SALMOS
LIBRO III
73
- 1 Ciertamente
es bueno Dios para con Israel,
- Para con los limpios de corazón.
- 2 En cuanto a
mí, casi se deslizaron mis pies;
- Por poco resbalaron mis pasos.
- 3 Porque tuve
envidia de los arrogantes,
- Viendo la prosperidad de los impíos.
-
- 4 Porque no
tienen congojas por su muerte,
- Pues su vigor está entero.
- 5 No pasan
trabajos como los otros mortales,
- Ni son azotados como los demás hombres.
- 6 Por tanto, la
soberbia los corona;
- Se cubren de vestido de violencia.
- 7 Los ojos se
les saltan de gordura;
- Logran con creces los antojos del corazón.
- 8 Se mofan y
hablan con maldad de hacer violencia;
- Hablan con altanería.
- 9 Ponen su boca
contra el cielo,
- Y su lengua pasea la tierra.
-
- 10 Por eso Dios
hará volver a su pueblo aquí,
- Y aguas en abundancia serán extraídas para
ellos.
- 11 Y dicen:
¿Cómo sabe Dios?
- ¿Y hay conocimiento en el Altísimo?
- 12 He aquí
estos impíos,
- Sin ser turbados del mundo, alcanzaron riquezas.
- 13 Verdaderamente
en vano he limpiado mi corazón,
- Y lavado mis manos en inocencia;
- 14 Pues he sido
azotado todo el día,
- Y castigado todas las mañanas.
-
- 15 Si dijera
yo: Hablaré como ellos,
- He aquí, a la generación de tus hijos engañaría.
- 16 Cuando pensé
para saber esto,
- Fue duro trabajo para mí,
- 17 Hasta que
entrando en el santuario de Dios,
- Comprendí el fin de ellos.
- 18 Ciertamente
los has puesto en deslizaderos;
- En asolamientos los harás caer.
- 19 ¡Cómo han
sido asolados de repente!
- Perecieron, se consumieron de terrores.
- 20 Como sueño
del que despierta,
- Así, Señor, cuando despertares, menospreciarás
su apariencia.
-
- 21 Se llenó de
amargura mi alma,
- Y en mi corazón sentía punzadas.
- 22 Tan torpe
era yo, que no entendía;
- Era como una bestia delante de ti.
- 23 Con todo, yo
siempre estuve contigo;
- Me tomaste de la mano derecha.
- 24 Me has
guiado según tu consejo,
- Y después me recibirás en gloria.
- 25 ¿A quién
tengo yo en los cielos sino a ti?
- Y fuera de ti nada deseo en la tierra.
- 26 Mi carne y
mi corazón desfallecen;
- Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios
para siempre.
-
- 27 Porque he
aquí, los que se alejan de ti perecerán;
- Tú destruirás a todo aquel que de ti se aparta.
- 28 Pero en
cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien;
- He puesto en Jehová el Señor mi esperanza,
- Para contar todas tus obras.
74
- 1 ¿Por qué, oh
Dios, nos has desechado para siempre?
- ¿Por qué se ha encendido tu furor contra las
ovejas de tu prado?
- 2 Acuérdate de
tu congregación, la que adquiriste desde tiempos
antiguos,
- La que redimiste para hacerla la tribu de tu
herencia;
- Este monte de Sion, donde has habitado.
- 3 Dirige tus
pasos a los asolamientos eternos,
- A todo el mal que el enemigo ha hecho en el
santuario.
-
- 4 Tus enemigos
vociferan en medio de tus asambleas;
- Han puesto sus divisas por señales.
- 5 Se parecen a
los que levantan
- El hacha en medio de tupido bosque.
- 6 Y ahora con
hachas y martillos
- Han quebrado todas sus entalladuras.
- 7 Han puesto a
fuego tu santuario,
- Han profanado el tabernáculo de tu nombre,
echándolo a tierra.
- 8 Dijeron en su
corazón: Destruyámoslos de una vez;
- Han quemado todas las sinagogas de Dios en la
tierra.
-
- 9 No vemos ya
nuestras señales;
- No hay más profeta,
- Ni entre nosotros hay quien sepa hasta cuándo.
- 10 ¿Hasta
cuándo, oh Dios, nos afrentará el angustiador?
- ¿Ha de blasfemar el enemigo perpetuamente tu
nombre?
- 11 ¿Por qué
retraes tu mano?
- ¿Por qué escondes tu diestra en tu seno?
-
- 12 Pero Dios es
mi rey desde tiempo antiguo;
- El que obra salvación en medio de la tierra.
- 13 Dividiste el
mar con tu poder;
- Quebrantaste cabezas de monstruos en las aguas.
- 14 Magullaste
las cabezas del leviatán,
- Y lo diste por comida a los moradores del
desierto.
- 15 Abriste la
fuente y el río;
- Secaste ríos impetuosos.
- 16 Tuyo es el
día, tuya también es la noche;
- Tú estableciste la luna y el sol.
- 17 Tú fijaste
todos los términos de la tierra;
- El verano y el invierno tú los formaste.
-
- 18 Acuérdate de
esto: que el enemigo ha afrentado a Jehová,
- Y pueblo insensato ha blasfemado tu nombre.
