres mil
cuatrocientos.
48 Los
hijos de Neftalí, por sus familias: de Jahzeel, la
familia de los jahzeelitas; de Guni, la familia de los
gunitas; 49 de Jezer,
la familia de los jezeritas; de Silem, la familia de los
silemitas. 50 Estas son
las familias de Neftalí por sus familias; y fueron
contados de ellas cuarenta y cinco mil cuatrocientos.
51 Estos
son los contados de los hijos de Israel, seiscientos un
mil setecientos treinta.
52 Y habló Jehová a
Moisés, diciendo: 53 A
éstos se repartirá la tierra en heredad, por la cuenta
de los nombres. 54 A
los más darás mayor heredad, y a los menos menor; y a
cada uno se le dará su heredad conforme a sus contados.
55 Pero la tierra será
repartida por suerte; y por los nombres de las tribus de
sus padres heredarán. 56 Conforme
a la suerte será repartida su heredad entre el grande y
el pequeño.
57 Los contados de los
levitas por sus familias son estos: de Gersón, la
familia de los gersonitas; de Coat, la familia de los
coatitas; de Merari, la familia de los meraritas.
58 Estas son las
familias de los levitas: la familia de los libnitas, la
familia de los hebronitas, la familia de los mahlitas,
la familia de los musitas, la familia de los coreítas. Y
Coat engendró a Amram. 59 La
mujer de Amram se llamó Jocabed, hija de Leví, que le
nació a Leví en Egipto; ésta dio a luz de Amram a Aarón
y a Moisés, y a María su hermana. 60 Y
a Aarón le nacieron Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar.
61 Pero Nadab y Abiú
murieron cuando ofrecieron fuego extraño delante de
Jehová. 62 De los
levitas fueron contados veintitrés mil, todos varones de
un mes arriba; porque no fueron contados entre los hijos
de Israel, por cuanto no les había de ser dada heredad
entre los hijos de Israel.
63 Estos son los
contados por Moisés y el sacerdote Eleazar, los cuales
contaron los hijos de Israel en los campos de Moab,
junto al Jordán frente a Jericó. 64 Y
entre éstos ninguno hubo de los contados por Moisés y el
sacerdote Aarón, quienes contaron a los hijos de Israel
en el desierto de Sinaí. 65 Porque
Jehová había dicho de ellos: Morirán en el desierto; y
no quedó varón de ellos, sino Caleb hijo de Jefone y
Josué hijo de Nun.
27
1 Vinieron las hijas de
Zelofehad hijo de Hefer, hijo de Galaad, hijo de Maquir,
hijo de Manasés, de las familias de Manasés hijo de
José, los nombres de las cuales eran Maala, Noa, Hogla,
Milca y Tirsa; 2 y se
presentaron delante de Moisés y delante del sacerdote
Eleazar, y delante de los príncipes y de toda la
congregación, a la puerta del tabernáculo de reunión, y
dijeron: 3 Nuestro
padre murió en el desierto; y él no estuvo en la
compañía de los que se juntaron contra Jehová en el
grupo de Coré, sino que en su propio pecado murió, y no
tuvo hijos. 4 ¿Por qué
será quitado el nombre de nuestro padre de entre su
familia, por no haber tenido hijo? Danos heredad entre
los hermanos de nuestro padre.
5 Y
Moisés llevó su causa delante de Jehová.
6 Y Jehová respondió a Moisés,
diciendo: 7 Bien dicen
las hijas de Zelofehad; les darás la posesión de una
heredad entre los hermanos de su padre, y traspasarás la
heredad de su padre a ellas. 8 Y
a los hijos de Israel hablarás, diciendo: Cuando alguno
muriere sin hijos, traspasaréis su herencia a su hija.
9 Si no tuviere hija,
daréis su herencia a sus hermanos;
10 y si no tuviere hermanos, daréis su
herencia a los hermanos de su padre.
11 Y si su padre no tuviere hermanos,
daréis su herencia a su pariente más cercano de su
linaje, y de éste será; y para los hijos de Israel esto
será por estatuto de derecho, como Jehová mandó a
Moisés.
12 Jehová dijo a Moisés:
Sube a este monte Abarim, y verás la tierra que he dado
a los hijos de Israel. 13 Y
después que la hayas visto, tú también serás reunido a
tu pueblo, como fue reunido tu hermano Aarón.
14 Pues fuisteis
rebeldes a mi mandato en el desierto de Zin, en la
rencilla de la congregación, no santificándome en las
aguas a ojos de ellos. Estas son las aguas de la
rencilla de Cades en el desierto de Zin.
15 Entonces respondió Moisés a Jehová,
diciendo: 16 Ponga
Jehová, Dios de los espíritus de toda carne, un varón
sobre la congregación, 17 que
salga delante de ellos y que entre delante de ellos, que
los saque y los introduzca, para que la congregación de
Jehová no sea como ovejas sin pastor.
18 Y Jehová dijo a Moisés: Toma a
Josué hijo de Nun, varón en el cual hay espíritu, y
pondrás tu mano sobre él; 19 y
lo pondrás delante del sacerdote Eleazar, y delante de
toda la congregación; y le darás el cargo en presencia
de ellos. 20 Y pondrás
de tu dignidad sobre él, para que toda la congregación
de los hijos de Israel le obedezca.
21 El se pondrá delante del sacerdote
Eleazar, y le consultará por el juicio del Urim delante
de Jehová; por el dicho de él saldrán, y por el dicho de
él entrarán, él y todos los hijos de Israel con él, y
toda la congregación. 22 Y
Moisés hizo como Jehová le había mandado, pues tomó a
Josué y lo puso delante del sacerdote Eleazar, y de toda
la congregación; 23 y
puso sobre él sus manos, y le dio el cargo, como Jehová
había mandado por mano de Moisés.
28
1 Habló Jehová a Moisés,
diciendo: 2 Manda a los
hijos de Israel, y diles: Mi ofrenda, mi pan con mis
ofrendas encendidas en olor grato a mí, guardaréis,
ofreciéndomelo a su tiempo. 3 Y
les dirás: Esta es la ofrenda encendida que ofreceréis a
Jehová: dos corderos sin tacha de un año, cada día, será
el holocausto continuo. 4 Un
cordero ofrecerás por la mañana, y el otro cordero
ofrecerás a la caída de la tarde; 5 y
la décima parte de un efa de flor de harina, amasada con
un cuarto de un hin de aceite de olivas machacadas, en
ofrenda. 6 Es
holocausto continuo, que fue ordenado en el monte Sinaí
para olor grato, ofrenda encendida a Jehová.
7 Y su libación, la
cuarta parte de un hin con cada cordero; derramarás
libación de vino superior ante Jehová en el santuario.
8 Y ofrecerás el
segundo cordero a la caída de la tarde; conforme a la
ofrenda de la mañana y conforme a su libación ofrecerás,
ofrenda encendida en olor grato a Jehová.
9 Mas el día de reposo,
dos corderos de un año sin defecto, y dos décimas de
flor de harina amasada con aceite, como ofrenda, con su
libación. 10 Es el
holocausto de cada día de reposo, además del holocausto
continuo y su libación.
11 Al
comienzo de vuestros meses ofreceréis en holocausto a
Jehová dos becerros de la vacada, un carnero, y siete
corderos de un año sin defecto; 12 y
tres décimas de flor de harina amasada con aceite, como
ofrenda con cada becerro; y dos décimas de flor de
harina amasada con aceite, como ofrenda con cada
carnero; 13 y una
décima de flor de harina amasada con aceite, en ofrenda
que se ofrecerá con cada cordero; holocausto de olor
grato, ofrenda encendida a Jehová.
14 Y sus libaciones de vino, medio hin con
cada becerro, y la tercera parte de un hin con cada
carnero, y la cuarta parte de un hin con cada cordero.
Este es el holocausto de cada mes por todos los meses
del año. 15 Y un macho
cabrío en expiación se ofrecerá a Jehová, además del
holocausto continuo con su libación.
16 Pero en el mes
primero, a los catorce días del mes, será la pascua de
Jehová. 17 Y a los
quince días de este mes, la fiesta solemne; por siete
días se comerán panes sin levadura.
18 El primer día será santa convocación;
ninguna obra de siervos haréis. 19 Y
ofreceréis como ofrenda encendida en holocausto a
Jehová, dos becerros de la vacada, y un carnero, y siete
corderos de un año; serán sin defecto.
20 Y su ofrenda de harina amasada con
aceite: tres décimas con cada becerro, y dos décimas con
cada carnero; 21 y con
cada uno de los siete corderos ofreceréis una décima.
22 Y un macho cabrío
por expiación, para reconciliaros.
23 Esto ofreceréis además del holocausto de
la mañana, que es el holocausto continuo.
24 Conforme a esto ofreceréis cada uno
de los siete días, vianda y ofrenda encendida en olor
grato a Jehová; se ofrecerá además del holocausto
continuo, con su libación. 25 Y
el séptimo día tendréis santa convocación; ninguna obra
de siervos haréis.
26 Además,
el día de las primicias, cuando presentéis ofrenda nueva
a Jehová en vuestras semanas, tendréis santa
convocación; ninguna obra de siervos haréis.
27 Y ofreceréis en
holocausto, en olor grato a Jehová, dos becerros de la
vacada, un carnero, siete corderos de un año;
28 y la ofrenda de
ellos, flor de harina amasada con aceite, tres décimas
con cada becerro, dos décimas con cada carnero,
29 y con cada uno de
los siete corderos una décima; 30 y
un macho cabrío para hacer expiación por vosotros.
31 Los ofreceréis,
además del holocausto continuo con sus ofrendas, y sus
libaciones; serán sin defecto.
29
1 En el séptimo mes, el
primero del mes, tendréis santa convocación; ninguna
obra de siervos haréis; os será día de sonar las
trompetas. 2 Y
ofreceréis holocausto en olor grato a Jehová, un becerro
de la vacada, un carnero, siete corderos de un año sin
defecto; 3 y la ofrenda
de ellos, de flor de harina amasada con aceite, tres
décimas de efa con cada becerro, dos décimas con cada
carnero, 4 y con cada
uno de los siete corderos, una décima;
5 y un macho cabrío por expiación,
para reconciliaros, 6 además
del holocausto del mes y su ofrenda, y el holocausto
continuo y su ofrenda, y sus libaciones conforme a su
ley, como ofrenda encendida a Jehová en olor grato.
7 En
el diez de este mes séptimo tendréis santa convocación,
y afligiréis vuestras almas; ninguna obra haréis;
8 y ofreceréis en
holocausto a Jehová en olor grato, un becerro de la
vacada, un carnero, y siete corderos de un año; serán
sin defecto. 9 Y sus
ofrendas, flor de harina amasada con aceite, tres
décimas de efa con cada becerro, dos décimas con cada
carnero, 10 y con cada
uno de los siete corderos, una décima;
11 y un macho cabrío por expiación;
además de la ofrenda de las expiaciones por el pecado, y
del holocausto continuo y de sus ofrendas y de sus
libaciones.
12 También
a los quince días del mes séptimo tendréis santa
convocación; ninguna obra de siervos haréis, y
celebraréis fiesta solemne a Jehová por siete días.
13 Y ofreceréis en
holocausto, en ofrenda encendida a Jehová en olor grato,
trece becerros de la vacada, dos carneros, y catorce
corderos de un año; han de ser sin defecto.
14 Y las ofrendas de
ellos, de flor de harina amasada con aceite, tres
décimas de efa con cada uno de los trece becerros, dos
décimas con cada uno de los dos carneros,
15 y con cada uno de los catorce
corderos, una décima; 16 y
un macho cabrío por expiación, además del holocausto
continuo, su ofrenda y su libación.