- 19 No entregues
a las fieras el alma de tu tórtola,
- Y no olvides para siempre la congregación de tus
afligidos.
-
- 20 Mira al
pacto,
- Porque los lugares tenebrosos de la tierra están
llenos de habitaciones de violencia.
- 21 No vuelva
avergonzado el abatido;
- El afligido y el menesteroso alabarán tu nombre.
-
- 22 Levántate,
oh Dios, aboga tu causa;
- Acuérdate de cómo el insensato te injuria cada
día.
- 23 No olvides
las voces de tus enemigos;
- El alboroto de los que se levantan contra ti
sube continuamente.
75
- 1 Gracias te
damos, oh Dios, gracias te damos,
- Pues cercano está tu nombre;
- Los hombres cuentan tus maravillas.
-
- 2 Al tiempo que
señalaré
- Yo juzgaré rectamente.
- 3 Se arruinaban
la tierra y sus moradores;
- Yo sostengo sus columnas. Selah
- 4 Dije a los
insensatos: No os infatuéis;
- Y a los impíos: No os enorgullezcáis;
- 5 No hagáis
alarde de vuestro poder;
- No habléis con cerviz erguida.
-
- 6 Porque ni de
oriente ni de occidente,
- Ni del desierto viene el enaltecimiento.
- 7 Mas Dios es
el juez;
- A éste humilla, y a aquél enaltece.
- 8 Porque el
cáliz está en la mano de Jehová, y el vino está
fermentado,
- Lleno de mistura; y él derrama del mismo;
- Hasta el fondo lo apurarán, y lo beberán todos
los impíos de la tierra.
-
- 9 Pero yo
siempre anunciaré
- Y cantaré alabanzas al Dios de Jacob.
- 10 Quebrantaré
todo el poderío de los pecadores,
- Pero el poder del justo será exaltado.
76
- 1 Dios es
conocido en Judá;
- En Israel es grande su nombre.
- 2 En Salem está
su tabernáculo,
- Y su habitación en Sion.
- 3 Allí quebró
las saetas del arco,
- El escudo, la espada y las armas de guerra.
Selah
-
- 4 Glorioso eres
tú, poderoso más que los montes de caza.
- 5 Los fuertes
de corazón fueron despojados, durmieron su sueño;
- No hizo uso de sus manos ninguno de los varones
fuertes.
- 6 A tu
reprensión, oh Dios de Jacob,
- El carro y el caballo fueron entorpecidos.
-
- 7 Tú, temible
eres tú;
- ¿Y quién podrá estar en pie delante de ti cuando
se encienda tu ira?
- 8 Desde los
cielos hiciste oír juicio;
- La tierra tuvo temor y quedó suspensa
- 9 Cuando te
levantaste, oh Dios, para juzgar,
- Para salvar a todos los mansos de la tierra.
Selah
-
- 10 Ciertamente
la ira del hombre te alabará;
- Tú reprimirás el resto de las iras.
- 11 Prometed, y
pagad a Jehová vuestro Dios;
- Todos los que están alrededor de él, traigan
ofrendas al Temible.
- 12 Cortará él
el espíritu de los príncipes;
- Temible es a los reyes de la tierra.
77
- 1 Con mi voz
clamé a Dios,
- A Dios clamé, y él me escuchará.
- 2 Al Señor
busqué en el día de mi angustia;
- Alzaba a él mis manos de noche, sin descanso;
- Mi alma rehusaba consuelo.
-
- 3 Me acordaba
de Dios, y me conmovía;
- Me quejaba, y desmayaba mi espíritu. Selah
- 4 No me dejabas
pegar los ojos;
- Estaba yo quebrantado, y no hablaba.
- 5 Consideraba
los días desde el principio,
- Los años de los siglos.
- 6 Me acordaba
de mis cánticos de noche;
- Meditaba en mi corazón,
- Y mi espíritu inquiría:
- 7 ¿Desechará el
Señor para siempre,
- Y no volverá más a sernos propicio?
- 8 ¿Ha cesado
para siempre su misericordia?
- ¿Se ha acabado perpetuamente su promesa?
- 9 ¿Ha olvidado
Dios el tener misericordia?
- ¿Ha encerrado con ira sus piedades? Selah
-
- 10 Dije:
Enfermedad mía es esta;
- Traeré, pues, a la memoria los años de la
diestra del Altísimo.
- 11 Me acordaré
de las obras de JAH;
- Sí, haré yo memoria de tus maravillas antiguas.
- 12 Meditaré en
todas tus obras,
- Y hablaré de tus hechos.
- 13 Oh Dios,
santo es tu camino;
- ¿Qué dios es grande como nuestro Dios?
- 14 Tú eres el
Dios que hace maravillas;
- Hiciste notorio en los pueblos tu poder.
- 15 Con tu brazo
redimiste a tu pueblo,
- A los hijos de Jacob y de José. Selah
-
- 16 Te vieron
las aguas, oh Dios;
- Las aguas te vieron, y temieron;
- Los abismos también se estremecieron.
- 17 Las nubes
echaron inundaciones de aguas;
- Tronaron los cielos,
- Y discurrieron tus rayos.