17 El
segundo día, doce becerros de la vacada, dos carneros,
catorce corderos de un año sin defecto,
18 y sus ofrendas y sus libaciones con
los becerros, con los carneros y con los corderos, según
el número de ellos, conforme a la ley;
19 y un macho cabrío por expiación;
además del holocausto continuo, y su ofrenda y su
libación.
20 El
día tercero, once becerros, dos carneros, catorce
corderos de un año sin defecto; 21 y
sus ofrendas y sus libaciones con los becerros, con los
carneros y con los corderos, según el número de ellos,
conforme a la ley; 22 y
un macho cabrío por expiación, además del holocausto
continuo, y su ofrenda y su libación.
23 El
cuarto día, diez becerros, dos carneros, catorce
corderos de un año sin defecto; 24 sus
ofrendas y sus libaciones con los becerros, con los
carneros y con los corderos, según el número de ellos,
conforme a la ley; 25 y
un macho cabrío por expiación; además del holocausto
continuo, su ofrenda y su libación.
26 El
quinto día, nueve becerros, dos carneros, catorce
corderos de un año sin defecto; 27 y
sus ofrendas y sus libaciones con los becerros, con los
carneros y con los corderos, según el número de ellos,
conforme a la ley; 28 y
un macho cabrío por expiación, además del holocausto
continuo, su ofrenda y su libación.
29 El
sexto día, ocho becerros, dos carneros, catorce corderos
de un año sin defecto; 30 y
sus ofrendas y sus libaciones con los becerros, con los
carneros y con los corderos, según el número de ellos,
conforme a la ley; 31 y
un macho cabrío por expiación, además del holocausto
continuo, su ofrenda y su libación.
32 El
séptimo día, siete becerros, dos carneros, catorce
corderos de un año sin defecto; 33 y
sus ofrendas y sus libaciones con los becerros, con los
carneros y con los corderos, según el número de ellos,
conforme a la ley; 34 y
un macho cabrío por expiación, además del holocausto
continuo, con su ofrenda y su libación.
35 El
octavo día tendréis solemnidad; ninguna obra de siervos
haréis. 36 Y ofreceréis
en holocausto, en ofrenda encendida de olor grato a
Jehová, un becerro, un carnero, siete corderos de un año
sin defecto; 37 sus
ofrendas y sus libaciones con el becerro, con el carnero
y con los corderos, según el número de ellos, conforme a
la ley; 38 y un macho
cabrío por expiación, además del holocausto continuo,
con su ofrenda y su libación.
39 Estas
cosas ofreceréis a Jehová en vuestras fiestas solemnes,
además de vuestros votos, y de vuestras ofrendas
voluntarias, para vuestros holocaustos, y para vuestras
ofrendas, y para vuestras libaciones, y para vuestras
ofrendas de paz.
40 Y
Moisés dijo a los hijos de Israel conforme a todo lo que
Jehová le había mandado.
30
1 Habló Moisés a los
príncipes de las tribus de los hijos de Israel,
diciendo: Esto es lo que Jehová ha mandado.
2 Cuando alguno hiciere
voto a Jehová, o hiciere juramento ligando su alma con
obligación, no quebrantará su palabra; hará conforme a
todo lo que salió de su boca. 3 Mas
la mujer, cuando hiciere voto a Jehová, y se ligare con
obligación en casa de su padre, en su juventud;
4 si su padre oyere su
voto, y la obligación con que ligó su alma, y su padre
callare a ello, todos los votos de ella serán firmes, y
toda obligación con que hubiere ligado su alma, firme
será. 5 Mas si su padre
le vedare el día que oyere todos sus votos y sus
obligaciones con que ella hubiere ligado su alma, no
serán firmes; y Jehová la perdonará, por cuanto su padre
se lo vedó. 6 Pero si
fuere casada e hiciere votos, o pronunciare de sus
labios cosa con que obligue su alma;
7 si su marido lo oyere, y cuando lo
oyere callare a ello, los votos de ella serán firmes, y
la obligación con que ligó su alma, firme será.
8 Pero si cuando su
marido lo oyó, le vedó, entonces el voto que ella hizo,
y lo que pronunció de sus labios con que ligó su alma,
será nulo; y Jehová la perdonará. 9 Pero
todo voto de viuda o repudiada, con que ligare su alma,
será firme. 10 Y si
hubiere hecho voto en casa de su marido, y hubiere
ligado su alma con obligación de juramento,
11 si su marido oyó, y
calló a ello y no le vedó, entonces todos sus votos
serán firmes, y toda obligación con que hubiere ligado
su alma, firme será. 12 Mas
si su marido los anuló el día que los oyó, todo lo que
salió de sus labios cuanto a sus votos, y cuanto a la
obligación de su alma, será nulo; su marido los anuló, y
Jehová la perdonará. 13 Todo
voto, y todo juramento obligándose a afligir el alma, su
marido lo confirmará, o su marido lo anulará.
14 Pero si su marido
callare a ello de día en día, entonces confirmó todos
sus votos, y todas las obligaciones que están sobre
ella; los confirmó, por cuanto calló a ello el día que
lo oyó. 15 Mas si los
anulare después de haberlos oído, entonces él llevará el
pecado de ella.
16 Estas
son las ordenanzas que Jehová mandó a Moisés entre el
varón y su mujer, y entre el padre y su hija durante su
juventud en casa de su padre.
31
1 Jehová habló a Moisés,
diciendo: 2 Haz la
venganza de los hijos de Israel contra los madianitas;
después serás recogido a tu pueblo.