- 18 La voz de tu
trueno estaba en el torbellino;
- Tus relámpagos alumbraron el mundo;
- Se estremeció y tembló la tierra.
- 19 En el mar
fue tu camino,
- Y tus sendas en las muchas aguas;
- Y tus pisadas no fueron conocidas.
- 20 Condujiste a
tu pueblo como ovejas
- Por mano de Moisés y de Aarón.
78
- 1 Escucha,
pueblo mío, mi ley;
- Inclinad vuestro oído a las palabras de mi boca.
- 2 Abriré mi
boca en proverbios;
- Hablaré cosas escondidas desde tiempos antiguos,
- 3 Las cuales
hemos oído y entendido;
- Que nuestros padres nos las contaron.
- 4 No las
encubriremos a sus hijos,
- Contando a la generación venidera las alabanzas
de Jehová,
- Y su potencia, y las maravillas que hizo.
-
- 5 El estableció
testimonio en Jacob,
- Y puso ley en Israel,
- La cual mandó a nuestros padres
- Que la notificasen a sus hijos;
- 6 Para que lo
sepa la generación venidera, y los hijos que
nacerán;
- Y los que se levantarán lo cuenten a sus hijos,
- 7 A fin de que
pongan en Dios su confianza,
- Y no se olviden de las obras de Dios;
- Que guarden sus mandamientos,
- 8 Y no sean
como sus padres,
- Generación contumaz y rebelde;
- Generación que no dispuso su corazón,
- Ni fue fiel para con Dios su espíritu.
-
- 9 Los hijos de
Efraín, arqueros armados,
- Volvieron las espaldas en el día de la batalla.
- 10 No guardaron
el pacto de Dios,
- Ni quisieron andar en su ley;
- 11 Sino que se
olvidaron de sus obras,
- Y de sus maravillas que les había mostrado.
- 12 Delante de
sus padres hizo maravillas
- En la tierra de Egipto, en el campo de Zoán.
- 13 Dividió el
mar y los hizo pasar;
- Detuvo las aguas como en un montón.
- 14 Les guió de
día con nube,
- Y toda la noche con resplandor de fuego.
- 15 Hendió las
peñas en el desierto,
- Y les dio a beber como de grandes abismos,
- 16 Pues sacó de
la peña corrientes,
- E hizo descender aguas como ríos.
-
- 17 Pero aún
volvieron a pecar contra él,
- Rebelándose contra el Altísimo en el desierto;
- 18 Pues
tentaron a Dios en su corazón,
- Pidiendo comida a su gusto.
- 19 Y hablaron
contra Dios,
- Diciendo: ¿Podrá poner mesa en el desierto?
- 20 He aquí ha
herido la peña, y brotaron aguas,
- Y torrentes inundaron la tierra;
- ¿Podrá dar también pan?
- ¿Dispondrá carne para su pueblo?
-
- 21 Por tanto,
oyó Jehová, y se indignó;
- Se encendió el fuego contra Jacob,
- Y el furor subió también contra Israel,
- 22 Por cuanto
no habían creído a Dios,
- Ni habían confiado en su salvación.
- 23 Sin embargo,
mandó a las nubes de arriba,
- Y abrió las puertas de los cielos,
- 24 E hizo
llover sobre ellos maná para que comiesen,
- Y les dio trigo de los cielos.
- 25 Pan de
nobles comió el hombre;
- Les envió comida hasta saciarles.
- 26 Movió el
solano en el cielo,
- Y trajo con su poder el viento sur,
- 27 E hizo
llover sobre ellos carne como polvo,
- Como arena del mar, aves que vuelan.
- 28 Las hizo
caer en medio del campamento,
- Alrededor de sus tiendas.
- 29 Comieron, y
se saciaron;
- Les cumplió, pues, su deseo.
- 30 No habían
quitado de sí su anhelo,
- Aún estaba la comida en su boca,
- 31 Cuando vino
sobre ellos el furor de Dios,
- E hizo morir a los más robustos de ellos,
- Y derribó a los escogidos de Israel.
-
- 32 Con todo
esto, pecaron aún,
- Y no dieron crédito a sus maravillas.
- 33 Por tanto,
consumió sus días en vanidad,
- Y sus años en tribulación.
- 34 Si los hacía
morir, entonces buscaban a Dios;
- Entonces se volvían solícitos en busca suya,
- 35 Y se
acordaban de que Dios era su refugio,
- Y el Dios Altísimo su redentor.
- 36 Pero le
lisonjeaban con su boca,
- Y con su lengua le mentían;
- 37 Pues sus
corazones no eran rectos con él,
- Ni estuvieron firmes en su pacto.
- 38 Pero él,
misericordioso, perdonaba la maldad, y no los
destruía;
- Y apartó muchas veces su ira,
- Y no despertó todo su enojo.
- 39 Se acordó de
que eran carne,
- Soplo que va y no vuelve.
- 40 ¡Cuántas
veces se rebelaron contra él en el desierto,
- Lo enojaron en el yermo!
- 41 Y volvían, y
tentaban a Dios,
- Y provocaban al Santo de Israel.