3 Entonces Moisés habló al pueblo,
diciendo: Armaos algunos de vosotros para la guerra, y
vayan contra Madián y hagan la venganza de Jehová en
Madián. 4 Mil de cada
tribu de todas las tribus de los hijos de Israel,
enviaréis a la guerra. 5 Así
fueron dados de los millares de Israel, mil por cada
tribu, doce mil en pie de guerra. 6 Y
Moisés los envió a la guerra; mil de cada tribu envió; y
Finees hijo del sacerdote Eleazar fue a la guerra con
los vasos del santuario, y con las trompetas en su mano
para tocar. 7 Y
pelearon contra Madián, como Jehová lo mandó a Moisés, y
mataron a todo varón. 8 Mataron
también, entre los muertos de ellos, a los reyes de
Madián, Evi, Requem, Zur, Hur y Reba, cinco reyes de
Madián; también a Balaam hijo de Beor mataron a espada.
9 Y los hijos de Israel
llevaron cautivas a las mujeres de los madianitas, a sus
niños, y todas sus bestias y todos sus ganados; y
arrebataron todos sus bienes, 10 e
incendiaron todas sus ciudades, aldeas y habitaciones.
11 Y tomaron todo el
despojo, y todo el botín, así de hombres como de
bestias. 12 Y trajeron
a Moisés y al sacerdote Eleazar, y a la congregación de
los hijos de Israel, los cautivos y el botín y los
despojos al campamento, en los llanos de Moab, que están
junto al Jordán frente a Jericó.
13 Y
salieron Moisés y el sacerdote Eleazar, y todos los
príncipes de la congregación, a recibirlos fuera del
campamento. 14 Y se
enojó Moisés contra los capitanes del ejército, contra
los jefes de millares y de centenas que volvían de la
guerra, 15 y les dijo
Moisés: ¿Por qué habéis dejado con vida a todas las
mujeres? 16 He aquí,
por consejo de Balaam ellas fueron causa de que los
hijos de Israel prevaricasen contra Jehová en lo tocante
a Baal-peor, por lo que hubo mortandad en la
congregación de Jehová. 17 Matad,
pues, ahora a todos los varones de entre los niños;
matad también a toda mujer que haya conocido varón
carnalmente. 18 Pero a
todas las niñas entre las mujeres, que no hayan conocido
varón, las dejaréis con vida. 19 Y
vosotros, cualquiera que haya dado muerte a persona, y
cualquiera que haya tocado muerto, permaneced fuera del
campamento siete días, y os purificaréis al tercer día y
al séptimo, vosotros y vuestros cautivos.
20 Asimismo purificaréis todo vestido,
y toda prenda de pieles, y toda obra de pelo de cabra, y
todo utensilio de madera.
21 Y el sacerdote
Eleazar dijo a los hombres de guerra que venían de la
guerra: Esta es la ordenanza de la ley que Jehová ha
mandado a Moisés: 22 Ciertamente
el oro y la plata, el bronce, hierro, estaño y plomo,
23 todo lo que resiste
el fuego, por fuego lo haréis pasar, y será limpio, bien
que en las aguas de purificación habrá de purificarse; y
haréis pasar por agua todo lo que no resiste el fuego.
24 Además lavaréis
vuestros vestidos el séptimo día, y así seréis limpios;
y después entraréis en el campamento.
25 Y
Jehová habló a Moisés, diciendo: 26 Toma
la cuenta del botín que se ha hecho, así de las personas
como de las bestias, tú y el sacerdote Eleazar, y los
jefes de los padres de la congregación;
27 y partirás por mitades el botín
entre los que pelearon, los que salieron a la guerra, y
toda la congregación. 28 Y
apartarás para Jehová el tributo de los hombres de
guerra que salieron a la guerra; de quinientos, uno, así
de las personas como de los bueyes, de los asnos y de
las ovejas. 29 De la
mitad de ellos lo tomarás; y darás al sacerdote Eleazar
la ofrenda de Jehová. 30 Y
de la mitad perteneciente a los hijos de Israel tomarás
uno de cada cincuenta de las personas, de los bueyes, de
los asnos, de las ovejas y de todo animal, y los darás a
los levitas, que tienen la guarda del tabernáculo de
Jehová. 31 E hicieron
Moisés y el sacerdote Eleazar como Jehová mandó a
Moisés.
32 Y
fue el botín, el resto del botín que tomaron los hombres
de guerra, seiscientas setenta y cinco mil ovejas,
33 setenta y dos mil
bueyes, 34 y sesenta y
un mil asnos. 35 En
cuanto a personas, de mujeres que no habían conocido
varón, eran por todas treinta y dos mil.
36 Y la mitad, la parte de los que
habían salido a la guerra, fue el número de trescientas
treinta y siete mil quinientas ovejas;
37 y el tributo de las ovejas para
Jehová fue seiscientas setenta y cinco.
38 De los bueyes, treinta y seis mil;
y de ellos el tributo para Jehová, setenta y dos.
39 De los asnos,
treinta mil quinientos; y de ellos el tributo para
Jehová, sesenta y uno. 40 Y
de las personas, dieciséis mil; y de ellas el tributo
para Jehová, treinta y dos personas.
41 Y dio Moisés el tributo, para
ofrenda elevada a Jehová, al sacerdote Eleazar, como
Jehová lo mandó a Moisés.
42 Y
de la mitad para los hijos de Israel, que apartó Moisés
de los hombres que habían ido a la guerra
43 (la mitad para la congregación fue:
de las ovejas, trescientas treinta y siete mil
quinientas; 44 de los
bueyes, treinta y seis mil; 45 de
los asnos, treinta mil quinientos;
46 y de las personas, dieciséis mil);
47 de la mitad, pues,
para los hijos de Israel, tomó Moisés uno de cada
cincuenta, así de las personas como de los animales, y
los dio a los levitas, que tenían la guarda del
tabernáculo de Jehová, como Jehová lo había mandado a
Moisés.
48 Vinieron
a Moisés los jefes de los millares de aquel ejército,
los jefes de millares y de centenas,
49 y dijeron a Moisés: Tus siervos han
tomado razón de los hombres de guerra que están en
nuestro poder, y ninguno ha faltado de nosotros.