- 42 No se
acordaron de su mano,
- Del día que los redimió de la angustia;
- 43 Cuando puso
en Egipto sus señales,
- Y sus maravillas en el campo de Zoán;
- 44 Y volvió sus
ríos en sangre,
- Y sus corrientes, para que no bebiesen.
- 45 Envió entre
ellos enjambres de moscas que los devoraban,
- Y ranas que los destruían.
- 46 Dio también
a la oruga sus frutos,
- Y sus labores a la langosta.
- 47 Sus viñas
destruyó con granizo,
- Y sus higuerales con escarcha;
- 48 Entregó al
pedrisco sus bestias,
- Y sus ganados a los rayos.
- 49 Envió sobre
ellos el ardor de su ira;
- Enojo, indignación y angustia,
- Un ejército de ángeles destructores.
- 50 Dispuso
camino a su furor;
- No eximió la vida de ellos de la muerte,
- Sino que entregó su vida a la mortandad.
- 51 Hizo morir a
todo primogénito en Egipto,
- Las primicias de su fuerza en las tiendas de
Cam.
- 52 Hizo salir a
su pueblo como ovejas,
- Y los llevó por el desierto como un rebaño.
- 53 Los guió con
seguridad, de modo que no tuvieran temor;
- Y el mar cubrió a sus enemigos.
- 54 Los trajo
después a las fronteras de su tierra santa,
- A este monte que ganó su mano derecha.
- 55 Echó las
naciones de delante de ellos;
- Con cuerdas repartió sus tierras en heredad,
- E hizo habitar en sus moradas a las tribus de
Israel.
-
- 56 Pero ellos
tentaron y enojaron al Dios Altísimo,
- Y no guardaron sus testimonios;
- 57 Sino que se
volvieron y se rebelaron como sus padres;
- Se volvieron como arco engañoso.
- 58 Le enojaron
con sus lugares altos,
- Y le provocaron a celo con sus imágenes de
talla.
- 59 Lo oyó Dios
y se enojó,
- Y en gran manera aborreció a Israel.
- 60 Dejó, por
tanto, el tabernáculo de Silo,
- La tienda en que habitó entre los hombres,
- 61 Y entregó a
cautiverio su poderío,
- Y su gloria en mano del enemigo.
- 62 Entregó
también su pueblo a la espada,
- Y se irritó contra su heredad.
- 63 El fuego
devoró a sus jóvenes,
- Y sus vírgenes no fueron loadas en cantos
nupciales.
- 64 Sus
sacerdotes cayeron a espada,
- Y sus viudas no hicieron lamentación.
- 65 Entonces
despertó el Señor como quien duerme,
- Como un valiente que grita excitado del vino,
- 66 E hirió a
sus enemigos por detrás;
- Les dio perpetua afrenta.
-
- 67 Desechó la
tienda de José,
- Y no escogió la tribu de Efraín,
- 68 Sino que
escogió la tribu de Judá,
- El monte de Sion, al cual amó.
- 69 Edificó su
santuario a manera de eminencia,
- Como la tierra que cimentó para siempre.
- 70 Eligió a
David su siervo,
- Y lo tomó de las majadas de las ovejas;
- 71 De tras las
paridas lo trajo,
- Para que apacentase a Jacob su pueblo,
- Y a Israel su heredad.
- 72 Y los
apacentó conforme a la integridad de su corazón,
- Los pastoreó con la pericia de sus manos.
79
- 1 Oh Dios,
vinieron las naciones a tu heredad;
- Han profanado tu santo templo;
- Redujeron a Jerusalén a escombros.
- 2 Dieron los
cuerpos de tus siervos por comida a las aves de los
cielos,
- La carne de tus santos a las bestias de la
tierra.
- 3 Derramaron su
sangre como agua en los alrededores de Jerusalén,
- Y no hubo quien los enterrase.
- 4 Somos
afrentados de nuestros vecinos,
- Escarnecidos y burlados de los que están en
nuestros alrededores.
-
- 5 ¿Hasta
cuándo, oh Jehová? ¿Estarás airado para siempre?
- ¿Arderá como fuego tu celo?
- 6 Derrama tu
ira sobre las naciones que no te conocen,
- Y sobre los reinos que no invocan tu nombre.
- 7 Porque han
consumido a Jacob,
- Y su morada han asolado.
-
- 8 No recuerdes
contra nosotros las iniquidades de nuestros
antepasados;
- Vengan pronto tus misericordias a encontrarnos,
- Porque estamos muy abatidos.
- 9 Ayúdanos, oh
Dios de nuestra salvación, por la gloria de tu
nombre;
- Y líbranos, y perdona nuestros pecados por amor
de tu nombre.
- 10 Porque dirán
las gentes: ¿Dónde está su Dios?
- Sea notoria en las gentes, delante de nuestros
ojos,
- La venganza de la sangre de tus siervos que fue
derramada.
-
- 11 Llegue
delante de ti el gemido de los presos;
- Conforme a la grandeza de tu brazo preserva a
los sentenciados a muerte,
- 12 Y devuelve a
nuestros vecinos en su seno siete tantos
- De su infamia, con que te han deshonrado, oh
Jehová.