50 Por lo cual hemos
ofrecido a Jehová ofrenda, cada uno de lo que ha
hallado, alhajas de oro, brazaletes, manillas, anillos,
zarcillos y cadenas, para hacer expiación por nuestras
almas delante de Jehová. 51 Y
Moisés y el sacerdote Eleazar recibieron el oro de
ellos, alhajas, todas elaboradas. 52 Y
todo el oro de la ofrenda que ofrecieron a Jehová los
jefes de millares y de centenas fue dieciséis mil
setecientos cincuenta siclos. 53 Los
hombres del ejército habían tomado botín cada uno para
sí. 54 Recibieron,
pues, Moisés y el sacerdote Eleazar el oro de los jefes
de millares y de centenas, y lo trajeron al tabernáculo
de reunión, por memoria de los hijos de Israel delante
de Jehová.
32
1 Los hijos de Rubén y
los hijos de Gad tenían una muy inmensa muchedumbre de
ganado; y vieron la tierra de Jazer y de Galaad, y les
pareció el país lugar de ganado. 2 Vinieron,
pues, los hijos de Gad y los hijos de Rubén, y hablaron
a Moisés y al sacerdote Eleazar, y a los príncipes de la
congregación, diciendo: 3 Atarot,
Dibón, Jazer, Nimra, Hesbón, Eleale, Sebam, Nebo y Beón,
4 la tierra que Jehová
hirió delante de la congregación de Israel, es tierra de
ganado, y tus siervos tienen ganado.
5 Por tanto, dijeron, si hallamos
gracia en tus ojos, dése esta tierra a tus siervos en
heredad, y no nos hagas pasar el Jordán.
6 Y
respondió Moisés a los hijos de Gad y a los hijos de
Rubén: ¿Irán vuestros hermanos a la guerra, y vosotros
os quedaréis aquí? 7 ¿Y
por qué desanimáis a los hijos de Israel, para que no
pasen a la tierra que les ha dado Jehová?
8 Así hicieron vuestros padres, cuando
los envié desde Cades- barnea para que viesen la tierra.
9 Subieron hasta el
torrente de Escol, y después que vieron la tierra,
desalentaron a los hijos de Israel para que no viniesen
a la tierra que Jehová les había dado.
10 Y la ira de Jehová se encendió
entonces, y juró diciendo: 11 No
verán los varones que subieron de Egipto de veinte años
arriba, la tierra que prometí con juramento a Abraham,
Isaac y Jacob, por cuanto no fueron perfectos en pos de
mí; 12 excepto Caleb
hijo de Jefone cenezeo, y Josué hijo de Nun, que fueron
perfectos en pos de Jehová. 13 Y
la ira de Jehová se encendió contra Israel, y los hizo
andar errantes cuarenta años por el desierto, hasta que
fue acabada toda aquella generación que había hecho mal
delante de Jehová. 14 Y
he aquí, vosotros habéis sucedido en lugar de vuestros
padres, prole de hombres pecadores, para añadir aún a la
ira de Jehová contra Israel. 15 Si
os volviereis de en pos de él, él volverá otra vez a
dejaros en el desierto, y destruiréis a todo este
pueblo.
16 Entonces
ellos vinieron a Moisés y dijeron: Edificaremos aquí
majadas para nuestro ganado, y ciudades para nuestros
niños; 17 y nosotros
nos armaremos, e iremos con diligencia delante de los
hijos de Israel, hasta que los metamos en su lugar; y
nuestros niños quedarán en ciudades fortificadas a causa
de los moradores del país. 18 No
volveremos a nuestras casas hasta que los hijos de
Israel posean cada uno su heredad.
19 Porque no tomaremos heredad con ellos al
otro lado del Jordán ni adelante, por cuanto tendremos
ya nuestra heredad a este otro lado del Jordán al
oriente. 20 Entonces
les respondió Moisés: Si lo hacéis así, si os disponéis
para ir delante de Jehová a la guerra,
21 y todos vosotros pasáis armados el
Jordán delante de Jehová, hasta que haya echado a sus
enemigos de delante de sí, 22 y
sea el país sojuzgado delante de Jehová; luego
volveréis, y seréis libres de culpa para con Jehová, y
para con Israel; y esta tierra será vuestra en heredad
delante de Jehová. 23 Mas
si así no lo hacéis, he aquí habréis pecado ante Jehová;
y sabed que vuestro pecado os alcanzará.
24 Edificaos ciudades para vuestros
niños, y majadas para vuestras ovejas, y haced lo que ha
declarado vuestra boca. 25 Y
hablaron los hijos de Gad y los hijos de Rubén a Moisés,
diciendo: Tus siervos harán como mi señor ha mandado.
26 Nuestros niños,
nuestras mujeres, nuestros ganados y todas nuestras
bestias, estarán ahí en las ciudades de Galaad;
27 y tus siervos,
armados todos para la guerra, pasarán delante de Jehová
a la guerra, de la manera que mi señor dice.
28 Entonces
les encomendó Moisés al sacerdote Eleazar, y a Josué
hijo de Nun, y a los príncipes de los padres de las
tribus de los hijos de Israel. 29 Y
les dijo Moisés: Si los hijos de Gad y los hijos de
Rubén pasan con vosotros el Jordán, armados todos para
la guerra delante de Jehová, luego que el país sea
sojuzgado delante de vosotros, les daréis la tierra de
Galaad en posesión; 30 mas
si no pasan armados con vosotros, entonces tendrán
posesión entre vosotros, en la tierra de Canaán.
31 Y los hijos de Gad y
los hijos de Rubén respondieron diciendo: Haremos lo que
Jehová ha dicho a tus siervos. 32 Nosotros
pasaremos armados delante de Jehová a la tierra de
Canaán, y la posesión de nuestra heredad será a este
lado del Jordán.