- 13 Y nosotros,
pueblo tuyo, y ovejas de tu prado,
- Te alabaremos para siempre;
- De generación en generación cantaremos tus
alabanzas.
80
- 1 Oh Pastor de
Israel, escucha;
- Tú que pastoreas como a ovejas a José,
- Que estás entre querubines, resplandece.
- 2 Despierta tu
poder delante de Efraín, de Benjamín y de Manasés,
- Y ven a salvarnos.
-
- 3 Oh Dios,
restáuranos;
- Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.
-
- 4 Jehová, Dios
de los ejércitos,
- ¿Hasta cuándo mostrarás tu indignación contra la
oración de tu pueblo?
- 5 Les diste a
comer pan de lágrimas,
- Y a beber lágrimas en gran abundancia.
- 6 Nos pusiste
por escarnio a nuestros vecinos,
- Y nuestros enemigos se burlan entre sí.
-
- 7 Oh Dios de
los ejércitos, restáuranos;
- Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.
-
- 8 Hiciste venir
una vid de Egipto;
- Echaste las naciones, y la plantaste.
- 9 Limpiaste
sitio delante de ella,
- E hiciste arraigar sus raíces, y llenó la
tierra.
- 10 Los montes
fueron cubiertos de su sombra,
- Y con sus sarmientos los cedros de Dios.
- 11 Extendió sus
vástagos hasta el mar,
- Y hasta el río sus renuevos.
- 12 ¿Por qué
aportillaste sus vallados,
- Y la vendimian todos los que pasan por el
camino?
- 13 La destroza
el puerco montés,
- Y la bestia del campo la devora.
-
- 14 Oh Dios de
los ejércitos, vuelve ahora;
- Mira desde el cielo, y considera, y visita esta
viña,
- 15 La planta
que plantó tu diestra,
- Y el renuevo que para ti afirmaste.
- 16 Quemada a
fuego está, asolada;
- Perezcan por la reprensión de tu rostro.
- 17 Sea tu mano
sobre el varón de tu diestra,
- Sobre el hijo de hombre que para ti afirmaste.
- 18 Así no nos
apartaremos de ti;
- Vida nos darás, e invocaremos tu nombre.
- 19 ¡Oh Jehová,
Dios de los ejércitos, restáuranos!
- Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.
81
- 1 Cantad con
gozo a Dios, fortaleza nuestra;
- Al Dios de Jacob aclamad con júbilo.
- 2 Entonad
canción, y tañed el pandero,
- El arpa deliciosa y el salterio.
- 3 Tocad la
trompeta en la nueva luna,
- En el día señalado, en el día de nuestra fiesta
solemne.
- 4 Porque
estatuto es de Israel,
- Ordenanza del Dios de Jacob.
- 5 Lo constituyó
como testimonio en José
- Cuando salió por la tierra de Egipto.
-
- Oí lenguaje que no entendía;
- 6 Aparté su
hombro de debajo de la carga;
- Sus manos fueron descargadas de los cestos.
- 7 En la
calamidad clamaste, y yo te libré;
- Te respondí en lo secreto del trueno;
- Te probé junto a las aguas de Meriba. Selah
- 8 Oye, pueblo
mío, y te amonestaré.
- Israel, si me oyeres,
- 9 No habrá en
ti dios ajeno,
- Ni te inclinarás a dios extraño.
- 10 Yo soy
Jehová tu Dios,
- Que te hice subir de la tierra de Egipto;
- Abre tu boca, y yo la llenaré.
-
- 11 Pero mi
pueblo no oyó mi voz,
- E Israel no me quiso a mí.
- 12 Los dejé,
por tanto, a la dureza de su corazón;
- Caminaron en sus propios consejos.
- 13 ¡Oh, si me
hubiera oído mi pueblo,
- Si en mis caminos hubiera andado Israel!
- 14 En un
momento habría yo derribado a sus enemigos,
- Y vuelto mi mano contra sus adversarios.
- 15 Los que
aborrecen a Jehová se le habrían sometido,
- Y el tiempo de ellos sería para siempre.
- 16 Les
sustentaría Dios con lo mejor del trigo,
- Y con miel de la peña les saciaría.
82
- 1 Dios está en
la reunión de los dioses;
- En medio de los dioses juzga.
- 2 ¿Hasta cuándo
juzgaréis injustamente,
- Y aceptaréis las personas de los impíos?
Selah
- 3 Defended al
débil y al huérfano;
- Haced justicia al afligido y al menesteroso.
- 4 Librad al
afligido y al necesitado;
- Libradlo de mano de los impíos.
-
- 5 No saben, no
entienden,
- Andan en tinieblas;
- Tiemblan todos los cimientos de la tierra.
-
- 6 Yo dije:
Vosotros sois dioses,
- Y todos vosotros hijos del Altísimo;
- 7 Pero como
hombres moriréis,
- Y como cualquiera de los príncipes caeréis.
-
- 8 Levántate, oh
Dios, juzga la tierra;
- Porque tú heredarás todas las naciones.
83
- 1 Oh Dios, no
guardes silencio;
- No calles, oh Dios, ni te estés quieto.
- 2 Porque he
aquí que rugen tus enemigos,
- Y los que te aborrecen alzan cabeza.
- 3 Contra tu
pueblo han consultado astuta y secretamente,
- Y han entrado en consejo contra tus protegidos.
- 4 Han dicho:
Venid, y destruyámoslos para que no sean nación,
- Y no haya más memoria del nombre de Israel.
- 5 Porque se
confabulan de corazón a una,
- Contra ti han hecho alianza
- 6 Las tiendas
de los edomitas y de los ismaelitas,
- Moab y los agarenos;
- 7 Gebal, Amón y
Amalec,
- Los filisteos y los habitantes de Tiro.
- 8 También el
asirio se ha juntado con ellos;
- Sirven de brazo a los hijos de Lot. Selah
-
- 9 Hazles como a
Madián,
- Como a Sísara, como a Jabín en el arroyo de
Cisón;
- 10 Que
perecieron en Endor,
- Fueron hechos como estiércol para la tierra.
- 11 Pon a sus
capitanes como a Oreb y a Zeeb;
- Como a Zeba y a Zalmuna a todos sus príncipes,
- 12 Que han
dicho: Heredemos para nosotros
- Las moradas de Dios.
-
- 13 Dios mío,
ponlos como torbellinos,
- Como hojarascas delante del viento,
- 14 Como fuego
que quema el monte,
- Como llama que abrasa el bosque.
- 15 Persíguelos
así con tu tempestad,
- Y atérralos con tu torbellino.
- 16 Llena sus
rostros de vergüenza,
- Y busquen tu nombre, oh Jehová.
- 17 Sean
afrentados y turbados para siempre;
- Sean deshonrados, y perezcan.
- 18 Y conozcan
que tu nombre es Jehová;
- Tú solo Altísimo sobre toda la tierra.
84
- 1 ¡Cuán amables
son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos!
- 2 Anhela mi
alma y aun ardientemente desea los atrios de Jehová;
- Mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo.
-
- 3 Aun el
gorrión halla casa,
- Y la golondrina nido para sí, donde ponga sus
polluelos,
- Cerca de tus altares, oh Jehová de los
ejércitos,
- Rey mío, y Dios mío.
- 4 Bienaventurados
los que habitan en tu casa;
- Perpetuamente te alabarán. Selah
-
- 5 Bienaventurado
el hombre que tiene en ti sus fuerzas,
- En cuyo corazón están tus caminos.
- 6 Atravesando
el valle de lágrimas lo cambian en fuente,
- Cuando la lluvia llena los estanques.
- 7 Irán de poder
en poder;
- Verán a Dios en Sion.
-
- 8 Jehová Dios
de los ejércitos, oye mi oración;
- Escucha, oh Dios de Jacob. Selah
- 9 Mira, oh
Dios, escudo nuestro,
- Y pon los ojos en el rostro de tu ungido.
-
- 10 Porque mejor
es un día en tus atrios que mil fuera de ellos.
- Escogería antes estar a la puerta de la casa de
mi Dios,
- Que habitar en las moradas de maldad.
- 11 Porque sol y
escudo es Jehová Dios;
- Gracia y gloria dará Jehová.
- No quitará el bien a los que andan en
integridad.
- 12 Jehová de
los ejércitos,
- Dichoso el hombre que en ti confía.
85
- 1 Fuiste
propicio a tu tierra, oh Jehová;
- Volviste la cautividad de Jacob.
- 2 Perdonaste la
iniquidad de tu pueblo;
- Todos los pecados de ellos cubriste. Selah
- 3 Reprimiste
todo tu enojo;
- Te apartaste del ardor de tu ira.
-
- 4 Restáuranos,
oh Dios de nuestra salvación,
- Y haz cesar tu ira de sobre nosotros.
- 5 ¿Estarás
enojado contra nosotros para siempre?
- ¿Extenderás tu ira de generación en generación?
- 6 ¿No volverás
a darnos vida,
- Para que tu pueblo se regocije en ti?
- 7 Muéstranos,
oh Jehová, tu misericordia,
- Y danos tu salvación.
-
- 8 Escucharé lo
que hablará Jehová Dios;
- Porque hablará paz a su pueblo y a sus santos,
- Para que no se vuelvan a la locura.
- 9 Ciertamente
cercana está su salvación a los que le temen,
- Para que habite la gloria en nuestra tierra.
-
- 10 La
misericordia y la verdad se encontraron;
- La justicia y la paz se besaron.
- 11 La verdad
brotará de la tierra,
- Y la justicia mirará desde los cielos.
- 12 Jehová dará
también el bien,
- Y nuestra tierra dará su fruto.
- 13 La justicia
irá delante de él,
- Y sus pasos nos pondrá por camino.
86
- 1 Inclina, oh
Jehová, tu oído, y escúchame,
- Porque estoy afligido y menesteroso.
- 2 Guarda mi
alma, porque soy piadoso;
- Salva tú, oh Dios mío, a tu siervo que en ti
confía.
- 3 Ten
misericordia de mí, oh Jehová;
- Porque a ti clamo todo el día.
- 4 Alegra el
alma de tu siervo,
- Porque a ti, oh Señor, levanto mi alma.