33 Así
Moisés dio a los hijos de Gad, a los hijos de Rubén, y a
la media tribu de Manasés hijo de José, el reino de
Sehón rey amorreo y el reino de Og rey de Basán, la
tierra con sus ciudades y sus territorios, las ciudades
del país alrededor. 34 Y
los hijos de Gad edificaron Dibón, Atarot, Aroer,
35 Atarot-sofán, Jazer,
Jogbeha, 36 Bet-nimra y
Bet-arán, ciudades fortificadas; hicieron también
majadas para ovejas. 37 Y
los hijos de Rubén edificaron Hesbón, Eleale,
Quiriataim, 38 Nebo,
Baal-meón (mudados los nombres) y Sibma; y pusieron
nombres a las ciudades que edificaron.
39 Y los hijos de Maquir hijo de
Manasés fueron a Galaad, y la tomaron, y echaron al
amorreo que estaba en ella. 40 Y
Moisés dio Galaad a Maquir hijo de Manasés, el cual
habitó en ella. 41 También
Jair hijo de Manasés fue y tomó sus aldeas, y les puso
por nombre Havot-jair. 42 Asimismo
Noba fue y tomó Kenat y sus aldeas, y lo llamó Noba,
conforme a su nombre.
33
1 Estas son las jornadas
de los hijos de Israel, que salieron de la tierra de
Egipto por sus ejércitos, bajo el mando de Moisés y
Aarón. 2 Moisés
escribió sus salidas conforme a sus jornadas por mandato
de Jehová. Estas, pues, son sus jornadas con arreglo a
sus salidas. 3 De
Ramesés salieron en el mes primero, a los quince días
del mes primero; el segundo día de la pascua salieron
los hijos de Israel con mano poderosa, a vista de todos
los egipcios, 4 mientras
enterraban los egipcios a los que Jehová había herido de
muerte de entre ellos, a todo primogénito; también había
hecho Jehová juicios contra sus dioses.
5 Salieron,
pues, los hijos de Israel de Ramesés, y acamparon en
Sucot. 6 Salieron de
Sucot y acamparon en Etam, que está al confín del
desierto. 7 Salieron de
Etam y volvieron sobre Pi-hahirot, que está delante de
Baal-zefón, y acamparon delante de Migdol.
8 Salieron de
Pi-hahirot y pasaron por en medio del mar al desierto, y
anduvieron tres días de camino por el desierto de Etam,
y acamparon en Mara. 9 Salieron
de Mara y vinieron a Elim, donde había doce fuentes de
aguas, y setenta palmeras; y acamparon allí.
10 Salieron de Elim y
acamparon junto al Mar Rojo. 11 Salieron
del Mar Rojo y acamparon en el desierto de Sin.
12 Salieron del
desierto de Sin y acamparon en Dofca.
13 Salieron de Dofca y acamparon en
Alús. 14 Salieron de
Alús y acamparon en Refidim, donde el pueblo no tuvo
aguas para beber. 15 Salieron
de Refidim y acamparon en el desierto de Sinaí.
16 Salieron del
desierto de Sinaí y acamparon en Kibrot- hataava.
17 Salieron de
Kibrot-hataava y acamparon en Hazerot.
18 Salieron de Hazerot y acamparon en
Ritma. 19 Salieron de
Ritma y acamparon en Rimón-peres. 20 Salieron
de Rimón-peres y acamparon en Libna.
21 Salieron de Libna y acamparon en
Rissa. 22 Salieron de
Rissa y acamparon en Ceelata. 23 Salieron
de Ceelata y acamparon en el monte de Sefer.
24 Salieron del monte
de Sefer y acamparon en Harada. 25 Salieron
de Harada y acamparon en Macelot. 26 Salieron
de Macelot y acamparon en Tahat. 27 Salieron
de Tahat y acamparon en Tara. 28 Salieron
de Tara y acamparon en Mitca. 29 Salieron
de Mitca y acamparon en Hasmona. 30 Salieron
de Hasmona y acamparon en Moserot.
31 Salieron de Moserot y acamparon en
Bene-jaacán. 32 Salieron
de Bene-jaacán y acamparon en el monte de Gidgad.
33 Salieron del monte
de Gidgad y acamparon en Jotbata. 34 Salieron
de Jotbata y acamparon en Abrona. 35 Salieron
de Abrona y acamparon en Ezión-geber.
36 Salieron de Ezión-geber y acamparon
en el desierto de Zin, que es Cades.
37 Y salieron de Cades y acamparon en
el monte de Hor, en la extremidad del país de Edom.
38 Y
subió el sacerdote Aarón al monte de Hor, conforme al
dicho de Jehová, y allí murió a los cuarenta años de la
salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto, en
el mes quinto, en el primero del mes.
39 Era Aarón de edad de ciento
veintitrés años, cuando murió en el monte de Hor.
40 Y
el cananeo, rey de Arad, que habitaba en el Neguev en la
tierra de Canaán, oyó que habían venido los hijos de
Israel.
41 Y
salieron del monte de Hor y acamparon en Zalmona.
42 Salieron de Zalmona
y acamparon en Punón. 43 Salieron
de Punón y acamparon en Obot. 44 Salieron
de Obot y acamparon en Ije-abarim, en la frontera de
Moab. 45 Salieron de
Ije-abarim y acamparon en Dibón-gad.
46 Salieron de Dibón-gad y acamparon
en Almón-diblataim. 47 Salieron
de Almón-diblataim y acamparon en los montes de Abarim,
delante de Nebo. 48 Salieron
de los montes de Abarim y acamparon en los campos de
Moab, junto al Jordán, frente a Jericó.
49 Finalmente acamparon junto al
Jordán, desde Bet-jesimot hasta Abel-sitim, en los
campos de Moab.