- 5 Porque tú,
Señor, eres bueno y perdonador,
- Y grande en misericordia para con todos los que
te invocan.
- 6 Escucha, oh
Jehová, mi oración,
- Y está atento a la voz de mis ruegos.
- 7 En el día de
mi angustia te llamaré,
- Porque tú me respondes.
-
- 8 Oh Señor,
ninguno hay como tú entre los dioses,
- Ni obras que igualen tus obras.
- 9 Todas las
naciones que hiciste vendrán y adorarán delante de
ti, Señor,
- Y glorificarán tu nombre.
- 10 Porque tú
eres grande, y hacedor de maravillas;
- Sólo tú eres Dios.
- 11 Enséñame, oh
Jehová, tu camino; caminaré yo en tu verdad;
- Afirma mi corazón para que tema tu nombre.
- 12 Te alabaré,
oh Jehová Dios mío, con todo mi corazón,
- Y glorificaré tu nombre para siempre.
- 13 Porque tu
misericordia es grande para conmigo,
- Y has librado mi alma de las profundidades del
Seol.
-
- 14 Oh Dios, los
soberbios se levantaron contra mí,
- Y conspiración de violentos ha buscado mi vida,
- Y no te pusieron delante de sí.
- 15 Mas tú,
Señor, Dios misericordioso y clemente,
- Lento para la ira, y grande en misericordia y
verdad,
- 16 Mírame, y
ten misericordia de mí;
- Da tu poder a tu siervo,
- Y guarda al hijo de tu sierva.
- 17 Haz conmigo
señal para bien,
- Y véanla los que me aborrecen, y sean
avergonzados;
- Porque tú, Jehová, me ayudaste y me consolaste.
87
- 1 Su cimiento
está en el monte santo.
- 2 Ama Jehová
las puertas de Sion
- Más que todas las moradas de Jacob.
- 3 Cosas
gloriosas se han dicho de ti,
- Ciudad de Dios. Selah
-
- 4 Yo me
acordaré de Rahab y de Babilonia entre los que me
conocen;
- He aquí Filistea y Tiro, con Etiopía;
- Este nació allá.
- 5 Y de Sion se
dirá: Este y aquél han nacido en ella,
- Y el Altísimo mismo la establecerá.
- 6 Jehová
contará al inscribir a los pueblos:
- Este nació allí. Selah
-
- 7 Y cantores y
tañedores en ella dirán:
- Todas mis fuentes están en ti.
88
- 1 Oh Jehová,
Dios de mi salvación,
- Día y noche clamo delante de ti.
- 2 Llegue mi
oración a tu presencia;
- Inclina tu oído a mi clamor.
-
- 3 Porque mi
alma está hastiada de males,
- Y mi vida cercana al Seol.
- 4 Soy contado
entre los que descienden al sepulcro;
- Soy como hombre sin fuerza,
- 5 Abandonado
entre los muertos,
- Como los pasados a espada que yacen en el
sepulcro,
- De quienes no te acuerdas ya,
- Y que fueron arrebatados de tu mano.
- 6 Me has puesto
en el hoyo profundo,
- En tinieblas, en lugares profundos.
- 7 Sobre mí
reposa tu ira,
- Y me has afligido con todas tus ondas. Selah
- 8 Has alejado
de mí mis conocidos;
- Me has puesto por abominación a ellos;
- Encerrado estoy, y no puedo salir.
- 9 Mis ojos
enfermaron a causa de mi aflicción;
- Te he llamado, oh Jehová, cada día;
- He extendido a ti mis manos.
- 10 ¿Manifestarás
tus maravillas a los muertos?
- ¿Se levantarán los muertos para alabarte?
Selah
- 11 ¿Será
contada en el sepulcro tu misericordia,
- O tu verdad en el Abadón?
- 12 ¿Serán
reconocidas en las tinieblas tus maravillas,
- Y tu justicia en la tierra del olvido?
-
- 13 Mas yo a ti
he clamado, oh Jehová,
- Y de mañana mi oración se presentará delante de
ti.
- 14 ¿Por qué, oh
Jehová, desechas mi alma?
- ¿Por qué escondes de mí tu rostro?
- 15 Yo estoy
afligido y menesteroso;
- Desde la juventud he llevado tus terrores, he
estado medroso.
- 16 Sobre mí han
pasado tus iras,
- Y me oprimen tus terrores.
- 17 Me han
rodeado como aguas continuamente;
- A una me han cercado.
- 18 Has alejado
de mí al amigo y al compañero,
- Y a mis conocidos has puesto en tinieblas.
89
- 1 Las
misericordias de Jehová cantaré perpetuamente;
- De generación en generación haré notoria tu
fidelidad con mi boca.
- 2 Porque dije:
Para siempre será edificada misericordia;
- En los cielos mismos afirmarás tu verdad.
- 3 Hice pacto
con mi escogido;
- Juré a David mi siervo, diciendo:
- 4 Para siempre
confirmaré tu descendencia,
- Y edificaré tu trono por todas las generaciones.
Selah
-
- 5 Celebrarán
los cielos tus maravillas, oh Jehová,
- Tu verdad también en la congregación de los
santos.
- 6 Porque ¿quién
en los cielos se igualará a Jehová?