50 Y habló Jehová a
Moisés en los campos de Moab junto al Jordán frente a
Jericó, diciendo: 51 Habla
a los hijos de Israel, y diles: Cuando hayáis pasado el
Jordán entrando en la tierra de Canaán,
52 echaréis de delante de vosotros a
todos los moradores del país, y destruiréis todos sus
ídolos de piedra, y todas sus imágenes de fundición, y
destruiréis todos sus lugares altos;
53 y echaréis a los moradores de la
tierra, y habitaréis en ella; porque yo os la he dado
para que sea vuestra propiedad. 54 Y
heredaréis la tierra por sorteo por vuestras familias; a
los muchos daréis mucho por herencia, y a los pocos
daréis menos por herencia; donde le cayere la suerte,
allí la tendrá cada uno; por las tribus de vuestros
padres heredaréis. 55 Y
si no echareis a los moradores del país de delante de
vosotros, sucederá que los que dejareis de ellos serán
por aguijones en vuestros ojos y por espinas en vuestros
costados, y os afligirán sobre la tierra en que vosotros
habitareis. 56 Además,
haré a vosotros como yo pensé hacerles a ellos.
34
1 Y Jehová habló a
Moisés, diciendo: 2 Manda
a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en
la tierra de Canaán, esto es, la tierra que os ha de
caer en herencia, la tierra de Canaán según sus límites,
3 tendréis el lado del
sur desde el desierto de Zin hasta la frontera de Edom;
y será el límite del sur al extremo del Mar Salado hacia
el oriente. 4 Este
límite os irá rodeando desde el sur hasta la subida de
Acrabim, y pasará hasta Zin; y se extenderá del sur a
Cades- barnea; y continuará a Hasar-adar, y pasará hasta
Asmón. 5 Rodeará este
límite desde Asmón hasta el torrente de Egipto, y sus
remates serán al occidente.
6 Y
el límite occidental será el Mar Grande; este límite
será el límite occidental.
7 El
límite del norte será este: desde el Mar Grande
trazaréis al monte de Hor. 8 Del
monte de Hor trazaréis a la entrada de Hamat, y seguirá
aquel límite hasta Zedad; 9 y
seguirá este límite hasta Zifrón, y terminará en Hazar-
enán; este será el límite del norte.
10 Por
límite al oriente trazaréis desde Hazar-enán hasta
Sefam; 11 y bajará este
límite desde Sefam a Ribla, al oriente de Aín; y
descenderá el límite, y llegará a la costa del mar de
Cineret, al oriente. 12 Después
descenderá este límite al Jordán, y terminará en el Mar
Salado: esta será vuestra tierra por sus límites
alrededor.
13 Y
mandó Moisés a los hijos de Israel, diciendo: Esta es la
tierra que se os repartirá en heredades por sorteo, que
mandó Jehová que diese a las nueve tribus, y a la media
tribu; 14 porque la
tribu de los hijos de Rubén según las casas de sus
padres, y la tribu de los hijos de Gad según las casas
de sus padres, y la media tribu de Manasés, han tomado
su heredad. 15 Dos
tribus y media tomaron su heredad a este lado del Jordán
frente a Jericó al oriente, al nacimiento del sol.
16 Y
habló Jehová a Moisés, diciendo: 17 Estos
son los nombres de los varones que os repartirán la
tierra: El sacerdote Eleazar, y Josué hijo de Nun.
18 Tomaréis también de
cada tribu un príncipe, para dar la posesión de la
tierra. 19 Y estos son
los nombres de los varones: De la tribu de Judá, Caleb
hijo de Jefone. 20 De
la tribu de los hijos de Simeón, Semuel hijo de Amiud.
21 De la tribu de
Benjamín, Elidad hijo de Quislón. 22 De
la tribu de los hijos de Dan, el príncipe Buqui hijo de
Jogli. 23 De los hijos
de José: de la tribu de los hijos de Manasés, el
príncipe Haniel hijo de Efod, 24 y
de la tribu de los hijos de Efraín, el príncipe Kemuel
hijo de Siftán. 25 De
la tribu de los hijos de Zabulón, el príncipe Elizafán
hijo de Parnac. 26 De
la tribu de los hijos de Isacar, el príncipe Paltiel
hijo de Azán. 27 De la
tribu de los hijos de Aser, el príncipe Ahiud hijo de
Selomi. 28 Y de la
tribu de los hijos de Neftalí, el príncipe Pedael hijo
de Amiud. 29 A éstos
mandó Jehová que hiciesen la repartición de las
heredades a los hijos de Israel en la tierra de Canaán.
35
1 Habló Jehová a Moisés
en los campos de Moab, junto al Jordán frente a Jericó,
diciendo: 2 Manda a los
hijos de Israel que den a los levitas, de la posesión de
su heredad, ciudades en que habiten; también daréis a
los levitas los ejidos de esas ciudades alrededor de
ellas. 3 Y tendrán
ellos las ciudades para habitar, y los ejidos de ellas
serán para sus animales, para sus ganados y para todas
sus bestias. 4 Y los
ejidos de las ciudades que daréis a los levitas serán
mil codos alrededor, desde el muro de la ciudad para
afuera. 5 Luego
mediréis fuera de la ciudad al lado del oriente dos mil
codos, al lado del sur dos mil codos, al lado del
occidente dos mil codos, y al lado del norte dos mil
codos, y la ciudad estará en medio; esto tendrán por los
ejidos de las ciudades. 6 Y
de las ciudades que daréis a los levitas, seis ciudades
serán de refugio, las cuales daréis para que el homicida
se refugie allá; y además de éstas daréis cuarenta y dos
ciudades. 7 Todas las
ciudades que daréis a los levitas serán cuarenta y ocho
ciudades con sus ejidos. 8 Y
en cuanto a las ciudades que diereis de la heredad de
los hijos de Israel, del que tiene mucho tomaréis mucho,
y del que tiene poco tomaréis poco; cada uno dará de sus
ciudades a los levitas según la posesión que heredará.
9 Habló Jehová a Moisés,
diciendo: 10 Habla a
los hijos de Israel, y diles: Cuando hayáis pasado al
otro lado del Jordán a la tierra de Canaán,
11 os señalaréis
ciudades, ciudades de refugio tendréis, donde huya el
homicida que hiriere a alguno de muerte sin intención.
12 Y os serán aquellas
ciudades para refugiarse del vengador, y no morirá el
homicida hasta que entre en juicio delante de la
congregación. 13 De las
ciudades, pues, que daréis, tendréis seis ciudades de
refugio. 14 Tres
ciudades daréis a este lado del Jordán, y tres ciudades
daréis en la tierra de Canaán, las cuales serán ciudades
de refugio. 15 Estas
seis ciudades serán de refugio para los hijos de Israel,
y para el extranjero y el que more entre ellos, para que
huya allá cualquiera que hiriere de muerte a otro sin
intención.
16 Si
con instrumento de hierro lo hiriere y muriere, homicida
es; el homicida morirá. 17 Y
si con piedra en la mano, que pueda dar muerte, lo
hiriere y muriere, homicida es; el homicida morirá.
18 Y si con instrumento
de palo en la mano, que pueda dar muerte, lo hiriere y
muriere, homicida es; el homicida morirá.
19 El vengador de la sangre, él dará
muerte al homicida; cuando lo encontrare, él lo matará.
20 Y si por odio lo
empujó, o echó sobre él alguna cosa por asechanzas, y
muere; 21 o por
enemistad lo hirió con su mano, y murió, el heridor
morirá; es homicida; el vengador de la sangre matará al
homicida cuando lo encontrare.
22 Mas
si casualmente lo empujó sin enemistades, o echó sobre
él cualquier instrumento sin asechanzas,
23 o bien, sin verlo hizo caer sobre
él alguna piedra que pudo matarlo, y muriere, y él no
era su enemigo, ni procuraba su mal;
24 entonces la congregación juzgará
entre el que causó la muerte y el vengador de la sangre
conforme a estas leyes; 25 y
la congregación librará al homicida de mano del vengador
de la sangre, y la congregación lo hará volver a su
ciudad de refugio, en la cual se había refugiado; y
morará en ella hasta que muera el sumo sacerdote, el
cual fue ungido con el aceite santo.
26 Mas si el homicida saliere fuera de
los límites de su ciudad de refugio, en la cual se
refugió, 27 y el
vengador de la sangre le hallare fuera del límite de la
ciudad de su refugio, y el vengador de la sangre matare
al homicida, no se le culpará por ello;
28 pues en su ciudad de refugio deberá
aquél habitar hasta que muera el sumo sacerdote; y
después que haya muerto el sumo sacerdote, el homicida
volverá a la tierra de su posesión.
29 Estas cosas os serán
por ordenanza de derecho por vuestras edades, en todas
vuestras habitaciones. 30 Cualquiera
que diere muerte a alguno, por dicho de testigos morirá
el homicida; mas un solo testigo no hará fe contra una
persona para que muera. 31 Y
no tomaréis precio por la vida del homicida, porque está
condenado a muerte; indefectiblemente morirá.
32 Ni tampoco tomaréis
precio del que huyó a su ciudad de refugio, para que
vuelva a vivir en su tierra, hasta que muera el sumo
sacerdote. 33 Y no
contaminaréis la tierra donde estuviereis; porque esta
sangre amancillará la tierra, y la tierra no será
expiada de la sangre que fue derramada en ella, sino por
la sangre del que la derramó. 34 No
contaminéis, pues, la tierra donde habitáis, en medio de
la cual yo habito; porque yo Jehová habito en medio de
los hijos de Israel.
36
1 Llegaron los príncipes
de los padres de la familia de Galaad hijo de Maquir,
hijo de Manasés, de las familias de los hijos de José; y
hablaron delante de Moisés y de los príncipes, jefes de
las casas paternas de los hijos de Israel,
2 y dijeron: Jehová
mandó a mi señor que por sorteo diese la tierra a los
hijos de Israel en posesión; también ha mandado Jehová a
mi señor, que dé la posesión de Zelofehad nuestro
hermano a sus hijas. 3 Y
si ellas se casaren con algunos de los hijos de las
otras tribus de los hijos de Israel, la herencia de
ellas será así quitada de la herencia de nuestros
padres, y será añadida a la herencia de la tribu a que
se unan; y será quitada de la porción de nuestra
heredad. 4 Y cuando
viniere el jubileo de los hijos de Israel, la heredad de
ellas será añadida a la heredad de la tribu de sus
maridos; así la heredad de ellas será quitada de la
heredad de la tribu de nuestros padres.
5 Entonces
Moisés mandó a los hijos de Israel por mandato de
Jehová, diciendo: La tribu de los hijos de José habla
rectamente. 6 Esto es
lo que ha mandado Jehová acerca de las hijas de
Zelofehad, diciendo: Cásense como a ellas les plazca,
pero en la familia de la tribu de su padre se casarán,
7 para que la heredad
de los hijos de Israel no sea traspasada de tribu en
tribu; porque cada uno de los hijos de Israel estará
ligado a la heredad de la tribu de sus padres.
8 Y cualquiera hija que
tenga heredad en las tribus de los hijos de Israel, con
alguno de la familia de la tribu de su padre se casará,
para que los hijos de Israel posean cada uno la heredad
de sus padres, 9 y no
ande la heredad rodando de una tribu a otra, sino que
cada una de las tribus de los hijos de Israel estará
ligada a su heredad.
10 Como
Jehová mandó a Moisés, así hicieron las hijas de
Zelofehad. 11 Y así
Maala, Tirsa, Hogla, Milca y Noa, hijas de Zelofehad, se
casaron con hijos de sus tíos paternos.
12 Se casaron en la familia de los
hijos de Manasés, hijo de José; y la heredad de ellas
quedó en la tribu de la familia de su padre.
13 Estos
son los mandamientos y los estatutos que mandó Jehová
por medio de Moisés a los hijos de Israel en los campos
de Moab, junto al Jordán, frente a Jericó.
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