- ¿Quién será semejante a Jehová entre los hijos
de los potentados?
- 7 Dios temible
en la gran congregación de los santos,
- Y formidable sobre todos cuantos están alrededor
de él.
- 8 Oh Jehová,
Dios de los ejércitos,
- ¿Quién como tú? Poderoso eres, Jehová,
- Y tu fidelidad te rodea.
- 9 Tú tienes
dominio sobre la braveza del mar;
- Cuando se levantan sus ondas, tú las sosiegas.
- 10 Tú
quebrantaste a Rahab como a herido de muerte;
- Con tu brazo poderoso esparciste a tus enemigos.
- 11 Tuyos son
los cielos, tuya también la tierra;
- El mundo y su plenitud, tú lo fundaste.
- 12 El norte y
el sur, tú los creaste;
- El Tabor y el Hermón cantarán en tu nombre.
- 13 Tuyo es el
brazo potente;
- Fuerte es tu mano, exaltada tu diestra.
- 14 Justicia y
juicio son el cimiento de tu trono;
- Misericordia y verdad van delante de tu rostro.
- 15 Bienaventurado
el pueblo que sabe aclamarte;
- Andará, oh Jehová, a la luz de tu rostro.
- 16 En tu nombre
se alegrará todo el día,
- Y en tu justicia será enaltecido.
- 17 Porque tú
eres la gloria de su potencia,
- Y por tu buena voluntad acrecentarás nuestro
poder.
- 18 Porque
Jehová es nuestro escudo,
- Y nuestro rey es el Santo de Israel.
-
- 19 Entonces
hablaste en visión a tu santo,
- Y dijiste: He puesto el socorro sobre uno que es
poderoso;
- He exaltado a un escogido de mi pueblo.
- 20 Hallé a
David mi siervo;
- Lo ungí con mi santa unción.
- 21 Mi mano
estará siempre con él,
- Mi brazo también lo fortalecerá.
- 22 No lo
sorprenderá el enemigo,
- Ni hijo de iniquidad lo quebrantará;
- 23 Sino que
quebrantaré delante de él a sus enemigos,
- Y heriré a los que le aborrecen.
- 24 Mi verdad y
mi misericordia estarán con él,
- Y en mi nombre será exaltado su poder.
- 25 Asimismo
pondré su mano sobre el mar,
- Y sobre los ríos su diestra.
- 26 El me
clamará: Mi padre eres tú,
- Mi Dios, y la roca de mi salvación.
- 27 Yo también
le pondré por primogénito,
- El más excelso de los reyes de la tierra.
- 28 Para siempre
le conservaré mi misericordia,
- Y mi pacto será firme con él.
- 29 Pondré su
descendencia para siempre,
- Y su trono como los días de los cielos.
- 30 Si dejaren
sus hijos mi ley,
- Y no anduvieren en mis juicios,
- 31 Si
profanaren mis estatutos,
- Y no guardaren mis mandamientos,
- 32 Entonces
castigaré con vara su rebelión,
- Y con azotes sus iniquidades.
- 33 Mas no
quitaré de él mi misericordia,
- Ni falsearé mi verdad.
- 34 No olvidaré
mi pacto,
- Ni mudaré lo que ha salido de mis labios.
- 35 Una vez he
jurado por mi santidad,
- Y no mentiré a David.
- 36 Su
descendencia será para siempre,
- Y su trono como el sol delante de mí.
- 37 Como la luna
será firme para siempre,
- Y como un testigo fiel en el cielo. Selah
-
- 38 Mas tú
desechaste y menospreciaste a tu ungido,
- Y te has airado con él.
- 39 Rompiste el
pacto de tu siervo;
- Has profanado su corona hasta la tierra.
- 40 Aportillaste
todos sus vallados;
- Has destruido sus fortalezas.
- 41 Lo saquean
todos los que pasan por el camino;
- Es oprobio a sus vecinos.
- 42 Has exaltado
la diestra de sus enemigos;
- Has alegrado a todos sus adversarios.
- 43 Embotaste
asimismo el filo de su espada,
- Y no lo levantaste en la batalla.
- 44 Hiciste
cesar su gloria,
- Y echaste su trono por tierra.
- 45 Has acortado
los días de su juventud;
- Le has cubierto de afrenta. Selah
-
- 46 ¿Hasta
cuándo, oh Jehová? ¿Te esconderás para siempre?
- ¿Arderá tu ira como el fuego?
- 47 Recuerda
cuán breve es mi tiempo;
- ¿Por qué habrás creado en vano a todo hijo de
hombre?
- 48 ¿Qué hombre
vivirá y no verá muerte?
- ¿Librará su vida del poder del Seol? Selah
-
- 49 Señor,
¿dónde están tus antiguas misericordias,
- Que juraste a David por tu verdad?
- 50 Señor,
acuérdate del oprobio de tus siervos;
- Oprobio de muchos pueblos, que llevo en mi seno.
- 51 Porque tus
enemigos, oh Jehová, han deshonrado,
- Porque tus enemigos han deshonrado los pasos de
tu ungido.
-
- 52 Bendito sea
Jehová para siempre.
- Amén, y Amén.
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